Hay una campaña electoral de cara a la segunda vuelta, tranquila y sin mayores movimientos a nivel departamental

Los frenteamplistas esperan por Tabaré Vázquez y los blancos por Álvaro Garcé

La campaña electoral para la segunda vuelta viene corriendo con un bajo perfil que genera dudas y controversias. A la parafernalia que vivió la población para las elecciones nacionales del pasado 26 de octubre por parte de los distintos partidos políticos, el balotaje aparece más bien frío, sin muchas novedades y casi ciñéndose estrictamente al condicionamiento de los resultados de la primera vuelta electoral.
Si bien el Frente Amplio prepara para el próximo miércoles la visita del candidato oficialista Tabaré Vázquez, quien encabezará una charla con distintos panelistas invitados especialmente para la ocasión, sobre el tema educación y que se llevará a cabo a partir de las 20 horas en el Aula Magna de la Regional Norte; ya no se llevan a cabo actos por los distintos barrios de la ciudad y pegatinas de cartelerías tal como sí ocurrió hace tan solo un mes atrás.
“No es que creamos que está asegurada la elección, pero lo que pasa es que esta elección impone un pulso más frío, porque se trata de una elección entre dos candidatos a la presidencia y nada más, y nada menos tampoco, pero no hay competencia entre sectores para conseguir la diputación y todo eso que anima más las cosas”, dijo a EL PUEBLO un militante del Frente Amplio, que dijo ser de los que les gusta “andar pegando carteles hasta el último día y el día de la elección mirar los festejos por televisión”.
Pero lo cierto es que a un acto concreto y alguna barriada de las usuales y no las de campaña, las actividades partidarias están quietas. Los militantes de la izquierda esperan para “darle con todo” en la última semana previa al 30 de noviembre, pero más allá de estar abocados ahora a preparar la venida de Vázquez para que su arribo a Salto sea una fiesta, pese que a nivel oficial no está prevista ninguna caravana ni un estrado para el discurso, los frenteamplistas quieren que ese sea su día en esta fría campaña.
¿Y LOS BLANCOS?
Al tiempo que los blancos se encuentran trabajando casi de forma silenciosa hasta ahora, las actividades partidarias empiezan a salir. El próximo jueves 13, el asesor en materia de seguridad del candidato Luis Lacalle Pou y excomisionado parlamentario para las cárceles, Álvaro Garcé, estará en Salto para hablar sobre las ideas que en políticas de seguridad pretende llevar adelante el candidato blanco si resultara electo presidente.
En ese aspecto, los dirigentes nacionalistas se encuentran llevando a cabo reuniones donde plantean cuál es su realidad hoy, teniendo en cuenta que ni siquiera tendrán representación parlamentaria por el departamento, algo que fue un duro revés para los blancos locales y sobre todo para la línea de Lacalle Pou, que ganó en Salto, cambiando la correlación de fuerzas de Albisu  a Goñi, tras la última elección.
Asimismo, con ese acto de mañana jueves en la Junta Departamental y algunas recorridas en los días antes de la elección, los blancos aguardan con prudencia el desarrollo del balotaje y sin dar nada por perdido.

La campaña electoral para la segunda vuelta viene corriendo con un bajo perfil que genera dudas y controversias. A la parafernalia que vivió la población para las elecciones nacionales del pasado 26 de octubre por parte de los distintos partidos políticos, el balotaje aparece más bien frío, sin muchas novedades y casi ciñéndose estrictamente al condicionamiento de los resultados de la primera vuelta electoral.

Si bien el Frente Amplio prepara para el próximo miércoles la visita del candidato oficialista Tabaré Vázquez, quien encabezará una charla con distintos panelistas invitados especialmente para la ocasión, sobre el tema educación y que se llevará a cabo a partir de las 20 horas en el Aula Magna de la Regional Norte; ya no se llevan a cabo actos por los distintos barrios de la ciudad y pegatinas de cartelerías tal como sí ocurrió hace tan solo un mes atrás.

“No es que creamos que está asegurada la elección, pero lo que pasa es que esta elección impone un pulso más frío, porque se trata de una elección entre dos candidatos a la presidencia y nada más, y nada menos tampoco, pero no hay competencia entre sectores para conseguir la diputación y todo eso que anima más las cosas”, dijo a EL PUEBLO un militante del Frente Amplio, que dijo ser de los que les gusta “andar pegando carteles hasta el último día y el día de la elección mirar los festejos por televisión”.

Pero lo cierto es que a un acto concreto y alguna barriada de las usuales y no las de campaña, las actividades partidarias están quietas. Los militantes de la izquierda esperan para “darle con todo” en la última semana previa al 30 de noviembre, pero más allá de estar abocados ahora a preparar la venida de Vázquez para que su arribo a Salto sea una fiesta, pese que a nivel oficial no está prevista ninguna caravana ni un estrado para el discurso, los frenteamplistas quieren que ese sea su día en esta fría campaña.

¿Y LOS BLANCOS?

Al tiempo que los blancos se encuentran trabajando casi de forma silenciosa hasta ahora, las actividades partidarias empiezan a salir. El próximo jueves 13, el asesor en materia de seguridad del candidato Luis Lacalle Pou y excomisionado parlamentario para las cárceles, Álvaro Garcé, estará en Salto para hablar sobre las ideas que en políticas de seguridad pretende llevar adelante el candidato blanco si resultara electo presidente.

En ese aspecto, los dirigentes nacionalistas se encuentran llevando a cabo reuniones donde plantean cuál es su realidad hoy, teniendo en cuenta que ni siquiera tendrán representación parlamentaria por el departamento, algo que fue un duro revés para los blancos locales y sobre todo para la línea de Lacalle Pou, que ganó en Salto, cambiando la correlación de fuerzas de Albisu  a Goñi, tras la última elección.

Asimismo, con ese acto de mañana jueves en la Junta Departamental y algunas recorridas en los días antes de la elección, los blancos aguardan con prudencia el desarrollo del balotaje y sin dar nada por perdido.