“En Saladero ahora sabemos quiénes son de la causa y quiénes perjudican al club”

De lo que no hay dudas: Saladero padeció demasiado en las tres primeras fechas del Campeonato Salteño, a partir de aficionados identificados con sus colores y protagonistas de manifiestas actitudes de violencia. Primero en la zona exterior del Parque Carlos Ambrosoni y tras ello, por dos veces en el Parque Dickinson. A tal punto que denuncias concretas no faltaron, ameritando el envío de todo un expediente a la órbita del Tribunal Arbitral de la Liga Salteña.
Atento a la situación descripta, a nivel de la casa del fútbol se entendió válido no fijar el partido entre Saladero y Dublín Central, en el marco de la cuarta fecha, el que aún no tiene fecha.
Sin embargo, los albinegros retornaron a la escena el miércoles a la noche, jugando en el Parque Dickinson frente a Progreso por la quinta etapa.
DEPURANDO AL CLUB
Tras el último impacto (tercera fecha), la Comisión Directiva de Saladero apuntó directo a un fin: depurar aspectos relativos a su hinchada. “En Saladero ahora sabemos quiénes son de la causa y quiénes perjudican al club”, aludiéndose a EL PUEBLO la situación en su momento creada. El propio presidente Pablo Cardona, admitió en la Liga, que “hay personas que no conocemos”, añadiendo que “son consecuencia de la falopa y con algunos de ellos hemos tenido problemas”.
El hecho es que por lo menos de dos semanas a esta parte, la dirigencia abrió diálogo “con algunos de ellos e incluso en la propia sede se habló de lo que pasó”.
A cronistas de este diario se dijo que “con algunos pudimos hablar y entendernos. Con otros, definitivamente no. No se pudo, ni creemos que se pueda. Ya está”.
“HAREMOS LO QUE PODAMOS”
Después de todo lo vivido, claramente la preocupación se instaló en la entidad sureña. El mismo Pablo, dejó las cosas en claro: “haremos lo que podamos, pero que queda en claro: solos nosotros tampoco podemos abarcar las soluciones totales”.
¿Cuál es el fin clave por el momento?: que esas personas no ingresen a los escenarios donde juega Saladero, a los efectos de evitar cualquier tipo de vinculación. De lo que no hay dudas además, en que el propio comando de la Jefatura de Policía, sabe de las situaciones que se fueron creando y a la luz de ello, “determinadas sumas en la acción preventiva, para que la violencia no gane espacios otra vez desde ese núcleo de personas que entendemos no superan las treinta”.
En Saladero, la ambición es una: truncar el paso a los violentos de ocasión.