Hermético cierre de frontera al norte de Francia tras los presuntos terroristas

Las fuerzas francesas de intervención de la Policía y la Gendarmería y las unidades especiales rastrean intensamente el noroeste del país tras los dos sospechosos del atentado contra el semanario satírico Charlie Hebdo. La región se encuentra en máxima alerta antiterrorista.
Los hermanos Saïd y Chérif Kouachi habían sido identificados por la mañana en una estación de servicio a dos kilómetros de la localidad de Villers-Cotteret (departamento de Aisne), cuando circulaban a bordo de un Renault Clio de color claro con matrícula falsa.
Según varios testigos, los dos hombres habrían atracado la gasolinera Avia hacia las 10.30 horas de la mañana, haciéndose con combustible y alimentos. El dueño de la gasolinera reconoció claramente a los individuos armados, a pesar de ir enmascarados. Ambos “iban armados con fusiles AK-47 y lo que parecían ser lanzaproyectiles”, ha subrayado.
En el coche de los Kouachi, que fue abandonado, la policía ha encontrado banderas yihadistas y cócteles molotov. Tras inspeccionar Corcy casa por casa, los cuerpos desplegados han continuado la búsqueda en un bosque de los alrededores de Longpont. “Llegaron a las cinco y nos dijeron que nos quedásemos en casa, cerrásemos con llave y bajásemos las persianas”, ha confirmado un residente a ‘Le Monde’. A última hora de la noche varios medios informaban que varios agentes desplegados en Longpont se habían marchado, aunque, precisaban, eso no implica que la operación haya terminado. De hecho, durante la noche continuará la búsqueda con la ayuda de helicópteros.
Bruno Fortier, alcalde de Crépy-en-Valois (departamento de Oise), donde en un principio se creyó que se habían atrincherado los terroristas, confirmaba la presencia de helicópteros sobre la localidad y el despliegue masivo de efectivos de la policía y fuerzas de la lucha antiterrorista. “Es un vals sin fin de coches y camiones de la policía”, ha declarado a Reuters.
El operativo policial se ha intensificado también en París. Un gran número de agentes armados con rifles de asalto ha sido desplegado en la Porte de la Villette. El plan Vigipirate, en principio sólo para la región de Lile de France, se ha extendido también a la de Picardie, a la que pertenecen Oise y Aisne. El Ministerio del Interior ha confirmado la movilización de 88.000 agentes de policía y gendarmes para hacer frente a la amenaza terrorista. En concreto, se trata de 50.000 funcionarios de la Policía, 32.000 gendarmes, 5.000 policías y gendarmes en fuerzas móviles y 1.150 militares.
El ministro del Interior francés, Bernard Cazeneuve, ha informado de que ya son nueve las personas detenidas por su presunta vinculación con los autores materiales del atentado contra la revista francesa y ha descartado cualquier vínculo entre este ataque y el tiroteo de Montrouge, en el sur de París, donde ha muerto una policía municipal.
La investigación sobre la masacre ha sido asignada a jueces de la lucha antiterrorista, según ha confirmado la Fiscalía francesa. Por su parte, el Estado Islámico ha calificado a los hermanos Kouachi de “héroes”, si bien una fuerte del Gobierno ha señalado a ‘Liberation’ que los autores del atentado son miembros de Al Qaeda.
Chérif Kouachi fue condenado una primera vez en 2008 por haber participado en una red de captación y envío de combatientes de Al Qaeda a Irak. Fuentes de la investigación citadas por Reuters señalan que Said Kouachi recibió en 2011 entrenamiento durante varios meses en Yemen por parte de militantes de la red terrorista.
Además, fuentes de la Inteligencia Estadounidense confirmaron a la cadena ABC que los dos supuestos responsables del ataque estaban en una base de datos americana de terroristas y que tenían prohibido volar a EEUU. Estas fuentes no dieron más detalles sobre por qué estaban en esa lista.
La localidad donde han sido localizados los sospechosos, Villers-Cotteret, está a poco más de 80 kilómetros de Reims y a unos 170 de Charleville-Mézière. Ambos puntos han sido en las últimas horas el centro de una intensa operación de búsqueda y captura contra Saïd y Chérif Kouachi -de 34 y 32 años, respectivamente-. Las autoridades galas han detenido a lo largo de la noche a otras siete personas del entorno de los hermanos por su presunta vinculación con el ataque, según confirmaron a primera hora de la mañana el primer ministro galo, Manuel Valls, y el ministro de Interior, Bernard Cazeneuve.
Otro hombre al que en un primer momento se señaló como otro de los posibles autores principales del ataque se ha entregado esta noche. Se trata de Mourda Hamyd, que acudió hacia las 23.00 horas a la comisaría de Policía de Charleville-Mézières, junto a la frontera con Bélgica. Hamyd, de 18 años, se presentó de forma voluntaria tras ver su nombre circular en las redes sociales. Ante los agentes, el joven ha proclamado su inocencia, lo que abre interrogantes sobre su verdadera implicación en los crímenes. Hasta el momento, no se han presentado cargos en su contra.
Un compañero de Hamyd ha contado a los medios galos que el joven no se encontraba en París en el momento del atentado porque estaba con él en el instituto de secundaria de Reims, donde se inscribió el pasado año.
“Él es como el resto de compañeros, amable y para nada violento. Es alguien con quien puedes discutir y bromear”, ha dicho el estudiante bajo condición de anonimato.

