Fitch dejó sin cambios calificación de deuda

Los niveles de reservas «fuertes» dan una cobertura sólida ante posibles vulnerabilidades, dice la calificadora.
En un comunicado emitido este jueves por la calificadora internacional de riesgo Fitch, mantuvo la nota de Uruguay en BBB–, el escalón más bajo dentro del grado inversor.
La solvencia del país, junto con el apoyo de amortiguadores externos, riesgos financieros bajos, la fuerte calidad institucional y la estabilidad social fueron los factores que llevaron a la calificadora a ratificar la nota soberana del país. Aunque consideran que estos puntos se contraponen con la elevada inflaciónrespecto a los demás países de igual grado inversor y el alto déficit fiscal.
«La economía ha resistido a un contexto externo menos favorable, a pesar de la alta dependencia de los productos básicos agrícolas. El tipo de cambio flexible ha sido una primera línea de defensa (el peso se ha depreciado un 15% en lo que va de 2015), lo que refleja una gestión prudente de los riesgos monetarios», informa el comunicado. También refiere a que los niveles de reservas «fuertes» brindan una cobertura sólida ante posibles vulnerabilidades.
Respecto a las cuentas públicas establece que el reajuste fiscal que el gobierno pretende para los próximos cinco años llevando el déficit a 2,5% del PIB, se enfrenta a los desafíos de un enlentecimiento económico, los compromisos establecidos de gasto social y a la protección del empleo.
«La estrategia (de reducir el déficit) se basa en el fortalecimiento de los balances de las empresas de propiedad estatal y sus contribuciones fiscales, sin aumentos de impuestos, ya que el gasto podría enfrentarse a la presión de las reformas sociales anteriores y promesas de aumentar los gastos para la educación y el cuidado de dependientes», añade el comunicado.
Al mismo tiempo, la calificadora afirma que la inflación sigue siendo el principal desafío y reconocen que el resultado de las negociaciones salariales para el quinquenio será clave para mermar el aumento de precios.
El Observador