En su visita a Paraguay, Papa Francisco pidió que no pierdan la memoria ni las raíces

El Papa Francisco celebró ayer su primera misa en Paraguay en medio de una multitud que lo veneró en el santuario de Caacupé, donde homenajeó a las mujeres paraguayas que pusieron de pie al país tras una cruenta guerra del siglo XIX.Además se emocionó al pedir no perder la memoria, las raíces, ni la razón de sus luchas.
Unos 800 mil fieles colmaron la pequeña ciudad considerada capital espiritual del país, a la que el Papa llegó para honrar a la Virgen patrona de Paraguay en la última etapa de su gira.
En esta misa se ofrecieron parte de las 500 mil hostias que desde hace dos meses prepararon 15 monjas de las Carmelitas Descalzas de Paraguay.
Conmoción colectiva
Uno de los momentos de mayor alegría ocurrió al rezar el Padrenuestro en guaraní, cuando se vio al Papa articular unas palabras en esta lengua, oficial al igual que el castellano, en esta nación de siete millones de habitantes, 90% de ellos católicos.
El Papa, de 78 años, saludó a enfermos y minusválidos al interior de la basílica, donde un coro entonó canciones religiosas a ritmo de la polca paraguaya, que emocionaron tanto a Francisco que demoró su salida a la misa pública, indicó el obispo de Caacupé, Claudio Jiménez. También enfatizó su conocida admiración a la mujer paraguaya, heroína en la reconstrucción de este país en cenizas tras la Guerra de la Triple Alianza (1864-70) contra Brasil, Argentina y Uruguay, que diezmó a su población masculina
“¡Hagan lío!” fueron algunas de sus frases célebres que se leyeron en pancartas entre una multitud que lo esperó con cantos y gritos en Paraguay, última etapa de su viaje a Sudamérica.
Su recorrido
Tras visitar Ecuador y Bolivia, llegó el viernes a Paraguay, una visita considerada como la más espiritual de su periplo, marcado por su histórico pedido el jueves para que “el mundo cambie”.
Las críticas al actual modelo económico que sólo respeta la lógica de la ganancia, multiplica el número de excluidos y destruye la naturaleza, forman parte del mensaje que el Papa argentino llevó a tres de los países más pobres de Sudamérica.
Antes de trasladarse a Caacupé, el Papa argentino visitó el hospital de niños enfermos de cáncer Acosta Ñu, en San Lorenzo, en las afueras de Asunción, donde improvisó un emotivo mensaje a los padres de los menores.