Ferro Carril: el tránsito de la certeza a la duda

“Si. Si. En el segundo tiempo, nos perdimos bastante en la cancha, pese a tener dos jugadores de más. A veces pasan estas cosas, Pero lo bueno es que ganamos, un poco para mejorar el ánimo. No veníamos bien y nosotros somos los primeros en reconocerlo”.
Tras el partido, RODRIGO QUIROGA no se guardó el análisis. Lo marcó. Dando en la tecla el enganche de la franja, tras los 90′ ante Estudiantes, que concluyeron casi de manera impensada: con Ferro Carril haciendo agua y Estudiantes generando más de una situación en pro del empate. Es real, que el domingo en el Merazzi, dos situaciones de hecho consumadas: el distinguido y generoso primer tiempo de la franja (apto, resolutivo) y ese segundo tiempo, que fue tránsito hacia la duda y la descompaginación táctica. Cuando Rodrigo Quiroga apunta a que”nos perdimos bastante en la cancha”, es seguro que se relaciona a esa cuestión puntual.
EL ARCO ESTÁ AHÍ….
Con Ferro Carril, se originó una realidad común a la mayoría de los equipos salteños: la ausencia de criterio para resolver. El equipo de Octavio Espalter y Josema descubrió por lo menos cinco secuencias a favor, pero con el remate final lejos de los palos. O sea: mal cálculo en el remate. Los desvíos sistemáticos. El arco está ahí…pero la ineficacia juega su propio partido.
De todas maneras, es innegable que sin Vera y Lairihoy, Ferro sufre doble impacto en los metros finales. Y justamente a Carlos Vera, no le venía faltando gol en su repertorio.
LA HORA DE VENCER
Pero más allá de ese sofocón del final y esa pelota en el travesaño que pudo ser el empate de Estudiantes con dos hombres de menos, clave para Ferro en lo anímico, el haber vencido. Antes del juego de mañana ante Universitario, no es un tema menor. Lairihoy y Vera, prolongarán la ausencia. El “Tato” Viera con su gradual recuperación. Las limitantes de Ferro, en los metros finales. Debiese estabilizar rendimiento, para que el tránsito de la certeza a la duda, sea cada vez menos visible. Es la misión de los DT. Una misión, inevitable. A la medida, de la necesidad.