“Existen cuatro formas de consumo: experimentación, uso, abuso y dependencia”

Mario Souto

Con su coordinador: Licenciado en Psicología Dr. Mario Souto

El Dispositivo Ciudadela, como todos conocemos, brinda tratamiento en el uso problemático de sustancias.
En lo que respecta a tratamiento, puede proceder: por una consulta de la misma persona que tenga su problemática, de un referente socio efectivo, o de un equipo técnico que va hacer una derivación de una situación que se plantea en su lugar de intervención. En 2014 ingresaron 113 personas a Ciudadela. 14 fueron dadas de alta, 85 abandonaron, no hubo expulsados y 14 fueron derivados a otros dispositivos, 27 de estas derivaciones fueron judiciales. Atendiendo unas cincuenta personas adictas a distintas sustancias, por mes y la duración promedio de tratamiento, es un año.
Nos recibió el Dr. Mario Souto y mucho más nos decía al respecto:
¿Quién plantea encontrar una solución al uso problemático de sustancias?
“Pongamos como ejemplo que lo puede plantear una maestra a través del equipo de primaria, de escuelas disfrutables. Se contacta con nosotros y nos organizamos en cuál va a ser la línea de trabajo.
No podemos responder a este llamado, manteniendo la misma línea de trabajo, con que existe en lo marginal y social, como que el consumo problemático se soluciona internando y con eso está todo solucionado.
Hay plantear a nivel nacional lo que se piensa y cómo es la forma de abordaje, para el consumo de sustancias que tienen que ver con un modelo que podamos ser consecuentes con él y todos lo manejemos.
Porque en el imaginario social existe la idea de que se interna una persona, se la trata, está finalizado el problema y no es así.
Nosotros planteamos trabajo ambulatorio, en el modelo de riesgos y daños que tiene un enfoque especial. Que se promueve a nivel nacional, manteniendo esa misma línea.
Nos reunimos con este equipo que lo requiere y que va a hacer una derivación. Siempre decimos, que no trabajamos como empresa de transporte de bultos que nos envían un paquete para trabajar.
Trabajamos con personas. Y por ende, comprometemos al equipo que está haciendo su primera intervención, promueva el mismo trabajo que hacemos acá. De esta forma, logramos articular un trabajo, entre el equipo derivante, nosotros que somos los que recibimos la derivación y la familia de la persona que tiene su problemática.
La cuarta pata, sería sin dudas la persona, pero tenemos que trabajar en todo su entorno. Porque el tema trata, de que trabajamos unas determinadas horas del día en Ciudadela con la persona, pero el resto del día, lo va a hacer dependiendo del equipo que interviene, o en la familia.
Entonces, todos tenemos que tener elementos para aportar, en lo que se llama el proceso de recuperación o el proceso de cambios de conducta de la persona que tiene su problemática.
¿Cómo se da en mayor medida en jóvenes o adultos?
Las cifras nos dicen que se da mucho más en adultos. Impacta más en adolescentes, en chicos de 16 ó 17 años, porque se visualiza más. Pero el consumo problemático está mucho más acentuado en adultos. Trabajamos con todos, pero no podemos dejar de ver que el consumo se encuentra más en estos últimos.
No hablamos por lo que pensamos, sino que son exactos por las cifras y números que dicen a través de lo que se comprueba en el Observatorio Uruguayo de Drogas, que es quien a partir de cifras que se les envían de todos los dispositivos del país, planifica estrategias de trabajo.
Y éstas, de acuerdo a lo que existe.
¿Cómo trabaja Ciudadela en cuanto a tratamientos?
Tiene un cambio significativo en este 2015.
Comenzamos con una primera parte: asesoramiento, orientación, diagnóstico y derivación que era lo básico.
Recibiendo en conjunto con todos los otros efectores, privados y públicos, articulando esa puerta de entrada y realizando esa derivación.
Abrimos, hace ya dos años efectivos pero en realidad comenzamos a trabajar antes de inaugurar y lo hicimos con un ambulatorio.
Según el marco regulatorio, desde el día 13 de noviembre de 2013, para todos los dispositivos que brindan tratamientos con consumo de sustancias, hay un marco que regula y posibilita el trabajo. No cualquiera puede trabajar, tiene que estar registrado en el marco mencionado.
¿Cómo se define el marco regulatorio?
Se define como una puerta de entrada con asesoramiento, orientación, diagnóstico, derivación y seguimiento, en su primera parte.
Siempre va a variar el tiempo, en cada persona que necesite atención.
El ambulatorio: un ambulatorio deberá brindar dos días a la semana o quincenalmente espacios grupales para el trabajo.
También existe otra parte del ambulatorio, que se trata de una pata comunitaria, en la cual estamos trabajando en un barrio específico de la ciudad, brindándonos en la temática.
No fue elegido, sino que surge a partir de una demanda.
¿Se va a continuar en distintos barrios de la ciudad?
