Este Salto no tiene fecha de vencimiento

Salto aquí y Fray Bentos allá. Los dos casi en paralelo, pero distanciados en casi 230 kilómetros. Es la semana de ajustes, de cara al partido de mañana sábado en el Parque Liebig’s de la capital rionegrense. El técnico de Fray Bentos, Diego García, ha vuelto a pensar en voz alta que «hay que intentar volver a poder».
Sucede que antes del inicio del Campeonato del Litoral de Fútbol, el estratega persistió con esa entusiasta síntesis: «se puede». Más allá del pasado fin de semana, cuando el equipo resignó la corona del Litoral a manos de Nueva Palmira (2 a 1 a cuenta de los colonienses), García reveló su cuota de optimismo y es de los que sostiene la necesidad de aliento, «porque los dos de afuera, también pueden trasmitir lo que sienten».
Los colegas de Radio Rincón en tanto, traslucieron en comunicación a EL PUEBLO, que “Fray Bentos ha tenido notorios desniveles de producción, pero en lo anímico el equipo es fuerte,  aunque tiene complica-ciones en el plano defen-sivo. Lo mejor de Fray Bentos es de mitad de cancha para arriba”.
EN TANTO, SALTO AQUÍ
Hoy viernes, para el plantel de Ramón Rivas, es la última muestra previa al duelo. Martín Ferrando será preservado: no atajará. Concentran en el Hotel «El Pasaje» de Termas del Daymán. Una manera de aguardar juntos la hora del viaje, pactada para el sábado a la hora 16.30′. La custodia del arco para Luis Domínguez, quien fue apto y resolutivo cuando Martín se lesionó ante Rivera, ya en la segunda rueda del Campeonato del Litoral Norte. Es virtualmente la única baja por dolencia física, aunque lo de Bruno Fiordelmondo en la semana, fue razón de suspenso. La chance abierta para que el artiguense arranque desde el inicio. Aunque Richar Albín es capaz de cubrir con solvencia la marca del lateral, Ramón sabe que a partir del «Talco» tiene una fórmula potencial a la hora de escalar primero y profundizar en los metros finales después.
Salto no acudirá vacío de conocimiento sobre el rival. Tanto Rivas como Emilio Silva, observaron en directo la acción de Fray Bentos. Retornaron con los apuntes en la agenda. Por lo demás, el DT no reniega de la vocacional tendencia ofensiva de Salto, «aún jugando de visitante. Creo que por esa razón, terminamos ganando todos los partidos». Claramente este Salto no tiene fecha de vencimiento. Intacto y vital. La razón de su vigencia y una cuota de favoritismo, capaz de ampararlo otra vez.

Salto aquí y Fray Bentos allá. Los dos casi en paralelo, pero distanciados en casi 230 kilómetros. Es la semana de ajustes, de cara al partido de mañana sábado en el Parque Liebig’s de la capital rionegrense. El técnico de Fray Bentos, Diego García, ha vuelto a pensar en voz alta que «hay que intentar volver a poder».

Sucede que antes del inicio del Campeonato del Litoral de Fútbol, el estratega persistió con esa entusiasta síntesis: «se puede». Más allá del pasado fin de semana, cuando el equipo resignó la corona del Litoral a manos de Nueva Palmira (2 a 1 a cuenta de los colonienses), García reveló su cuota de optimismo y es de los que sostiene la necesidad de aliento, «porque los dos de afuera, también pueden trasmitir lo que sienten».

Los colegas de Radio Rincón en tanto, traslucieron en comunicación a EL PUEBLO, que “Fray Bentos ha tenido notorios desniveles de producción, pero en lo anímico el equipo es fuerte,  aunque tiene complica-ciones en el plano defen-sivo. Lo mejor de Fray Bentos es de mitad de cancha para arriba”.

EN TANTO, SALTO AQUÍ

Hoy viernes, para el plantel de Ramón Rivas, es la última muestra previa al duelo. Martín Ferrando será preservado: no atajará. Concentran en el Hotel «El Pasaje» de Termas del Daymán. Una manera de aguardar juntos la hora del viaje, pactada para el sábado a la hora 16.30′. La custodia del arco para Luis Domínguez, quien fue apto y resolutivo cuando Martín se lesionó ante Rivera, ya en la segunda rueda del Campeonato del Litoral Norte. Es virtualmente la única baja por dolencia física, aunque lo de Bruno Fiordelmondo en la semana, fue razón de suspenso. La chance abierta para que el artiguense arranque desde el inicio. Aunque Richar Albín es capaz de cubrir con solvencia la marca del lateral, Ramón sabe que a partir del «Talco» tiene una fórmula potencial a la hora de escalar primero y profundizar en los metros finales después.

Salto no acudirá vacío de conocimiento sobre el rival. Tanto Rivas como Emilio Silva, observaron en directo la acción de Fray Bentos. Retornaron con los apuntes en la agenda. Por lo demás, el DT no reniega de la vocacional tendencia ofensiva de Salto, «aún jugando de visitante. Creo que por esa razón, terminamos ganando todos los partidos». Claramente este Salto no tiene fecha de vencimiento. Intacto y vital. La razón de su vigencia y una cuota de favoritismo, capaz de ampararlo otra vez.

…y aquel grito campeón desde el “Pantera” Pintos
En 1978, Salto fue Campeón del Litoral, después de siete años al margen de la consagración. Los torneos se iniciaban en diciembre y concluían normalmente en febrero del año siguiente. Por eso, en los primeros meses de 1979, Salto volvía a plasmar la corona a su favor. Coincide además ahora, con que se cumplen 35 AÑOS DE AQUEL TÍTULO y justamente en la antesala del partido ante Fray Bentos. En aquel 1979, el partido entre Río Negro y Salto, jugando por la última fecha del Campeonato del Litoral, concluyó con victoria «naranjera» por 1 a 0, gol mediante de Luis Alberto «Pantera» Pintos.
Consagratoria diferencia en la agonía de un partido, en que Salto incluyó desde el arranque a Ramón Rivas, Juan Manuel López y Sofildo Piñeiro; Francisco Vallejos, Juan Antonio Maidana, Luis Ernesto «Chumbo» Pérez; Luis Alberto Pintos, José «Pepo» Goncálvez Brum, Ruben Darío Cuello, Elbio «Cubilla» Henández y Jorge Martínez. La dirección técnica de Raúl «Gringo» Banfi. Ese año igualmente se incorpora a la historia, desde el momento que Salto alcanzaba el título de Campeón del Interior de Selecciones de OFI por única vez, tras el empate final 1 a 1 en Treinta y Tres jugando de visitante, también con gol de Luis Pintos. Tras ello el delantero fue transferido al fútbol rentado.
La década de los 70. Para el fútbol «naranjero», la más invalorable en el tiempo.