Exposición solar de niños y adultos

Con el Dr. Matías Martínez. Postgrado de Pediatría. Técnico en M.S.P

Agobiados por  las altas temperaturas y en búsqueda de contrarrestar los malestares que ellas nos provocan, recurrimos  hoy al Dr. Matías Martínez, quien con sugerencias y consejos, que por allí, no desconocemos, pero sí nos cuesta llevarlos a la práctica, nos hará más llevadero este verano extremadamente caluroso:
“El país, más bien la región Litoral Norte del mismo, está cursando una ola de calor”, nos decía el profesional.
“La Dirección Nacional de Meteorología, realizó un comunicado de una alerta naranja, por las altas  sensaciones  térmicas y temperaturas que estamos viviendo en Salto y con más de 40 grados  en el departamento vecino de Artigas.
A lo que apunta el M.S.P, desde hace años es a un programa que se llama: Verano Saludable  y está avocado a prácticas saludables durante esta época de turismo, no solo uruguayo sino extranjero.
El Cono Sur y sus países no están exentos a lo que es el cambio climático, y desde hace unos años esto ha implicado problemas en la capa de ozono, que dentro de sus funciones es proteger de las radiaciones ultravioletas.
A raíz de ello es que nos encontramos sufriendo las consecuencias.
Los pronósticos a nivel mundial, es que va a ir incrementando la temperatura y toda la repercusión que esto implica.
Lo que plantea y  promueve el programa de Salud Pública conjuntamente con todas las instituciones de salud en general es: la protección de  estas radiaciones.
Entendemos que existe una población de riesgo. Generalmente hablamos de niños pequeños menores de dos años, un año o menos y adultos mayores de 65 años.
No estamos  hablando solamente de golpes  de calor, sino las secuelas que puede traer la exposición en horarios pico de sol, cuando es más dañino,  entre las 11 y 17, ó 18 hs.
Es cuando las radiaciones entran un poco mejor, incluso refractan en otras superficies como pueden ser agua, arena y espuma del mar, que es donde  vamos a tener más gente circulando por la época del año.
Existen países con playas turísticas, donde se usa lo que es el índice de radiaciones ultravioletas. Está la banderita donde se indica cuándo uno se puede bañar o no, y también se encuentra allí, un sensor, que indica  cuándo está la mayor exposición a este tipo de rayos.
Se la mide en índices. Por ejemplo en Brasil, se usa escala de colores: si está en color naranja o roja, sugiere a la población no exponerse, porque es donde está el mayor índice de radiación.
Por lo contrario la exposición controlada y medida al sol, es beneficiosa, favorece  a la formación de la vitamina D, que actúa en la osteoporosis. Pero como todo, cuando es en exceso, son perjudiciales.
¿Cuántos minutos puede durar la exposición al sol sin daños?
No más de 15 minutos en horas picos. Puede haber lesión de piel: sequedad, envejecimientos de piel, surgen manchas, lesiones en los labios. Luego a la larga, esas manchas pueden transformarse en cáncer de piel.
Tenemos que concientizarnos y evitar esos lugares en ese horario. Buscar por sobre todo la sombra, usar ropa oscura preferentemente con un sombrero de ala ancha, usar un buen protector solar con un factor mayor a  30 y aplicárselo, cada dos o tres horas. Si vamos a bañarnos, más seguido, aunque las publicidades de los protectores solares dicen que son resistentes al agua, está comprobado que luego de un rato en el agua, esa protección disminuye. Entonces luego de bañarnos, debemos hacer una nueva aplicación de este producto sobre nuestra piel, principalmente en zonas más sensibles como: mejillas, labios, orejas, el rostro y el resto de las partes del cuerpo que se crea necesaria proteger.
¿Cómo debe ser la capa? ¿Basta con una simple base?
Lo que se recomienda antes que nada, es que el protector sea el de factor más alto, o por lo menos mayor de 30 o de 50. Y si es en niños o adultos mayores, con más razón. La frecuencia es tambien muy importante: hacer una capa fina, cada dos o tres horas, o de lo contrario una capa que cubra la totalidad de la piel que va a estar expuesta.
Cuidados:
*Hidratarse bien.
*No exponerse al sol en horarios pico.
*No estar en lugares cerrados con altas temperaturas.
*Buscar lugares sombreados y frescos.
