Heredó el amor a la natación y lo transmite a hijos y nietos

Con Margarita Kemayd

Margarita Kemayd, a sus 77 años, es una mujer de gran simpatía y gusto al hablar, que no tiene reparos en detenerse en cualquier lugar para contar sus hazañas deportivas y los sueños que la llevan a su edad a continuar entrenando en suKemayddeporte preferido: la natación. Si bien Margarita nadó toda su vida, nunca lo había hecho de manera competitiva sino hasta hace algunos años atrás. Recordó que sus inicios en las competencias los hizo impulsada por la invitación de Sergio Gómez, quien la veía nadar y notó en ella condiciones para integrar el plantel del Club Remeros Salto. Desde entonces participa en todas las competencias a las que puede concurrir como juegos panamericanos y mundiales, obteniendo importantes logros en dichos torneos. Margarita es un ejemplo de que la edad no es límite para nada y para nadie, si se tienen sueños y se trabaja con alegría para alcanzarlos.

¿Cuando nació y en que zona?
- “Yo nací en la Zona Este, el 17 de enero de 1938, viví allí con mis 6 hermanos. Mi madre tenía un comercio en la zona y de ella heredé este amor a la natación y al agua. Ella amaba el agua. Mis tíos vivían en el Saladero y toda la familia era de ir mucho al río, hasta cruzábamos a Concordia muy seguido, porque antes era todo muy diferente. Yo aprendí a nadar allí, con mi familia, era una época muy linda”.
¿Entonces el “don de nadar bien” viene de familia?
- “Creo que sí”, dijo entre risas “toda mi familia siempre nadó, o estuvo vinculada a deportes en el agua, mi hermano varón Washington Kemayd fue campeón de Remo. Cuando él iba a las competencias en el exterior yo siempre me sumaba y me iba con él, y cuando yo viajaba él también se venía conmigo. Éramos muy unidos, lamentablemente falleció hace dos años en un accidente de tránsito”.
¿Cuando comenzó a competir en natación?
- “Yo nadé toda mi vida, pero a competir fue hace pocos años, ya de grande. Lo que pasa que mi hija es campeona de natación y cuando la acompañaba a sus clases empecé a aprender técnicas visuales. Con 58 años surge la Liga de Máster de Natación y Sergio Gómez me invita a formar parte de un grupo que se estaba armando en el Club Remeros Salto y como a mi me encanta nadar, le dije que sí y así empecé”.
¿Recuerda cuál fue su primera competencia?
- “Si, la recuerdo, fue en la Asociación Cristiana de Montevideo y me fue bien, no recuerdo como salí pero sí que me fue muy bien. De todas maneras tuve que aprender mucho, porque si bien yo sabía nadar y veía tirar del cubo, eso era algo nuevo para mi y tuve que aprender porque no sabía, también la vuelta americana, y muchas otras técnicas de natación, porque incluso hay técnicas que cambian con los años, ahora por ejemplo no se nada igual de pecho y de espalda a como se hacía antes”.
¿Que siente cada vez que tiene una nueva competencia?
- “(Ríe nuevamente) Nervios siempre siento y adrenalina. Creo que eso ayuda mucho a que cada uno pueda dar más en cada prueba”.
¿El deporte le exige un riguroso entrenamiento y estar en buen estado físico…?
- “Por supuesto, entreno cuatro veces por semana: lunes, miércoles, viernes y sábado, una hora y media aproximadamente.  Pero yo trato de ir todos los días a nadar, aunque no sea entrenamiento propiamente, me gusta nadar tranquila, lo que le decimos el nado manso”.
¿Tiene varias medallas de oro, plata y bronce, ha batido récords nacionales, son muchos logros?
- “Sí, es cierto. Lo que pasa es que a medida que vas ganando podés ir a las competencias internacionales, donde hay una gran exigencia. La primera competencia internacional a la que fui fue hace 14 años en San Pablo (Brasil). Fue un Panamericano donde obtuve medalla de oro, plata y bronce. Este fin de semana que pasó salí primera en mi categoría en la prueba de aguas abiertas Salto-Concordia y el sábado que viene voy a competir al Club Náutico (Montevideo). Pero la prueba más importante a la que fui fue el Campeonato Mundial Olímpico en Turín (Italia) hace dos años, de ahí me traje cuatro medallas de oro. Después en el Sudamericano de Mar del Plata obtuve cuatro medallas de oro, una de plata y bronce. Y en México gané el el primer puesto en aguas abiertas”.
¿Que dice su familia de todo lo que está viviendo con el deporte?
- “Ellos me apoyan mucho y están muy contentos. Yo tengo varios hijos, Leticia que es nadadora profesional, Luis Atilio que es traumatólogo, Karina que vive en Montevideo y Cecilia. Gabriela es mi única hija que falleció hace ya cinco años. Después tengo quince nietos y varios de ellos hacen natación y remo”.
¿Que mensaje le puede dar aquellas personas que no se animan a hacer deporte?
- “Yo creo que el hecho de competir es algo que lo siente cada uno. Hay gente que nada bien y tiene miedo de participar, pero es algo muy lindo y muy integrador. La natación no solamente te da un método y un estilo de vida porque hay que hacer entrenamientos, vida sana, viajar, sino que te da alegría cada vez que hacés deporte. Yo  tengo compañeros de 94 años compitiendo conmigo, hasta hay una persona de 101 años que la conocí en una competencia y esas personas están muy bien, se suben a un avión y viajan a otro país a competir, son independientes y hacen lo que les gusta”.
¿Tiene como definir que significa la natación para usted?
- “Aparte de mi familia, la natación es mi vida”.
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¿Cuando nació y en que zona? – “Yo nací en la Zona Este, el 17 de enero de 1938, viví allí con mis 6 hermanos. Mi madre tenía un comercio en la zona y de ella heredé este amor a la natación y al agua. Ella amaba el agua. Mis tíos vivían en el Saladero y toda la familia era de ir mucho al río, hasta cruzábamos a Concordia muy seguido, porque antes era todo muy diferente. Yo aprendí a nadar allí, con mi familia, era una época muy linda”.

