Exportaciones de leche en polvo en febrero triplicaron las del mismo mes de 2015

El valor promedio por tonelada exportada fue de US$2.417. El precio fue 26% superior al promedio de febrero en la plataforma Globaldairytrade de US$1.921/t. Sin embargo, se ubicó bien por debajo de los US$3.195 por tonelada promedio del segundo mes de 2015.
Argelia fue por lejos el principal destino con casi el 50% de participación en el total de solicitudes del producto. Fueron 4.799 toneladas por un monto de US$ 11,2 millones. Le siguió Brasil con 1.850 toneladas por US$ 4,7 millones.
Las solicitudes totales de lácteos en febrero fueron 25% superiores en volumen a las de un año atrás. Totalizaron 16.268 toneladas por US$39,7 millones.
En el año cerrado a febrero las exportaciones de leche en polvo alcanzaron un nuevo máximo, con solicitudes por 103.953 toneladas. (Fuente: Blasina y Asociados)
FFAL III estará disponible a partir del viernes.
Así lo confirmó Juan Antonio Rodríguez, representante de los productores en la Comisión Administradora del Fideicomiso Lechero III.
La semana pasada se envió al Banco República el listado de productores que accederán al préstamo.
Aproximadamente 2.700 productores se verán beneficiados por este segundo pago. Alrededor de 900 vales ya se encuentran en CONAPROLE por los adelantos que realizaron el año pasado a cuenta del fondo, explicó Rodríguez. (Fuente: Blasina y Asociados)
El problema de la lechería no es sólo Venezuela
Estados Unidos dio a Uruguay una cuota para vender 1.400 toneladas libre de impuestos, pero en 2015 la industria no usó la cuota porque pagaba 1.800 dólares la tonelada de queso y Venezuela 3.800 dólares.
Ernesto Agazzi, presidente de la Comisión de Ganadería Agricultura y Pesca de la Cámara de senadores abordó la temática lechera en entrevista exclusiva con TodoElCampo. En la oportunidad dijo que la caída de los precios internacionales es una de las causas de la situación actual y no sólo Venezuela ni la deuda que este país tiene con Uruguay. Consideró que cuando Venezuela decidió comprarnos quesos a un precio mucho mayor que el mercado internacional lo hizo fundamentalmente por solidaridad con un país latinoamericano, y que la industria tuvo la posibilidad de colocar sus productos libres de impuestos en Estados Unidos a 1.800 dólares pero prefirió vender a Venezuela que pagaba 3.800 dólares.
“Muchos de los problemas sobre la lechería se han focalizado en torno a las ventas a Venezuela, pero el problema de la lechería no es Venezuela, ni nació con Venezuela. El problema de la lechería viene de otra cosa que no estaba previsto que fue la caída de los precios internacionales de los lácteos. Si uno mira los valores de los remates de Fonterra se ve como la tonelada de la leche en polvo ha caído”, dijo a este portal el senador Ernesto Agazzi, presidente de la Comisión de Ganadería Agricultura y Pesa del Senado. Para explicar esa caída “hay una gran cantidad de causas”, dijo.
“Los analistas dicen y yo también creo que esto es coyuntural. Uruguay es un país que produce leche a cielo abierto y tenemos que ser competitivos ante otros países grandes productores que hacen su producción bajo confinamiento. O sea que nosotros producimos a costos más bajos que ellos, así que si los precios internacionales bajan a los que va a afectar más es a los que tienen alto costo de producción, no a nosotros. El problema es que muchos de esos países subsidian y nosotros no queremos ni podemos hacerlo, pero tenemos un sistema productivo eficiente”, dijo.
EN URUGUAY AUMENTÓ EL NÚMERO DE INDUSTRIAS LECHERAS
“En Uruguay han crecido los tambos, no aumentó el número de tamberos, no aumentó la superficie destinada a producir leche, lo que aumentó fue la industria, el número que tenemos como cuarenta”, afirmó Agazzi.
“Yo creo que esto se va a recomponer. Toda la discusión del Fondo Lechero fue para ayudar la lechería y después vinieron los problemas derivados de los precios que siguieron bajando y las ventas”, estimó.
Pero “en realidad vender un producto lácteo en el mundo hoy es casi imposible; los grandes productores subsidian su producción. Nosotros a España, Francia, Bélgica, a Europa no podemos vender ni un pedacito de queso rallado, nada, porque ellos protegen a sus productores. Esos productores producen mucho más caro que nosotros, pero tienen subsidio”, subrayó el legislador.
EN 2015 TUVIMOS LA OPCIÓN DE VENDER A ESTADOS UNIDOS
En Estados Unidos “subsidian a sus productores. Nosotros tenemos una cuota para vender 1.400 toneladas a Estados Unidos libre de impuestos, pero en 2015, la industria no usó la cuota porque pagaban 1.800 dólares la tonelada de queso y Venezuela 3.800 dólares la tonelada”. Entonces el razonamiento fue, “qué le vamos a vender a los norteamericanos, le vendemos a los venezolanos” que pagan más.
Venezuela pagaba más “por una definición política de a quién priorizar en sus compras. Ellos pudieron adquirir queso más barato a Nueva Zelandia o con Francia pero dijeron ‘le vamos a comprar a un país latinoamericano que tienen buenos quesos como una actitud solidaria, fue una acción de solidaridad”.
También es cierto que la de Venezuela es una economía que “tiene problemas” y ellos para poder comprar “tienen que pagar más que otros”, explicó. “Y es ahí el que vende el que tiene que ver (qué negocio cierra) porque a mí si me pagan tres mil dólares la tonelada y me lo compra Austria o Venezuela, se lo compro a Austria que es seguro que le voy a cobrar en tanto que Venezuela puede tener otros problemas, es una economía débil, depende del petróleo y si baja o sube puede tener posibilidad de pagarme o no, que precisamente es lo que está pasando”.
“Los que vendieron leche en polvo y quesos a Venezuela fueron cuatro empresas, Conaprole, Calcar, Pili y Claldy. Esas cuatro empresas decidieron vender a Venezuela y no a otro lado porque nadie en el mundo compraba”, aclaró, “y encontramos una salida” con Venezuela que ha tenido dificultades “con la baja del petróleo y su caída del PBI a la mitad”.
Venezuela “tiene con sus acreedores una deuda de 30.000 millones de dólares y cada semana tiene que decidir a quién pagar; le debe mucho más a Argentina que a Uruguay”, concluyó. (Fuente: Hébert Dell’Onte, portal TodoElCampo)