Hoy con D.G. Recluida en INR por venta de droga

Con 25 años, D.G., recluida por venta de droga en el Instituto Nacional de Rehabilitación de Salto, asegura haber transitado en la vida por muchos sacrificios.
Siendo aún una niña, con tan solo 12 años y por motivos de un problema familiar, se despide de sus padres, su familia, para conformar la propia.
Su historia laboral como mujer, cuenta de tareas duras. A las cuales durante el día le dedicaba muchas horas para lograr un salario que le permitiera subsistir.D.G
Tuvo dos hijos, una pareja, papá de sus hijos, que hoy se encuentra recluido en I.N.R., residiendo todos anteriormente en la Zona Este de la ciudad.
Su primer día como interna, fue en noviembre del año pasado. Y de ese momento en que fue trasladada al juzgado y luego a la cárcel, recuerda todo con mucho arrepentimiento, “el no haber hecho nada”,  para salir de esa situación que hoy la compromete.
Así comenzó nuestro diálogo:
¿Tuvo una linda niñez?
Mi niñez bien.
Pasé por muchas cosas.
A los doce años me fui de mi casa y me junté con mi pareja, el papá de mis hijos. Que hoy también esta acá.
A los 16 años tuve un varón, que va a cumplir 9 años y otra hija que cumple 7. Están los dos con mi hermana.
¿Cómo fue esa vida en pareja?
Pasé muchas cosas con mi pareja, después que me fui de mi casa. Buenas y malas.
Comenzaron los problemas con mi marido, casi enseguida.
Él tomaba mucho, salía, se emborrachaba y tenía que luchar solita con mis hijos. Trabajaba y  luego “caí” acá…que por algo pasó.
Ahora tengo otra pareja.
Mi familia hoy son mi hermana, mis hijos y mi pareja de ahora, que estuvo también detenido, pero salió y es quien me está ayudando mucho, siendo mi sostén en todo, desde “afuera”.
¿Tiene mas hermanos?
Sí, somos ocho.
La menor tiene 8 y yo soy la mayor con 25 años.
Con una muy buena mamá y un papá del corazón que nos crió.
A mi papá verdadero nunca lo conocí.
¿Trabajaba usted antes de llegar acá?
Sí, trabajaba en chacras.
En épocas de plantación de cebolla y tomate trabajaba siempre y en la naranja también.
Toda mi vida muy sacrificada, pero tuve lo mío.
¿Cuál fue el motivo por el que se va de su casa a los 12 años?
Hubo un problema con mi padrastro, me terminó corriendo de la casa y yo decidí irme con mi pareja, de un día para el otro.
¿Usted tiene parte de culpa de ese abandono de hogar?
No, creo que no. Además era muy chiquita y no alcanzaba tal vez a razonar y a darme cuenta de lo que realmente pasaba.
¿Su mamá no se impuso?
No.
¿Por qué se encuentra hoy recluida?
Por venta de droga.
Era mi marido el que vendía. Pero el día que me llevan es porque era yo también la dueña de casa.
¿Usted vendía?
No, no. El que vendía era  él y la tenía en mi casa.
Yo no vendía porque trabajaba en chacras siempre, para criar a mis hijos.
¿Qué vendía su pareja?
Pasta base.
¿Eran ustedes consumidores?
No, nunca consumimos.
¿Cómo se entera que  él comienza  a vender?
Porque convivía con él ahí.
Yo me levantaba muy temprano. A las siete de la mañana llevaba los nenes a la escuela, llegaba a las seis o  siete de la tarde de vuelta y él  estaba ahí.
Y cuando yo llegaba, siempre estaba vendiendo.
Cuándo lo ve por primera vez, ¿qué sintió?
No podía creer.
Ahí comenzaron las peleas.
Yo no quería que él vendiera  y el me decía que si, que iba a vender.
Me decía: “Yo voy a vender, porque la casa es mía”.
Fue ahí que yo me separé de él. Aunque quedamos viviendo en la misma casa.
¿Cómo siguió su vida luego de separarse?
Seguí en la mía, trabajando.
Siempre trabajé y todo lo que tengo lo he hecho con mi sudor.
¿Cómo pasó el día que es apresada?
Una pesadilla.
Me levanto  a las siete de la mañana a llevar a mis niños a la escuela y de repente aparece la Policía.
Salgo a la puerta y me agarraron. Entraron encapuchados, con armas, en mi casa.
“¡Tiráte al piso!”, me decían. Yo les decía que no, que estaban mis nenes. Ellos me  abrazaban, lloraban y me preguntaban qué pasaba.
¡Yo no sabía qué explicarles!
Lloraba junto con  ellos.
¿Estaba su pareja?
Sí, él estaba.