*No preferir comidas calientes, pesadas y frituras que dificultan la digestión.
*Sí,  a la alimentación saludable, con frutas, verduras y mucho líquido. Más de lo habitual si vamos a estar expuestos al sol.
El protector solar debe ser con un factor de protección no menor de 30, y usarlo durante todo el día. Si salimos de casa por diferentes motivos, tambien aplicarlo.
*Si vamos a trabajar expuestos al sol, los empleadores deben brindar los implementos básicos para la protección.
*Proteger los ojos. Sin la protección ocular, podemos contraer Queratitis, una  Keratoconjuntivitis, por exposición a radiaciones, que se caracteriza por dolor en los ojos, color rojo y ardor. Cuando compramos los anteojos, debemos cuidar de que sean originales con su certificado de seguridad de garantía  de ultravioleta.
Si  son anteojos sin este tipo de protección, pueden ser muy buenos estéticamente hablando, pero no están cumpliendo su función principal que es su protección. Cuidémonos en ello, gastemos un poquito más, pero que sea en un lugar de confianza donde los consigamos.
*Siempre que andemos en la calle, carguemos con una botellita de agua, y recordemos que cuando nos consolamos y decimos que tomamos mate, no es lo mismo.
La deshidratación.
Cuando hablamos de deshidratación, ésta se manifiesta por: agotamiento, cansancio constante, dolor de cabeza, mareos, problemas visuales.
El golpe de calor se caracteriza primero que nada por una persona que estuvo mucho tiempo realizando alguna labor en el sol,  está colorado, lo tocamos y notamos su temperatura.
Las medidas que se recomiendan son:
*Llevarlo rápidamente a un lugar de sombra y fresco.
*Quitarle un poco de ropa para que se refresque.
*Acercarle  un ventilador,
*Acostarlo con las piernas elevadas.
*Colocarle paños frescos en la frente, axilas, ingle, y lugares  donde circula la sangre más artificialmente. De esa forma ayudamos a bajar la temperatura de la persona.
Cuidados en niños.
No concurrir a la playa con menores de seis meses. No exponerlo. Son pieles inmaduras, mucho más  susceptibles a sufrir manchas que luego pueden repercutir en el futuro. Sufren mucho más deshidratación, porque son propensos a perder mucho líquido y más, si están expuestos en estos horarios que mencionamos.
No exponerlo, no solo porque el niño se pueda quemar con la radiación solar, sino por distintas complicaciones que pueden surgir a raíz de ello. En cuanto a bebés lactantes de un año o más, existen productos comerciales que vienen expresamente preparados para  su piel, que generalmente  son de factor de protección elevado, de 50 a más. Siempre busquemos  calidad antes de  precio, y más aún cuando se trata de un niño. No buscar el producto tratando de ahorrar, porque no nos va a cumplir la función. Estamos hablando de algo muy delicado y si vamos a comprar protección para una persona mayor o niños, hay que gastar un poco más. Busquemos para más tranquilidad, un lugar donde el producto sea original.
No debemos aplicarle al niño o al adulto mayor, el mismo protector que usamos nosotros. Son pieles más sensibles, lo recomendado es mayor a 50.
Porque lo que hace el protector es refractar y proteger lo máximo posible las pieles.
*El protector solar, para niños y adultos, debe aplicarse una capa, media hora antes de la exposición solar, cada dos o tres horas, y si entra al agua, al salir volver a extender una nueva capa.
¿Cuándo comienza el uso de protector solar en el bebé?
A partir de los seis meses en adelante está permitido, pero la exposición es la misma: de 9 a 11hs. y de las 18 hasta que se esconda el sol.
En cuanto a la hidratación del bebé, ¿es recomendable el agua potable?
Si el niño está con lactancia, y con menos de seis meses, la leche materna aporta la suficiente cantidad de líquido.
Pero si vemos que nuestra casa es caliente, y notamos que el niño está irritable porque necesita agua posiblemente por el calor, se le puede ofrecer agua hervida, dejándola enfriar y en heladera o de lo contrario, agua embotellada.
¿Cuánta agua  debe ingerir un niño?
Es recomendado un litro o más en días calurosos”.
Mary Olivera
ysabelmy2014@gmail.com

Agobiados por  las altas temperaturas y en búsqueda de contrarrestar los malestares que ellas nos provocan, recurrimos  hoy al Dr.

