“Es como volver a empezar y quiero ganarme el puesto”

Agustín Carrara, 20 años. Con la franja al pecho

Nació el 16 de setiembre de 1992. Comenzó a jugar en Ferro Carril a los 4 años (no puedo no ser hincha de Ferro, si toda mi familia lo es). Hasta los 16 años en la franja. Se fue a Peñarol de Montevideo. Jugó en Cuarta y Quinta División, con 17 y 18 años. La fractura de femur lo obligó a una tregua forzosa, tiempos también de integrar la selección uruguaya juvenil. Dos años posteriores en Fénix. En Peñarol, lo entrenó el salteño Hugo Quevedo y unos meses Walter Corbo, mientras que a Mazurkiewicz lo vi un par de veces, pero nunca entrené con él.
Los 20 años de AGUSTÍN CARRARA. El que volvió al pago. El que va encendiendo ilusiones, a partir de Ferro Carril….porque después de todo, integro un plantel que se jugará cosas importantes. Por eso, es un estímulo especial. Es como volver a empezar y quiero ganarme el puesto. En la pre-temporada es cuando uno va sintiendo o viendo hasta donde puede. Dar en cada entrenamiento lo máximo. No hay secreto, pero ese es el camino.
DESDE EL ARCO
El mediodía de la víspera, con Agustín en EL PUEBLO, no es solo refrescar la memoria, sino también, labrar el tiempo donde las sensaciones no faltan. Guardan relación con lo emocional, por eso que uno siente por Ferro. Creo que nunca me fui del club, de hecho siempre que venía a Salto lo iba a ver, incluso en el Campeonato del Interior. Lo de ser hincha, suma también a la hora de uno jugarse por la causa. Lo de Montevideo es pasado, pero no dejo de tener la ilusión de volver algún día. Después de todo, recién tengo 20 años. Ferro es una vidriera. No es un equipo más. Entonces, hay que aprovechar la ocasión. Los que nos manejamos en el puesto de arquero, sabemos como esto. Si uno arranca jugando, responde y si es mínimo el margen de errores, es difícil que lo saquen. A un arquero no se lo saca por sacar. Tiene que haber una razón muy poderosa.
CON ARZAGUET
ES LA MEJOR ONDA
Apuntará a ese tiempo en Fénix, porque me quedo desde el punto de vista humano, con lo que pasé en ese club. Es otro vinculo, más grupo, mejor gente. Sé que en Ferro no faltará grupo del bueno. ¿Con Diego Arzaguet?….siiii, la mejor onda. Con Diego nos conocemos de toda la vida. Pero también está Jonhy Fleitas y Renzo Texis. Somos cuatro goleros, entrenando con Rodrigo Rivas. De mi tiempo en el club cuando eramos más gurises, están Fernando Fernández y Juanca Ribero. Todos empezamos de cero y cada uno tendrá las ganas de atajar suficientes, porque eso es lo que importa. Para el puesto de arquero, hay  que tener la mejor repuesta posible. Y digo lo que pienso: quiero tenerla.
Agustín. Desde el arco. El que volvió a la casa de Ferro Carril. Después de todo, el sentimiento tan intacto como siempre. O más que nunca. Más que nunca.
-ELEAZAR JOSÉ SILVA-

Nació el 16 de setiembre de 1992. Comenzó a jugar en Ferro Carril a los 4 años (no puedo no ser hincha de Ferro, si toda mi familia lo es). Hasta los 16 años en la franja. Se fue a Peñarol de Montevideo. Jugó en Cuarta y Quinta División, con 17 y 18 años. La fractura de femur lo obligó a una tregua forzosa, tiempos también de integrar la selección uruguaya juvenil. Dos años posteriores en Fénix. En Peñarol, lo entrenó el salteño Hugo Quevedo y unos meses Walter Corbo, mientras que a Mazurkiewicz lo vi un par de veces, pero nunca entrené con él.

Los 20 años de AGUSTÍN CARRARA. El que volvió al pago. El que va encendiendo ilusiones, a partir de FerroDSCN6670Carril….porque después de todo, integro un plantel que se jugará cosas importantes. Por eso, es un estímulo especial. Es como volver a empezar y quiero ganarme el puesto. En la pre-temporada es cuando uno va sintiendo o viendo hasta donde puede. Dar en cada entrenamiento lo máximo. No hay secreto, pero ese es el camino.