Hasta que la Policía me lleva al cuarto de mi nene y nos tuvo ahí un buen rato.
Pero nos hablaron y nos trataron bien.
Que nos tranquilizáramos, que todo iba a estar bien, pero como yo era la dueña de casa, tenía que ir con ellos.
No hubo forma de que  entiendan de que no tenía nada que ver.
Busqué un abogado y está  peleando hasta ahora por el arresto domiciliario.
¿Qué pasó con su pareja?
Está todavía acá.
Yo pensaba en aquel entonces que cuando nos llevaran al juzgado, él se iba a hacer cargo e iba  a decir que era él el responsable y que yo no tenía nada que ver. Pero no.
Es por eso que yo no “zafé”.
¿Qué encontró la Policía cuando la arrestan?
Nada.
Solamente por grabaciones.
Por supuesta venta a menores que tenía él.
¿Cómo llegaba  la droga a su casa?
No sé, como llegaba.
Porque como te decía, yo me levantaba muy  temprano, llevaba a los nenes a la escuela y  me  iba  a trabajar. Pasaba todo el tiempo trabajando, fuera de casa.
Se ve que en los momentos, mientras yo no estaba, él se encargaba de que le llegara  la mercadería y la vendía.
Porque cuando yo salía más tarde de trabajar, mi hermana se encargaba de levantar los nenes de la escuela y después me los traía o yo los levantaba directamente.
Comíamos y a la cama.
Al otro día lo mismo.
Él manipulaba todo, porque yo estaba todo el día afuera.
¿Luego de declarar en el juzgado, ya viene para acá?
Me llevaron al juzgado y estuvimos un par de horas,  pero todo el día en la vuelta.
Y mis hijos quedaron con mi hermana.
Es para mí re duro que hayan visto todo lo que vieron. Eso no se olvida nunca y más cuando son niños.
¿Cómo era la distribución de la droga?
Pienso que a la misma gente del barrio, porque todos iban a comprar.
¿Nunca tuvo algún llamado o pedido de droga?
No, nunca, era él quien se encargaba de todo.
Como yo estaba separada de él y teníamos que convivir bajo el mismo techo, no teníamos una relación como para que la gente me contactara o me solicitara.
Más de una vez le pedí que se fuera y él me decía: “Andate vos”. Pero la casa era de los dos y yo no me quería ir con mis hijos a pasar mal. Si yo tenía casa.
Eso siempre fue una verdadera lucha después de separarnos.
Y pasó todo lo que pasó, por no irse él.
Porque si él se hubiese ido y lo hubiese hecho en otro lugar, yo hoy no estaría acá.
¿Cuál es el nombre que se le da a su situación?
Recluida por venta de droga. De pasta base.
¿Cuánto hace que se encuentra recluida?
Casi nueve meses.
¿Cómo ve la posibilidad de obtener la libertad?
El abogado me dice que tengo muchas posibilidades de conseguir un arresto domiciliario.
O de lo contrario,  tendré que esperar a mayo del año que viene, con el tema de la revista de las internas.
¿Cómo es?
No sé muy bien, porque es la primera vez que estoy acá. Pero el tema de la revista es que llaman a unas cuantas personas, y es ahí cuando te dicen si estás realmente rehabilitada como para poder irte.
O con la mala suerte de que te digan de que no y te tenés que quedar.
¿Tiene alguna actividad dentro del I.N.R?
Sí, estoy trabajando, me ha tocado la cocina  y eso suma.
Hacemos ocho horas diarias.
Es re lindo. Uno vive con la mente ocupada y eso ayuda a despejarse un poco.
¿Cuál es la situación con sus niños?
Ahora bien.
Pero los primeros días, pasamos muy mal. Ellos estaban en la casa de mi  madre con mi otra  hermana y hubo muchos problemas. Fue hasta que se fueron acomodando.
Pero mi hermana que vive en otro barrio se hizo cargo y se solucionó todo.
Es  ella quien me los está criando. Y ahora está todo bien.
¿La vienen a visitar?
Sí. Llega el sábado y el domingo y ellos están acá.
Tenemos visita especial también, que se puede hacer en La casona, cada quince días.
Pero cada vez que vienen, no se quieren ir  más. Lloran mucho y eso me desarma.
Pero lo bueno de la situación es que estamos en la misma ciudad y los puedo ver seguido.
Tengo compañeras, que los tienen en otros departamentos, más lejos que yo a ellos.
¿Qué significo para usted saber que venía para I.N.R?
La llegada acá fue medio rara.
Yo tenía mucho miedo.
Miedo de todo. De pasar mal.
Como todas pensamos, que llegas y te judean. Pero no.
Los primeras semanas fue una pesadilla. No podía  creer yo que estaba acá.
¡Sin  comerla, ni beberla!
