… ese “Cañón del Asilo” que el fútbol no olvidará

En la primera semana de marzo de este año, cuando la Comisión Directiva de River Plate convocó a los medios de prensa. Constituía el anuncio del torneo por los 99 años de la entidad albirrojoa, tributando homenaje en la denominación de la instancia, a Julio César “Chamaco” Moreira.
En esa noche, acudiendo toda la plana de conducción de River Plate, más colaboradores directos. Entre otros, ex futbolistas que han transformado a River, en un sentimiento auténtico, pletórico, mágico.
Riverplatenses de ley.
Sufridos.
Soñadores.
Creadores de horizontes, desde esa función que no sabe de etiquetas, porque simplemente es DAR A RIVER. La ofrenda del querer. De tantos querer en el tiempo.
**********
“JUNTEN A
LOS DOS”
Tras las informaciones que surgieron en aquella velada, un directivo de River Plate, le susurró a los cronistas de EL PUEBLO, bien al oído. “Sáquenle una foto a los dos juntos. Junten a los dos”. Fue entonces que nació esta toma gráfica de Carlos Cayetano Sagradini con JOSÉ GÓMEZ (a la izquierda).
Tras haber concluído su trayecto como jugador de fútbol, José se prolongó en el club. En divisiones juveniles como técnico, pero además, en cargos de Comisión Directiva.
No era de los afectos a los medios de prensa, quizás desde el valor incondicional de su generosa modestia. De su austera manera de ser, en ese tránsito por la vida.
Solía refugiarse en su mundo.
Ese mundo… donde no faltaron sueños.
**********
AQUEL CAÑÓN
QUE FUE…
De River Plate siempre. Símbolo siempre.
Como en los últimos años de la década de los 70 y en los 80…ni que hablar, cuando alguien (¿quién?), antológicamente remarcó el bautismo: “El CAÑÓN DEL ASILO”.
Sucede que más allá de la condición de marcador lateral derecho, José aparecía en el arco de enfrente, a favor del remate diabólico. Castigaba al cuero como pocos.
Seco, tajante, vital…y a las piolas. En tiro libre o la hora de los penales.
Cuando su físico retacón se aproximaba a la pelota, la ejecución sería inevitable.
Jugó en la “·A” con River Plate. En la “B”. Bajó y subió.
Gritó campeón también, pero por sobre todo, su adhesión incondicional a la causa. Nunca se fue del club. Siempre siguió estando.
Desde su mansedumbre barrial. Desde su consigna humana. Humana siempre.
UN RIVERPLATENSE
COMO ÉL…
Tanto como Carlitos Sagradini, el “Lobi” Monchetti, el “Bilo” y “Cubilla” Hernández, Sergio González, Damastor Carbajal, Darcy Errecalde, “Kolilo” Maidana, el “Monito” Izaguirre, el “Negro” Manuel Alvez, el “Peco” Fernández, aquel “Chirlo” Gómez, el “Piojo” Arralde, Pedrito Quiñones, el “Cabeza” Hugo Rodríguez, el “Diablo” Jorge Aguirrezábal, Raúl Sagradini, “Chulengo” Acosta que había llegado desde la Villa Constitución… y tantos como él. Tantos como José.
El de la marca en el lateral derecho. José de River.
El que ayer, a los 52 años, falleció casi sin anuncios para varios. Casi en silencio.
Casi sin rendirles cuentas a nadie. Casi en voz baja…
Mientras el fútbol no archivará la dimensión de aquel lateral.
José Gómez.
El de River Plate. El “Cañón del Asilo”. De tantas tardes. De tantos soles. De tanto River para quererlo sin guardarse nada.
La ofrenda de su amor por River.
La ofrenda de su amor…
n
-ELEAZAR JOSÉ SILVA-

En la primera semana de marzo de este año, cuando la Comisión Directiva de River Plate convocó a los medios de prensa. Constituía el anuncio del torneo por los 99 años de la entidad albirrojoa, tributando homenaje en la denominación de la instancia, a Julio César “Chamaco” Moreira.

En esa noche, acudiendo toda la plana de conducción de River Plate, más colaboradores directos. Entre otros, ex futbolistas que hanjosegomez transformado a River, en un sentimiento auténtico, pletórico, mágico.

Riverplatenses de ley.

Sufridos.

Soñadores.

Creadores de horizontes, desde esa función que no sabe de etiquetas, porque simplemente es DAR A RIVER. La ofrenda del querer. De tantos querer en el tiempo.

“JUNTEN A LOS DOS”

Tras las informaciones que surgieron en aquella velada, un directivo de River Plate, le susurró a los cronistas de EL PUEBLO, bien al oído. “Sáquenle una foto a los dos juntos. Junten a los dos”. Fue entonces que nació esta toma gráfica de Carlos Cayetano Sagradini con JOSÉ GÓMEZ (a la izquierda).

Tras haber concluído su trayecto como jugador de fútbol, José se prolongó en el club. En divisiones juveniles como técnico, pero además, en cargos de Comisión Directiva.

No era de los afectos a los medios de prensa, quizás desde el valor incondicional de su generosa modestia. De su austera manera de ser, en ese tránsito por la vida.

Solía refugiarse en su mundo.

Ese mundo… donde no faltaron sueños.

**********

AQUEL CAÑÓN QUE FUE…

De River Plate siempre. Símbolo siempre.

Como en los últimos años de la década de los 70 y en los 80…ni que hablar, cuando alguien (¿quién?), antológicamente remarcó el bautismo: “El CAÑÓN DEL ASILO”.

Sucede que más allá de la condición de marcador lateral derecho, José aparecía en el arco de enfrente, a favor del remate diabólico. Castigaba al cuero como pocos.

Seco, tajante, vital…y a las piolas. En tiro libre o la hora de los penales.

Cuando su físico retacón se aproximaba a la pelota, la ejecución sería inevitable.

Jugó en la “·A” con River Plate. En la “B”. Bajó y subió.

Gritó campeón también, pero por sobre todo, su adhesión incondicional a la causa. Nunca se fue del club. Siempre siguió estando.

Desde su mansedumbre barrial. Desde su consigna humana. Humana siempre.

UN RIVERPLATENSE COMO ÉL…

Tanto como Carlitos Sagradini, el “Lobi” Monchetti, el “Bilo” y “Cubilla” Hernández, Sergio González, Damastor Carbajal, Darcy Errecalde, “Kolilo” Maidana, el “Monito” Izaguirre, el “Negro” Manuel Alvez, el “Peco” Fernández, aquel “Chirlo” Gómez, el “Piojo” Arralde, Pedrito Quiñones, el “Cabeza” Hugo Rodríguez, el “Diablo” Jorge Aguirrezábal, Raúl Sagradini, “Chulengo” Acosta que había llegado desde la Villa Constitución… y tantos como él. Tantos como José.

El de la marca en el lateral derecho. José de River.

El que ayer, a los 52 años, falleció casi sin anuncios para varios. Casi en silencio.

Casi sin rendirles cuentas a nadie. Casi en voz baja…

Mientras el fútbol no archivará la dimensión de aquel lateral.

José Gómez.

El de River Plate. El “Cañón del Asilo”. De tantas tardes. De tantos soles. De tanto River para quererlo sin guardarse nada.

La ofrenda de su amor por River.

La ofrenda de su amor…

-ELEAZAR JOSÉ SILVA-