Las fuerzas francesas de intervención de la Policía y la Gendarmería y las unidades especiales rastrean intensamente el noroeste del país tras los dos sospechosos del atentado contra el semanario satírico Charlie Hebdo. La región se encuentra en máxima alerta antiterrorista.

Los hermanos Saïd y Chérif Kouachi habían sido identificados por la mañana en una estación de servicio a dos kilómetros de la localidad de Villers-Cotteret (departamento de Aisne), cuando circulaban a bordo de un Renault Clio de color claro con matrícula falsa.

Según varios testigos, los dos hombres habrían atracado la gasolinera Avia hacia las 10.30 horas de la mañana, haciéndose con combustible y alimentos. El dueño de la gasolinera reconoció claramente a los individuos armados, a pesar de ir enmascarados. Ambos “iban armados con fusiles AK-47 y lo que parecían ser lanzaproyectiles”, ha subrayado.

En el coche de los Kouachi, que fue abandonado, la policía ha encontrado banderas yihadistas y cócteles molotov. Tras inspeccionar Corcy casa por casa, los cuerpos desplegados han continuado la búsqueda en un bosque de los alrededores de Longpont. “Llegaron a las cinco y nos dijeron que nos quedásemos en casa, cerrásemos con llave y bajásemos las persianas”, ha confirmado un residente a ‘Le Monde’. A última hora de la noche varios medios informaban que varios agentes desplegados en Longpont se habían marchado, aunque, precisaban, eso no implica que la operación haya terminado. De hecho, durante la noche continuará la búsqueda con la ayuda de helicópteros.

Bruno Fortier, alcalde de Crépy-en-Valois (departamento de Oise), donde en un principio se creyó que se habían atrincherado los terroristas, confirmaba la presencia de helicópteros sobre la localidad y el despliegue masivo de efectivos de la policía y fuerzas de la lucha antiterrorista. “Es un vals sin fin de coches y camiones de la policía”, ha declarado a Reuters.

El operativo policial se ha intensificado también en París. Un gran número de agentes armados con rifles de asalto ha sido desplegado en la Porte de la Villette. El plan Vigipirate, en principio sólo para la región de Lile de France, se ha extendido también a la de Picardie, a la que pertenecen Oise y Aisne. El Ministerio del Interior ha confirmado la movilización de 88.000 agentes de policía y gendarmes para hacer frente a la amenaza terrorista. En concreto, se trata de 50.000 funcionarios de la Policía, 32.000 gendarmes, 5.000 policías y gendarmes en fuerzas móviles y 1.150 militares.

El ministro del Interior francés, Bernard Cazeneuve, ha informado de que ya son nueve las personas detenidas por su presunta vinculación con los autores materiales del atentado contra la revista francesa y ha descartado cualquier vínculo entre este ataque y el tiroteo de Montrouge, en el sur de París, donde ha muerto una policía municipal.

La investigación sobre la masacre ha sido asignada a jueces de la lucha antiterrorista, según ha confirmado la Fiscalía francesa. Por su parte, el Estado Islámico ha calificado a los hermanos Kouachi de “héroes”, si bien una fuerte del Gobierno ha señalado a ‘Liberation’ que los autores del atentado son miembros de Al Qaeda.

Chérif Kouachi fue condenado una primera vez en 2008 por haber participado en una red de captación y envío de combatientes de Al Qaeda a Irak. Fuentes de la investigación citadas por Reuters señalan que Said Kouachi recibió en 2011 entrenamiento durante varios meses en Yemen por parte de militantes de la red terrorista.

Además, fuentes de la Inteligencia Estadounidense confirmaron a la cadena ABC que los dos supuestos responsables del ataque estaban en una base de datos americana de terroristas y que tenían prohibido volar a EEUU. Estas fuentes no dieron más detalles sobre por qué estaban en esa lista.

La localidad donde han sido localizados los sospechosos, Villers-Cotteret, está a poco más de 80 kilómetros de Reims y a unos 170 de Charleville-Mézière. Ambos puntos han sido en las últimas horas el centro de una intensa operación de búsqueda y captura contra Saïd y Chérif Kouachi -de 34 y 32 años, respectivamente-. Las autoridades galas han detenido a lo largo de la noche a otras siete personas del entorno de los hermanos por su presunta vinculación con el ataque, según confirmaron a primera hora de la mañana el primer ministro galo, Manuel Valls, y el ministro de Interior, Bernard Cazeneuve.

Otro hombre al que en un primer momento se señaló como otro de los posibles autores principales del ataque se ha entregado esta noche. Se trata de Mourda Hamyd, que acudió hacia las 23.00 horas a la comisaría de Policía de Charleville-Mézières, junto a la frontera con Bélgica. Hamyd, de 18 años, se presentó de forma voluntaria tras ver su nombre circular en las redes sociales. Ante los agentes, el joven ha proclamado su inocencia, lo que abre interrogantes sobre su verdadera implicación en los crímenes. Hasta el momento, no se han presentado cargos en su contra.

Un compañero de Hamyd ha contado a los medios galos que el joven no se encontraba en París en el momento del atentado porque estaba con él en el instituto de secundaria de Reims, donde se inscribió el pasado año.

“Él es como el resto de compañeros, amable y para nada violento. Es alguien con quien puedes discutir y bromear”, ha dicho el estudiante bajo condición de anonimato.