Hotel boutique para gatos en Uruguay ofrece «amor» y confort a sus huéspedes

Montevideo, 9 ene (EFE).- Un hotel «boutique» de Uruguay especialmente ideado para gatos se propone dar «el mismo amor o más» que el que reciben los felinos en sus casas, además de un trato especializado y unas instalaciones exclusivas que incluyen, entre otras cosas, habitaciones individuales con baño en suite.
Así lo expresó hoy a Efe Virginia Gómez, emprendedora detrás de Yellow, este particular alojamiento para felinos en ausencia de sus dueños, cuyo diferencial es, además de la infraestructura ajustada ‘a medida de gato’, el afecto y el trato personalizado que la misma dueña ofrece a cada animal.
«Los gatos son cariñosos. Dan mucho amor a quienes los tienen, por eso son tan queridos. Lo que buscamos es que reciban ese mismo amor o más, por eso a veces vuelven mucho más mimosos», contó orgullosa Gómez, cuyo establecimiento opera en este momento al máximo de su capacidad, debido a la temporada estival.
La idea surgió en 2013, cuando esta mujer de 38 años ideó el proyecto, tras encontrar dificultad en conseguir un alojamiento para sus mascotas cuando debía irse de casa, ya que no encontraba una «solución» que la convenciera en el mercado.
Fue así que resolvió montar este negocio, que según explicó combina sus dos pasiones: la comunicación -ámbito en el que se desempeñó profesionalmente- y los gatos.
Durante su estadía, los huéspedes con bigotes disfrutan de comida «premium» y agua purificada, y tienen a disposición juguetes, puentes, escalones y estantes para poder realizar sus acrobacias con total comodidad.
Además, duermen en 18 habitaciones individuales «con baño en suite», y se ofrece a los dueños un seguimiento detallado de la estadía por fotografías profesionales y vídeos subidos a las redes sociales, teléfono y servicios de mensajería instantánea.
«Buscamos dar transparencia. Que (los dueños) a través de fotos, vídeos, de una conversación, de WhatsApp, por Facebook, por Instagram, por mail o por teléfono puedan saber qué es lo que le está pasando y qué es lo que está haciendo», explicó Gómez.
Esta exclusividad lleva a que el establecimiento tenga un tope máximo de huéspedes para poder garantizar que cada uno reciba el cariño que se merece.
«Es necesario conocer a cada gatito, saber qué le pasa, qué necesita, y que el hotel tenga un estilo de hogar. Que para el gato sea salir de un hogar para entrar a otro. Eso se puede hacer con pocos gatos», acotó Gómez.
Asimismo, los llama a todos por su nombre y cuenta con entusiasmo la historia de cada uno, con orígenes tan exóticos como Singapur, Japón o el Golfo Pérsico, debido a los rumbos que han debido tomar sus dueños, muchos de los cuales provienen de otros países y deben viajar con frecuencia.
La calidad del servicio lleva a que varios de ellos decidan enviar a sus gatos a «Yellow» dada vez que viajan, como es el caso de Phoebe, cuya dueña, Camila Sánchez, la ha llevado «unas 7 u 8 veces» y que define como «un alivio» haber encontrado un alojamiento así para su gata.
«El trato que tienen acá es único, no creo que haya otro lugar así en Uruguay. Virginia los quiere y los trata como si fueran de ella, sabe todos los nombres, te manda noticias por WhatsApp, por Instagram, por Facebook», explicó Sánchez.
Y es que es el amor a los gatos el factor común que tiene la dueña de «Yellow» con sus clientes y que se desprende en cada una de sus acciones.
«Cada vez que hablo de un gato digo que lo amo. No hay un sentimiento igual con cada uno de los gatos, pero a todos los amás», concluyó Gómez.