Encapuchado asalta establecimiento en Tomas Gomensoro

Este fin de semana que transcurrió la inseguridad volvió al campo.- Un sujeto cubriendo su rostro con una capucha, aprovechó que al frente de un establecimiento rural de la jurisdicción de Tomás Gomensoro se encontraba una mujer sola para cometer un asalto.-
EI malviviente utilizando según ha trascendido, un arma de fuego amenazó a la señora llevándose la suma de 33.000 pesos uruguayos, huyendo del lugar.-Se desconoce si llegó solo al establecimiento en algún tipo de rodado o si algún cómplice oficiaba de campana esperándolo en alguna moto o automóvil.-
Tras denunciarse el hecho, de inmediato comenzó a trabajar en toda esta zona del departamento de Artigas personal policial de las Seccionales Sexta de Tomás Gomensoro, Séptima de Bella Unión y Octava de Baltasar Brum.-
Han sido varios los asaltos a establecimientos rurales en las Jurisdicciones mencionadas en los últimos años.-Si se piensa que la inseguridad solo campea en las ciudades, se está muy equivocado. Ya no hay tranquilidad ni viviendo en el «medio del campo».-
n

Este fin de semana que transcurrió la inseguridad volvió al campo.- Un sujeto cubriendo su rostro con una capucha, aprovechó que al frente de un establecimiento rural de la jurisdicción de Tomás Gomensoro se encontraba una mujer sola para cometer un asalto.-

EI malviviente utilizando según ha trascendido, un arma de fuego amenazó a la señora llevándose la suma de 33.000 pesos uruguayos, huyendo del lugar.-Se desconoce si llegó solo al establecimiento en algún tipo de rodado o si algún cómplice oficiaba de campana esperándolo en alguna moto o automóvil.-

Tras denunciarse el hecho, de inmediato comenzó a trabajar en toda esta zona del departamento de Artigas personal policial de las Seccionales Sexta de Tomás Gomensoro, Séptima de Bella Unión y Octava de Baltasar Brum.-

Han sido varios los asaltos a establecimientos rurales en las Jurisdicciones mencionadas en los últimos años.-Si se piensa que la inseguridad solo campea en las ciudades, se está muy equivocado. Ya no hay tranquilidad ni viviendo en el «medio del campo».-