“Hábitos de alimentación en las fiestas tradicionales”

Con la nutricionista Carla Piastri

Como siempre, estas fechas nos tienen acostumbrados a ir pensando un mes antes, en lo que es el gran evento Navideño, fin de año y en lo que vamos a ingerir.
Cuidando cada detalle de la mesa, de lo que les gusta a unos y a otros.
Y aunque nos guste consumir en abundancia durante todo el año, nuestra invitada de hoy, la nutricionista Carla Piastri, nos dice que también estaría bueno comenzarlo, si bien, no haciendo una dieta, sí pensando en otro tipo de alimentación.
Con productos que contengan abundante líquido, para hidratarnos mejor, como suelen aconsejarnos los médicos.
Consumiendo más frutas y verduras, con una dieta equilibrada.
Brindándonos algunas sugerencias, con el fin de cuidar de nuestra salud, de manera fácil y eficiente:
¿Podemos realizar una desintoxicación de nuestro cuerpo antes de las fiestas?
Sí podemos, solo que tendría que ser con más tiempo.
Estaría bien si se lo hiciera unos meses antes, porque uno empieza a captar hábitos de alimentación y de esa forma cuando llegan las fiestas, no abusamos tanto.
Siempre va a servir la desintoxicación previa a las fiestas, para la prevención de consumir en exceso.
Pero si lo hacemos unos días antes, tomando casi solamente líquido, cuando llegue el momento vamos a consumir en exceso y nos va a caer mal.
Está bueno realizar una desintoxicación, paro luego seguir manteniendo hábitos saludables.
Pero de todas formas, la desintoxicación va a venir muy bien después. Para poder quitar todo el exceso que nos quedó de Navidad y fin de año.
Lo ideal sería que en estas fechas, no haya una bomba de tiempo, en cuanto a alimentos, pero en vista de cómo vienen siempre, está bueno luego, quitarnos de encima todo lo que está de más y empezar con una dieta equilibrada.
Todo debería ser de esta forma, siendo que en este momento no se hizo la desintoxicación y no hay hábitos saludables, es difícil hacerlo entre las fiestas.
Es mejor dejarlo para cuando uno lo puede hacer bien tranquilo.
Donde el cuerpo comience a sentirse “desinflado”, movilizando bien los intestinos.
¿Podemos evitar la bomba de tiempo?
Estaría bueno en principio entender que la noche buena no es la última cena ni nada de eso.
Y para eso sirven los buenos hábitos.
Cuando tenemos los hábitos de alimentación correctos, ya formados, llegamos a la fecha con otra mentalidad.
Para no llegar con excesos en la noche del 24, lo ideal, es planificar una buena Navidad.
Hay muchas alternativas para ello.
Vamos a poner algunos ejemplos que nos pueden ayudar muchísimo.
*Evitar por ahí la clásica noche de sándwiches.
Pensamos que simplemente para sentarnos a conversar, debemos tenerlos.
Los cuales contienen: pan, mayonesa o manteca, jamón, queso y algunas veces, todavía le agregamos otras cosas.
Lo mismo cenamos un sábado de noche.
Llamamos a la pizzería y nos traen una plancha caliente, o seis sandwichitos.
O sea que en Navidad, todo lo demás, es exceso. Totalmente innecesario.
Debemos evaluar un poquito que nos está pasando. No hay que dejar de disfrutar las fiestas, hay que disfrutarlas de otra manera.
Tener de repente opciones más saludables. Con menos harinas, con más frutos secos, aprender a comer verduras y frutas, ya que nos hidratan, alimentan y nos hacen sentir satisfechos.
Consumirlas antes de las fiestas es una gran idea, asílas podemos incorporar en la mesa navideña.
Utilizar picadas, sin tanta harina ni grasa saturada y frutos secos, que aunque tienen sus calorías, son grasas de buena calidad.
Satisfacen bastante y uno se siente lleno cuando los consume. Utilizar licuados para la tarde y ya dejarlos para la noche.
De esa forma, llegamos a la noche, con otra mirada de lo que deseamos y un poco más satisfechos.
¿Qué formaría parte del plato de una cena navideña?
Para comenzar un buen licuado o agua saborizada casera. Con pepino, menta y jengibre.
Comenzamos hidratando al cuerpo y a sentirnos mejor.
Llega la noche y lo ideal, sería no consumir harinas, en exceso.
