Estudió con las Carmelitas, fue Policía y ahora es uno de los narcos más poderosos

Con Joaquín “el Chapo” Guzmán hace un año tras las rejas, Dámaso López Núñez,  alias “El licenciado”, se perfila como el nuevo hombre fuerte del cartel de Sinaloa, uno de los más poderosos de México, según da cuenta El País de Madrid.
El Licenciado “no desentonaría en el consejo de administración de una empresa” y  “ha concentrado su estructura en una ciudad llana, de carácter más urbanita: Eldorado”.
Nacido en ese pueblo hace 48 años atrás, López Núñez estudió con las monjas carmelitas y luego Derecho. Posteriormente ocupó cargos importantes en la Policía, hasta que siendo jefe de cárceles conoció al Chapo, al que permitió fugarse de la cárcel en el año 2001. Entonces se dedicó al negocio de la droga y hoy la DEA (agencia antidrogas de EEUU) lo señala como el jefe de jefe dentro de esa organización delictiva.
En Eldorado es dueño y señor y sus hombres controlan todo lo que pasa. Su hijo, conocido como “el Mini-lic”, se muestra en redes sociales con “leopardos, armas y jóvenes con su apodo escrito en los pechos. Su nombre circuló como uno de los posibles sucesores del Chapo, su padrino, pero los expertos en narcotráfico descartan que tenga cualidades de líder.
“En el camino que conecta Culiacán y Eldorado se suceden cruces en memoria de los muertos en carretera. Una de estas estructuras de cemento recuerda la desgracia de un hijo del licenciado que se estrelló contra un rancho. El chico llevaba un crucifijo, un regalo familiar que alguien le arrancó del cuello tras el accidente. Lo tuvo que hacer algún ladrón convencido de que el oro no sirve de nada al otro lado del espejo. Al día siguiente, de una casa a otra de Eldorado, amaneció colgada una pancarta. El padre del muchacho reclamaba a la vista de todos la devolución de la cruz. Primero con palabras, más tarde con plomo. Desde entonces, dice la gente del pueblo, ni los buitres se atreven a husmear en los bolsillos de los cadáveres”, informa el diario español.

Con Joaquín “el Chapo” Guzmán hace un año tras las rejas, Dámaso López Núñez,  alias “El licenciado”, se perfila como el nuevo hombre fuerte del cartel de Sinaloa, uno de los más poderosos de México, según da cuenta El País de Madrid.

El Licenciado “no desentonaría en el consejo de administración de una empresa” y  “ha concentrado su estructura en una ciudad llana, de carácter más urbanita: Eldorado”.

Nacido en ese pueblo hace 48 años atrás, López Núñez estudió con las monjas carmelitas y luego Derecho. Posteriormente ocupó cargos importantes en la Policía, hasta que siendo jefe de cárceles conoció al Chapo, al que permitió fugarse de la cárcel en el año 2001. Entonces se dedicó al negocio de la droga y hoy la DEA (agencia antidrogas de EEUU) lo señala como el jefe de jefe dentro de esa organización delictiva.

En Eldorado es dueño y señor y sus hombres controlan todo lo que pasa. Su hijo, conocido como “el Mini-lic”, se muestra en redes sociales con “leopardos, armas y jóvenes con su apodo escrito en los pechos. Su nombre circuló como uno de los posibles sucesores del Chapo, su padrino, pero los expertos en narcotráfico descartan que tenga cualidades de líder.

“En el camino que conecta Culiacán y Eldorado se suceden cruces en memoria de los muertos en carretera. Una de estas estructuras de cemento recuerda la desgracia de un hijo del licenciado que se estrelló contra un rancho. El chico llevaba un crucifijo, un regalo familiar que alguien le arrancó del cuello tras el accidente. Lo tuvo que hacer algún ladrón convencido de que el oro no sirve de nada al otro lado del espejo. Al día siguiente, de una casa a otra de Eldorado, amaneció colgada una pancarta. El padre del muchacho reclamaba a la vista de todos la devolución de la cruz. Primero con palabras, más tarde con plomo. Desde entonces, dice la gente del pueblo, ni los buitres se atreven a husmear en los bolsillos de los cadáveres”, informa el diario español.







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