Encontraron una moto escondida debajo de un montón de ramas, pero no está requerida

Una mujer mayor de edad denunció el robo de la moto de su propiedad, manifestando que dejó la misma estacionada frente a un local en el barrio Salto Nuevo. Se trata de una moto marca Winner modelo Orión con matricula HKS 451, por la avenida Solari, frente a la Escuela Nº 10 y al salir próximo a la hora 8:00 de la mañana, notó que le habían hurtado la misma.
La damnificada agregó en su denuncia que la libreta de propiedad del vehículo se encontraba debajo del asiento y habría dejado con traba de seguridad dicho vehículo.
Expresó incluso la víctima, que en el lugar divisó a un masculino que se encontraba en actitudes sospechosas ubicado frente a la escuela, no logrando aportar más datos de éste. Como características del birrodado dijo que el mismo era de color rojo, con asiento de igual color con negro y que tenía letras de “Fox”. Investiga la Seccional Tercera.
ENCONTRARON MOTO
Fue por indicaciones de la Mesa Central de Operaciones que los efectivos de la Seccional Primera de Policía concurrieron hasta calle Las Piedras al 40, donde debajo de un montón de ramas de árboles de poda, encontraron una moto marca Winner modelo Fair, de 110cc., de color verde y negra, a la que le falta la careta delantera, con la matrícula HIX 542, motor1P52FMH8A123672, chasis LXYXCHL0680209804, la que carece de requisitoria según lo informado por la Mesa de Operaciones. Investiga Seccional Primera.
DESACATADO
Sobre las nueve de la mañana de ayer un hombre mayor de edad, fue conducido hasta una dependencia policial, y si bien el mismo no quiso aportar datos filiatorios que permitieran identificarlo, la detención procedió de igual manera.
Es que el sujeto en cuestión fue hallado en inmediaciones de la Jefatura de Policía de Salto (en el frente del edificio) con intenciones de autoencadenarse y haciendo manifestaciones de “querer hablar con el ministro del interior manifestando que ayer, luego de haber estado en el Club Ceibal una persona conocida como “Artiguita”, le sacó el teléfono celular; por lo que fue hasta la casa de éste y no lo encontró, por tal motivo, concurrió hasta el “Centro” para reclamar lo que le había pasado.
Agregó que había ingerido “un vaso de cerveza” y además dijo estar tratado por un “retraso mental” en el Hospital, pero desconoce quién es el médico tratante.
Al ser enterado de la situación el magistrado actuante dispuso que el sujeto sea visto por un psiquiatra forense para su evaluación.