Dr. Matías Martínez

Dr. Matías Martínez

Matías Martínez, quien con sugerencias y consejos, que por allí, no desconocemos, pero sí nos cuesta llevarlos a la práctica, nos hará más llevadero este verano extremadamente caluroso:

“El país, más bien la región Litoral Norte del mismo, está cursando una ola de calor”, nos decía el profesional.

“La Dirección Nacional de Meteorología, realizó un comunicado de una alerta naranja, por las altas  sensaciones  térmicas y temperaturas que estamos viviendo en Salto y con más de 40 grados  en el departamento vecino de Artigas.

A lo que apunta el M.S.P, desde hace años es a un programa que se llama: Verano Saludable  y está avocado a prácticas saludables durante esta época de turismo, no solo uruguayo sino extranjero.

El Cono Sur y sus países no están exentos a lo que es el cambio climático, y desde hace unos años esto ha implicado problemas en la capa de ozono, que dentro de sus funciones es proteger de las radiaciones ultravioletas.

A raíz de ello es que nos encontramos sufriendo las consecuencias.

Los pronósticos a nivel mundial, es que va a ir incrementando la temperatura y toda la repercusión que esto implica.

Lo que plantea y  promueve el programa de Salud Pública conjuntamente con todas las instituciones de salud en general es: la protección de  estas radiaciones.

Entendemos que existe una población de riesgo. Generalmente hablamos de niños pequeños menores de dos años, un año o menos y adultos mayores de 65 años.

No estamos  hablando solamente de golpes  de calor, sino las secuelas que puede traer la exposición en horarios pico de sol, cuando es más dañino,  entre las 11 y 17, ó 18 hs.

Es cuando las radiaciones entran un poco mejor, incluso refractan en otras superficies como pueden ser agua, arena y espuma del mar, que es donde  vamos a tener más gente circulando por la época del año.

Existen países con playas turísticas, donde se usa lo que es el índice de radiaciones ultravioletas. Está la banderita donde se indica cuándo uno se puede bañar o no, y también se encuentra allí, un sensor, que indica  cuándo está la mayor exposición a este tipo de rayos.

Se la mide en índices. Por ejemplo en Brasil, se usa escala de colores: si está en color naranja o roja, sugiere a la población no exponerse, porque es donde está el mayor índice de radiación.

Por lo contrario la exposición controlada y medida al sol, es beneficiosa, favorece  a la formación de la vitamina D, que actúa en la osteoporosis. Pero como todo, cuando es en exceso, son perjudiciales.

¿Cuántos minutos puede durar la exposición al sol sin daños?

No más de 15 minutos en horas picos. Puede haber lesión de piel: sequedad, envejecimientos de piel, surgen manchas, lesiones en los labios. Luego a la larga, esas manchas pueden transformarse en cáncer de piel.

Tenemos que concientizarnos y evitar esos lugares en ese horario. Buscar por sobre todo la sombra, usar ropa oscura preferentemente con un sombrero de ala ancha, usar un buen protector solar con un factor mayor a  30 y aplicárselo, cada dos o tres horas. Si vamos a bañarnos, más seguido, aunque las publicidades de los protectores solares dicen que son resistentes al agua, está comprobado que luego de un rato en el agua, esa protección disminuye. Entonces luego de bañarnos, debemos hacer una nueva aplicación de este producto sobre nuestra piel, principalmente en zonas más sensibles como: mejillas, labios, orejas, el rostro y el resto de las partes del cuerpo que se crea necesaria proteger.

¿Cómo debe ser la capa? ¿Basta con una simple base?

Lo que se recomienda antes que nada, es que el protector sea el de factor más alto, o por lo menos mayor de 30 o de 50. Y si es en niños o adultos mayores, con más razón. La frecuencia es tambien muy importante: hacer una capa fina, cada dos o tres horas, o de lo contrario una capa que cubra la totalidad de la piel que va a estar expuesta.

Cuidados:

*Hidratarse bien.

*No exponerse al sol en horarios pico.

*No estar en lugares cerrados con altas temperaturas.