DESDE EL ARCO

El mediodía de la víspera, con Agustín en EL PUEBLO, no es solo refrescar la memoria, sino también, labrar el tiempo donde las sensaciones no faltan. Guardan relación con lo emocional, por eso que uno siente por Ferro. Creo que nunca me fui del club, de hecho siempre que venía a Salto lo iba a ver, incluso en el Campeonato del Interior. Lo de ser hincha, suma también a la hora de uno jugarse por la causa. Lo de Montevideo es pasado, pero no dejo de tener la ilusión de volver algún día. Después de todo, recién tengo 20 años. Ferro es una vidriera. No es un equipo más. Entonces, hay que aprovechar la ocasión. Los que nos manejamos en el puesto de arquero, sabemos como esto. Si uno arranca jugando, responde y si es mínimo el margen de errores, es difícil que lo saquen. A un arquero no se lo saca por sacar. Tiene que haber una razón muy poderosa.

CON ARZAGUET

ES LA MEJOR ONDA

Apuntará a ese tiempo en Fénix, porque me quedo desde el punto de vista humano, con lo que pasé en ese club. Es otro vinculo, más grupo, mejor gente. Sé que en Ferro no faltará grupo del bueno. ¿Con Diego Arzaguet?….siiii, la mejor onda. Con Diego nos conocemos de toda la vida. Pero también está Jonhy Fleitas y Renzo Texis. Somos cuatro goleros, entrenando con Rodrigo Rivas. De mi tiempo en el club cuando eramos más gurises, están Fernando Fernández y Juanca Ribero. Todos empezamos de cero y cada uno tendrá las ganas de atajar suficientes, porque eso es lo que importa. Para el puesto de arquero, hay  que tener la mejor repuesta posible. Y digo lo que pienso: quiero tenerla.

Agustín. Desde el arco. El que volvió a la casa de Ferro Carril. Después de todo, el sentimiento tan intacto como siempre. O más que nunca. Más que nunca.

“Ni ventaja ni perjuicio”

Desde este año, el acceso de Fernando Carrara a la vice presidencia en la Comisión Directiva de Ferro Carril. Fernando, el padre de Agustín, supo ser golero de la franja en los últimos años de la década de los 70. Cuando Ramón Walter Rivas emigró a Danubio de Montevideo, tres goleros juveniles asomaban con potenciales credenciales: Carlos Rodríguez Carvalho, Rodrigo Rivas y…Fernando Carrara. Partes mismas de aquel tiempo, con los tres habiendo superado apenas la etapa de adolescentes. Unos años después, Rodrigo fue golero de Peñarol de Montevideo en categoría juveniles, mientras Rodríguez Carvalho se consagró con Ferro Carril, Campeón Salteño en 1988, el de la Dirección Técnica de Enrique “Quique” Bruno….”Que mi padre sea dirigente de Ferro, no es ni ventaja ni perjuicio. Porque además no pienso en eso. Solo pienso en ganarme el puesto y demostrar lo que quiero demostrar. En lo personal, es lo que cuenta y no otra cosa. Si Ferro juega el torneo local y el de OFI, no hay nada mejor que todo el plantel esté en condiciones de responder”.

“ No solo yo tuve problemas con Púa”

“Cuando uno tiene determinadas experiencias en el fútbol, lo bueno pasa por quedarse uno con lo positivo. Respecto a Peñarol eso fue lo que hice: quedarme con lo bueno. Claro que tenía la ilusión de llegar al plantel superior. Uno baja a Montevideo con esa idea. No es fácil, porque permanentemente están trayendo arqueros de otros lados. Y la verdad es que se tienen que dar muchas situaciones a favor de uno y tener determinada palanca, caso contrario no se llega. Y lo confieso, a mi Púa (entrenador entonces de categoría juveniles) mi mintió en más de una ocasión y entonces se van perdiendo las ganas. No solo yo tuve problemas con Púa. De Peñarol hubo cosas que no me gustaron. A veces, ni buen día ni buenas tardes. Demasiada frialdad a ese nivel, o quizás es la falta de costumbre en quienes somos del Interior. Por eso, llegó un momento que me dije: hasta aquí llegué. Y me fui para Fénix”.

-ELEAZAR JOSÉ SILVA-