¿Entonces el “don de nadar bien” viene de familia? – “Creo que sí”, dijo entre risas “toda mi familia siempre nadó, o estuvo vinculada a deportes en el agua, mi hermano varón Washington Kemayd fue campeón de Remo. Cuando él iba a las competencias en el exterior yo siempre me sumaba y me iba con él, y cuando yo viajaba él también se venía conmigo. Éramos muy unidos, lamentablemente falleció hace dos años en un accidente de tránsito”.

¿Cuando comenzó a competir en natación? – “Yo nadé toda mi vida, pero a competir fue hace pocos años, ya de grande. Lo que pasa que mi hija es campeona de natación y cuando la acompañaba a sus clases empecé a aprender técnicas visuales. Con 58 años surge la Liga de Máster de Natación y Sergio Gómez me invita a formar parte de un grupo que se estaba armando en el Club Remeros Salto y como a mi me encanta nadar, le dije que sí y así empecé”.

¿Recuerda cuál fue su primera competencia? – “Si, la recuerdo, fue en la Asociación Cristiana de Montevideo y me fue bien, no recuerdo como salí pero sí que me fue muy bien. De todas maneras tuve que aprender mucho, porque si bien yo sabía nadar y veía tirar del cubo, eso era algo nuevo para mi y tuve que aprender porque no sabía, también la vuelta americana, y muchas otras técnicas de natación, porque incluso hay técnicas que cambian con los años, ahora por ejemplo no se nada igual de pecho y de espalda a como se hacía antes”.

¿Que siente cada vez que tiene una nueva competencia? – “(Ríe nuevamente) Nervios siempre siento y adrenalina. Creo que eso ayuda mucho a que cada uno pueda dar más en cada prueba”.

¿El deporte le exige un riguroso entrenamiento y estar en buen estado físico…? – “Por supuesto, entreno cuatro veces por semana: lunes, miércoles, viernes y sábado, una hora y media aproximadamente.  Pero yo trato de ir todos los días a nadar, aunque no sea entrenamiento propiamente, me gusta nadar tranquila, lo que le decimos el nado manso”.

¿Tiene varias medallas de oro, plata y bronce, ha batido récords nacionales, son muchos logros? – “Sí, es cierto. Lo que pasa es que a medida que vas ganando podés ir a las competencias internacionales, donde hay una gran exigencia. La primera competencia internacional a la que fui fue hace 14 años en San Pablo (Brasil). Fue un Panamericano donde obtuve medalla de oro, plata y bronce. Este fin de semana que pasó salí primera en mi categoría en la prueba de aguas abiertas Salto-Concordia y el sábado que viene voy a competir al Club Náutico (Montevideo). Pero la prueba más importante a la que fui fue el Campeonato Mundial Olímpico en Turín (Italia) hace dos años, de ahí me traje cuatro medallas de oro. Después en el Sudamericano de Mar del Plata obtuve cuatro medallas de oro, una de plata y bronce. Y en México gané el el primer puesto en aguas abiertas”.

¿Que dice su familia de todo lo que está viviendo con el deporte? – “Ellos me apoyan mucho y están muy contentos. Yo tengo varios hijos, Leticia que es nadadora profesional, Luis Atilio que es traumatólogo, Karina que vive en Montevideo y Cecilia. Gabriela es mi única hija que falleció hace ya cinco años. Después tengo quince nietos y varios de ellos hacen natación y remo”.

¿Que mensaje le puede dar aquellas personas que no se animan a hacer deporte? – “Yo creo que el hecho de competir es algo que lo siente cada uno. Hay gente que nada bien y tiene miedo de participar, pero es algo muy lindo y muy integrador. La natación no solamente te da un método y un estilo de vida porque hay que hacer entrenamientos, vida sana, viajar, sino que te da alegría cada vez que hacés deporte. Yo  tengo compañeros de 94 años compitiendo conmigo, hasta hay una persona de 101 años que la conocí en una competencia y esas personas están muy bien, se suben a un avión y viajan a otro país a competir, son independientes y hacen lo que les gusta”.

¿Tiene como definir que significa la natación para usted? – “Aparte de mi familia, la natación es mi vida”.