*Buscar lugares sombreados y frescos.

*No preferir comidas calientes, pesadas y frituras que dificultan la digestión.

*Sí,  a la alimentación saludable, con frutas, verduras y mucho líquido. Más de lo habitual si vamos a estar expuestos al sol.

El protector solar debe ser con un factor de protección no menor de 30, y usarlo durante todo el día. Si salimos de casa por diferentes motivos, tambien aplicarlo.

*Si vamos a trabajar expuestos al sol, los empleadores deben brindar los implementos básicos para la protección.

*Proteger los ojos. Sin la protección ocular, podemos contraer Queratitis, una  Keratoconjuntivitis, por exposición a radiaciones, que se caracteriza por dolor en los ojos, color rojo y ardor. Cuando compramos los anteojos, debemos cuidar de que sean originales con su certificado de seguridad de garantía  de ultravioleta.

Si  son anteojos sin este tipo de protección, pueden ser muy buenos estéticamente hablando, pero no están cumpliendo su función principal que es su protección. Cuidémonos en ello, gastemos un poquito más, pero que sea en un lugar de confianza donde los consigamos.

*Siempre que andemos en la calle, carguemos con una botellita de agua, y recordemos que cuando nos consolamos y decimos que tomamos mate, no es lo mismo.

La deshidratación.

Cuando hablamos de deshidratación, ésta se manifiesta por: agotamiento, cansancio constante, dolor de cabeza, mareos, problemas visuales.

El golpe de calor se caracteriza primero que nada por una persona que estuvo mucho tiempo realizando alguna labor en el sol,  está colorado, lo tocamos y notamos su temperatura.

Las medidas que se recomiendan son:

*Llevarlo rápidamente a un lugar de sombra y fresco.

*Quitarle un poco de ropa para que se refresque.

*Acercarle  un ventilador,

*Acostarlo con las piernas elevadas.

*Colocarle paños frescos en la frente, axilas, ingle, y lugares  donde circula la sangre más artificialmente. De esa forma ayudamos a bajar la temperatura de la persona.

Cuidados en niños.

No concurrir a la playa con menores de seis meses. No exponerlo. Son pieles inmaduras, mucho más  susceptibles a sufrir manchas que luego pueden repercutir en el futuro. Sufren mucho más deshidratación, porque son propensos a perder mucho líquido y más, si están expuestos en estos horarios que mencionamos.

No exponerlo, no solo porque el niño se pueda quemar con la radiación solar, sino por distintas complicaciones que pueden surgir a raíz de ello. En cuanto a bebés lactantes de un año o más, existen productos comerciales que vienen expresamente preparados para  su piel, que generalmente  son de factor de protección elevado, de 50 a más. Siempre busquemos  calidad antes de  precio, y más aún cuando se trata de un niño. No buscar el producto tratando de ahorrar, porque no nos va a cumplir la función. Estamos hablando de algo muy delicado y si vamos a comprar protección para una persona mayor o niños, hay que gastar un poco más. Busquemos para más tranquilidad, un lugar donde el producto sea original.

No debemos aplicarle al niño o al adulto mayor, el mismo protector que usamos nosotros. Son pieles más sensibles, lo recomendado es mayor a 50.

Porque lo que hace el protector es refractar y proteger lo máximo posible las pieles.

*El protector solar, para niños y adultos, debe aplicarse una capa, media hora antes de la exposición solar, cada dos o tres horas, y si entra al agua, al salir volver a extender una nueva capa.

¿Cuándo comienza el uso de protector solar en el bebé?

A partir de los seis meses en adelante está permitido, pero la exposición es la misma: de 9 a 11hs. y de las 18 hasta que se esconda el sol.

En cuanto a la hidratación del bebé, ¿es recomendable el agua potable?

Si el niño está con lactancia, y con menos de seis meses, la leche materna aporta la suficiente cantidad de líquido.

Pero si vemos que nuestra casa es caliente, y notamos que el niño está irritable porque necesita agua posiblemente por el calor, se le puede ofrecer agua hervida, dejándola enfriar y en heladera o de lo contrario, agua embotellada.

¿Cuánta agua  debe ingerir un niño?

Es recomendado un litro o más en días calurosos”.

Mary Olivera

ysabelmy2014@gmail.com