Pasé dos semanas muy mal, en la cama, acostada.
Me entró una depresión que ni siquiera comí. No me alimentaba nada y me vine abajo con mi peso.
Pasó un poco el tiempo y me anotan  en la cocina para trabajar.
Para ver  si  lograba despejarme un poco y dejar de pensar. Tratar de hacer algo por mí.
Y en La casona fue que despejé mi mente y ahí la fui llevando, hasta ahora.
Hoy me siento mejor.
Tenía muchos problemas  con mis nenes como te decía y  eso me bajoneaba de una  manera que parecía que no me iba a recuperar.
Pero hoy por hoy, la voy llevando.
¿Qué significan para usted las visitas?
Para mi es lo más  hermoso.
Tener a mis nenes durante todo el sábado aunque se tengan que ir y volver el domingo, es maravilloso.
Vienen con mi hermana o mi novio, que es quien puede entrar a verme también.
Menos mal, que los días pasan rápido.
Cuando es viernes, yo ya quiero que sea sábado, para poder verlos.
¿Qué tarea realiza en la cocina?
Soy fajinera. Significa, lavar los platos, los cubiertos y limpiar todo lo que se utilice en la cocina.
Pero es muy lindo, estamos muy tranquilas todas, trabajando cómodas.
¿Qué piensa de todo lo que le pasó?
Pienso que todo lo que me pasó fue una experiencia.
Por algo pasó.
Pero la verdad me parece re injusto.
Me parece injusto pagar por una cosa que yo no hice.
Pasa que ahora no podemos hacer nada, hay que  llevarla nomás y esperar.
Podrá ayudarme el bogado, porque yo desde acá adentro, no puedo hacer nada.
¿Tiene algún tipo de arrepentimiento, por algo?
De lo único que yo me arrepiento, es de no  haberme puesto las pilas en mi casa.
De decirle “no, ya está” y haber hecho lo que  tenía que hacer.
Actuar a mi manera.
Por dejar y dejar que pasara una y otra vez, pasó lo que me pasó.
Porque cuando lo vi por primera vez, hablé con él para que eso no volviera a pasar.
Pero además de que no me escuchaba, había llegado a levantarme  la mano. Teníamos discusiones fuertes y  reaccionaba mal, pero los nenes nunca estuvieron presentes.
A las discusiones siempre llegábamos. Y era siempre por ese mismo tema: la pasta  base.
Yo le decía que no y él que sí.
Y yo por no hacerle la denuncia, para que él se fuera de mi casa.
Pasa que no tenía pruebas tampoco.
Y pienso que a mi no me traen por venta, en todo caso me traen por cómplice, en el supuesto caso de que fuera.
Una lástima haberme callado. Me arrepiento mucho de eso. Mucho.
¿Cómo se ve afuera?
Yo pienso todos los días en eso.
La idea fija es salir hoy y mañana ya ir a trabajar.
Intentar salir adelante con mis hijos e irme con mi actual pareja.
Porque mi casa, la está ocupando un excuñado mío y a eso la mantengo  y puedo ir a ocuparla en cuanto salga en libertad. Sigue siendo mi lugar.
Tratar de recuperar el tiempo perdido, aunque acá el tiempo no se lo recupera. Pero por lo menos disfrutar con mis hijos y mi pareja.
Pero siempre con la idea de trabajar.
¿Volvería a pasar por la misma situación si le tocara  hacerlo?
No.
La verdad que no. Esto ya  me sirvió de experiencia. Ya está.
Aspiro a tener un trabajo fijo y poder vivir de eso y lograr  una  tranquilidad en mi propia casa.
Lo que le  pido a Dios todos los días es eso. Creo mucho en él y estoy  segura de que me va a ayudar.
¿Podría enviarle un mensaje a la sociedad, desde lo que le tocó vivir?
Me parece que esto es una experiencia.
Pero no es ni feo, ni lindo estar acá. Es estar.
Ahora,  yo nomás me arrepiento pero tarde, de no haber hablado.
Lo único que puedo decirles, es que piensen lo que hacen.
Que si están haciendo las cosas mal… que lo piensen.
No callarse, como yo lo hice.
Sin siquiera consumir. Que es  lo que hace por lo general la persona que vende.
Por eso hay que pensar también en los chiquitos, que están viendo las cosas que los grandes hacemos.
Les vuelvo a repetir, que si están haciendo las cosas mal, que piensen mucho lo que hacen. Porque es feo estar recluida.
Por mas cómoda que esté, porque me tratan bien, uno está mal, por el tema de la familia que está afuera y uno no puede dejar de extrañar y que, como es el caso de mis hijos, me necesitan.







El tiempo

Ediciones anteriores

agosto 2017
L M X J V S D
« jul    
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031