Sabemos que algún sandwichito, se va a escapar, pero por allí también podemos seleccionar algunos tomatitos cherry, con queso y albahaca.
Hacer picadas diferentes, como algunos frutos secos, dátiles, ciruelas, pasas de uva.
Poder contar con esas opciones además, que si bien tienen azúcares, grasas y aunque se llega a creer que es malo, son de muy buena calidad.
Es bueno también, comenzar a incorporar alimentos vivos al cuerpo.
Podemos mechar algún sandwichito, pero siempre va a ser mejor, que comenzar comiendo solo sándwiches.
También poder contar en esa mesa, con uvas, cerezas, ciruelas, cubitos de ananá, de melón, como para acompañar a un trocito de jamón o queso.
Otro plato, puede ser apio en tiritas, zanahorias, tomate, queso, aceitunas, entre otras.
Son muy lindas ideas y todo livianito y fresquito.
Nos hace sentir hidratado y muy bien.
¿Cómo sigue la noche en cuanto a alimentos?
Convengamos que hubo una linda picadita, ya nos sentimos satisfechos, pero de todas formas, vamos y nos sentamos a la mesa. Con la idea de servirnos un trozo de carne, lo más magra posible, quitándole toda la grasa que no es necesaria.
Para completar el plato, debemos seleccionar una buena porción de ensalada, de colores frescos y lindos, recordemos que debemos hidratarnos principalmente y quitar la que contiene mucho blanco.
Con mucha papa, arroz y mayonesa.
Tenemos que evitar esos excesos innecesarios.
¿Podemos todavía consumir algo dulce?
No olvidemos que antes de los dulces, se acostumbra a un brindis.
Es una clásica y vamos a tener alcohol.
Después de las doce seguro, una copita de champagne y demás.
Lo que debemos hacer es evitar el alcohol, en la previa y en la cena.
Debemos lograr utilizar los licuados o los jugos naturales, agua saborizada o algún refresco light.
Allí ya nos estamos evitando unas cuantas calorías, hasta que llega el momento del postre, que casi siempre es una bomba, con: crema doble, frutos secos, manteca, dulce de leche.
Tendríamos que seleccionar un postre más liviano, para luego llegar a los clásicos, como el turrón, que su contenido tiene en exceso azúcares y grasas, por ende muchas calorías, logrando consumir poco de ellos.
Pasa lo mismo con el pan dulce y sus calorías.
Lo ideal sería una rica ensalada de frutas primero, con algún helado light o un budín sin azúcar y después, le damos el lugarcito que corresponde al postre navideño.
Tratar de evitar de comenzar con tantas calorías.
Luego que pasó toda la euforia de la cena, lo tradicional es quedarnos sentados conversando y seguimos tomando y comiendo.
Me parece que ese es el momento de pensar en lo que estamos haciendo. Obviamente que no lo pensamos.
Por ello sugiero que hay que tener antes, pensado de antemano algo preparado, para luego no comer en demasía.
Y tener la opción de la fruta. Es un día diferente, ¿vamos a gastar más en comida?, gastémosla en frutas que nos llamen la atención.
Como el ananá, la cereza, que cuestan más dinero, pero sientan mucho mejor, ya que todo lo demás es innecesario realmente.
Y entre copa y copa, por lo menos tomar un vasito de agua, que es muy necesaria.
Como para disminuir la cantidad y el exceso de alcohol.
¿Luego de las fiestas?
Intentar seguir de esa manera. Consumiendo sano, ya que es parte de la vida.
Lo ideal sería que fuera lo más parecido posible a ello, siempre.
Es cuestión de animarse e intentarlo.
Tenemos pacientes, que están en plena desintoxicación y al principio, cuesta. Pero pasados unos días, se comienzan a sentir bárbaros.
Más livianos e hidratados, concientizándose en lo bien que le hace al cuerpo y a su salud.
Mi sugerencia es que logremos una alimentación equilibrada, con muchas frutas y verduras, evitando excesos de harina innecesariamente.
De esta forma, nuestro organismo nos lo agradecerá, pensando en comenzar el 2017, con los deseos de buenos hábitos en nuestra alimentación y seguramente será mucho más pleno en calidad de vida.
¡Muchas felicidades a todos!
Mary Olivera
marbelos2015@gmail.com







El tiempo

Ediciones anteriores

noviembre 2018
L M X J V S D
« oct    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

  • Otras Noticias...