Va a seguir. La idea es ir trabajando un par de años en cada lugar y muy probable que donde se nos solicite.
Debemos aclarar que no son denuncias, son pedidos concretos. Las denuncias, debemos dejarlas que la maneje el Ministerio del Interior, que es lo que corresponde.
Pensamos que trabajar con la oferta es trabajar donde se vende, nosotros no lo hacemos. Sí, trabajando con quien consume.
No trabajamos con denuncias de bocas, ni de personas que venden. No nos interesa, porque le compete a otro ministerio.
Nosotros no trabajamos con la oferta, trabajamos con la demanda, quien hace uso problemático de sustancias.
¿Hubo un plus en cuanto al servicio?
Sí. Hasta ahora estábamos trabajando con el ambulatorio que eran dos días a la semana.
A partir de 2015, nos fuimos dando cuenta que podíamos hacer otras cosas. Transformando a Ciudadela en un centro diurno de lunes a viernes, brindando tratamiento por espacios de cuatro a cinco horas.
A partir de allí generamos otro espacio, nos ampliamos.
Dejamos de ser un ambulatorio para ser un centro diurno, donde se asesora, se orienta, se diagnostica, se deriva y también se hace tratamientos. En el centro diurno, de lunes a viernes de 13 a 20 hs, funcionan talleres y un espacio para personas que están derivadas por medio de Ciudadela o intermedio de otro sector.
Quiere esto decir que crecimos.
¿Es mayor la demanda?
No, la demanda es la misma, fue mayor nuestra capacitación además de darnos cuenta de que podíamos brindar otro servicio. Creando más accesibilidad para las consultas: no poner trabas, pensar en que hay que sacar número, o esperar a que lleguen los días de atención, sino que sea algo dinámico, trabajando todos los días.
Trabajamos con las mismas personas, pero brindándole más tiempo, en ese espacio diurno. Nos ha permitido obtener mejores resultados.
Genera en la persona que llega un sentimiento de pertenencia al dispositivo, que se siente parte del trabajo, ya que el primer ítem es poder trabajar con el vínculo y la confianza. Eso favorece y permite trabajar bien.
Nos exige más compromiso institucional y para eso hemos comprometido a muchas instituciones que nos brinden más aportes, no olvidemos que Ciudadela se conforma por aportes institucionales.
Todas las instituciones que están apoyándonos brindan mucho, aportan insumos como materiales o recursos humanos para que Ciudadela pueda trabajar.
Estamos con otra iniciativa por el hecho de que las personas que llegan aquí están seis horas adentro. Nos parece que llegado un momento de esas horas hay que brindarles por lo menos una merienda a todas ellas.
¿Cómo lo piensan solucionar?
Estamos organizándonos y realizando todo el trámite pertinente ante Ministerios, como por ejemplo con INDA, se ha hecho el trámite que correspondía para que lo suministrara.
Pero mientras no se dio, debemos agradecer el compromiso de la sociedad salteña. Y hay algo para destacar: hay un compromiso marcado de personas y de asociaciones que apoyando la temática, nos ha hecho llegar una donación de alimentos no perecederos, que lo transformamos en una despensa.
Y a las cinco de la tarde ya que la mayoría de estas personas se encuentra en una situación bastante vulnerable, se les prepara un café con leche con un pan.
Mientras esperábamos que llegara la solicitud que habíamos realizado de este tipo de alimentos, la sociedad hizo oídos a nuestro pedido y la semana pasada la asociación de U.MA.S (Asocición de mujeres de Intendencia), cuando tomaron medida gremial, habían recibido muchas donaciones.
Al levantar la medida mencionada, se encuentran con una enorme cantidad de alimentos no perecederos, que los decidieron donar a distintos merenderos y asociaciones civiles. Uno de los beneficiados fue Ciudadela.
Luego hubo otras personas anónimas, que también realizaron su aporte, haciendo donaciones.
Como ha sido el caso de la solicitud de un botiquín al CAM y nos ha llegado ayer de regalo.
Hemos tenido donaciones de personas civiles en cuanto a elementos para recreación y deportes. Pensamos que existe muchísimo compromiso con los que estamos haciendo. Pareciera que no se ve, pero existe y en gran forma, al cual estamos sumamente agradecidos.
En la medida que todos podamos ver que Ciudadela es útil, lo podemos hacer entre todos y que es nuestro compromiso. Tengo la suerte de contar con un grupo de compañeros que nos apoyamos entre todos y tengo la seguridad de que disfrutamos el venir a trabajar y ver esos cambios en las familias que lo necesitan.
Seguimos planteando estrategias que permitan que cada persona sepa, que “cuando llegue su momento”, sigue estando abierta la puerta de Bilbao 465 y allí, cada uno de los técnicos, esperando o acudiendo en la ayuda de aquellos que están dispuestos a recibirla.
Porque todo lo que desborda, enferma”.
Mary Olivera. marbelos2015@gmail.com







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