Hoy con: Dra. María Noel Biassini

Tras más de 20 años de ejercer como Abogado, la Dra. María Noel Biassini, es una de las profesionales del derecho más conocidas del medio. Actuando también en la docencia universitaria, ha colaborado con significativo interés a la formación de muchos jóvenes que optaron por seguir la carrera de las leyes, de los que asegura aprender mucho a diario.
Madre de un hermoso niño de cuatro años -por medio de la fertilización in vitro-, envía un mensaje positivo al respecto de dicha manera de procreación, felicitando al Estado por haberse ocupado de un aspecto tan importante.
De éstos temas y otros tantos, dialogó con EL PUEBLO para ésta edición de Al Dorso.maria noel biassini

¿Por qué y para qué el Derecho?
Para mí fue muy difícil tomar la decisión de qué camino seguir – pues por lo general a los 18 años, no tenemos las cosas tan claras como se tienen algunos años después-, naciendo la opción del derecho más que nada como una inquietud, como una gran interrogante, pues si bien sabía de cierta forma qué hacían los abogados, no estaba cien por ciento consciente de lo que significaba. Así digamos que surgió el por qué. En cuanto al para qué, desde mi punto de vista, y lo sigo sosteniendo, pues es como ejerzo la profesión, el derecho es una herramienta para aliviar, para ayudar a las personas con los problemas que tienen, los que para ellos es su mundo. A veces cuando llegan al estudio uno les advierte que el dilema no es tan grave cómo lo creían, o al contrario, le hacemos ver que están ante uno serio y grave. Por lo tanto, mi primer abordaje es, cómo poder ayudar, más allá inclusive de lo jurídico, encontrándonos muchas veces con personas –hombres y mujeres-, que únicamente lo que necesitan es un oído, un desahogo.

¿Cuál es la problemática que considera que está más acentuada en nuestra sociedad y que requiere los servicios del Abogado?
Quizás el problema que más veo latente y que siempre estará, es el familiar (divorcios, tenencias, pensiones alimenticias, incumplimientos, etc.); no en vano creo que los juzgados que más trabajan son precisamente los de familia, sumándole el considerable aumento de los casos de violencia doméstica. Lo que no terminará nunca de sorprenderme, es el tema de los menores de edad y su situación. Cada vez más vemos a menores en situación de riesgo, casi que abandonados por sus padres, donde no hay referentes, ni nadie que se haga cargo de ese menor; teniendo pocas veces un abuelo o un tío que asumen la responsabilidad del cuidado. En 22 años de ejercicio nunca vi ni recuerdo que alguien me haya contado lo que se está pasando en éste sentido, habiéndose producido un cambio radical. Antes era prácticamente imposible que se le sacara un hijo a una madre; hoy, vemos madres a los que se los sacan, y también, madres que no los quieren, directamente.

¿Satisfecha de su gestión como Presidente de la Asociación de Abogados de Salto?
Sí. La presidencia de la Asociación de Abogados de Salto fue una experiencia bellísima e inolvidable para mí; conté con el respaldo de muchas personas que debo nombrar, porque no fue una tarea en solitario. En primer lugar al Dr. Fulvio Gutiérrez, apoyo incondicional; al Dr. Hugo Ferreira; a la Dra. Verónica Gancharov; pilares fundamentales, junto a quienes hicimos un equipo fuerte y que trabajó mucho, contando también con el apoyo de otros invalorables colegas.
Creo que conseguimos un logro fundamental para Salto, como fue la concreción del Juzgado de 7mo Turno. En su momento surgió la inquietud entre jueces y la colectividad de abogados, de qué hacer ante la sobrecarga de expedientes, pues veíamos que precisábamos urgentemente otro Juzgado, no solamente en el tema familia sino también en lo laboral. En base a ello, hicimos un relevamiento del trabajo entre los Magistrados, y las necesidades que se tenían, para trasladárselos a los Ministros de la Suprema Corte de Justicia, y plantearles la realidad de Salto. Luego de mantener una reunión con los Ministros -cuyo nexo fue el Dr. Raúl Oxandabarat-, de la cual no nos volvimos con las manos vacías, al poco tiempo se habilitó otro Juzgado en familia, lo cual fue una gratísima noticia y un logro sumamente importante, si bien no tuvimos suerte en lo que respecta a los juzgados laborales.

¿Cómo ve a la Justicia hoy en día?
Veo una Justicia quizás lenta, pero no por las personas que trabajan en el sistema, sino por el sistema mismo. Existen cosas que sigo sin entenderlas, por ejemplo -y son críticas que efectué en su momento-, cuando se aprobó la Ley de Abreviación de Juicios Laborales, los alegatos que se hacían por audiencia, a partir de dicha ley comenzaron a entregarse en baranda, lo que se podría haber hecho para todos los juicios, para agilizarlos, ahorrándose muchísimo tiempo. Estamos ante una Justicia frente a la cual se está judicializando lo político, que es un tema que ojalá no siga ocurriendo, porque hace muchísimo daño; pero de todas formas, más allá de algunas críticas, creo en la Justicia uruguaya, pues luego de tantos años de ejercicio conozco a gente dentro del Poder judicial que siempre está dispuesta a solucionar los problemas, constituyéndonos quizás en una gran familia, a pesar de poder tener en algún momento alguna diferencia, que no significa problema. Sí creo, que la gran deuda, es la poca cantidad de funcionarios que trabajan, ya que lamentablemente, los que están no dan abasto.

Ese compromiso con el derecho, ¿la hizo emprender también el camino de la docencia universitaria?
Podemos decir que sí. Gracias a Dios he tenido la oportunidad de dar clases en Consultorio Jurídico de Facultad de Derecho, cuya labor es importantísima, al servir a gente que, no solamente no puede muchas veces acceder a un abogado particular por causa de los honorarios, sino que también por no poder hacer frente a los timbres para iniciar el juicio, o las inscripciones, o los edictos, etc. Y ahí está la tarea de Consultorio Jurídico, que es darle la oportunidad a esa persona que tiene un problema, de acceder a la Justicia de forma absolutamente gratuita. Después está, obviamente el trato con los estudiantes, el que me encanta, y de los cuales aprendo mucho y no dejo de sorprenderme a diario.

¿Le gustaría compartir la historia de su embarazo?
Mi historia como madre creo que es corta y larga a la vez. Santino, mi hijo, no venía –de hecho me casé grande con 38 años-, y reconozco que nunca antes había sentido la necesidad o el sentimiento de ser mamá. Había vivido mi vida intensamente, gracias a Dios había viajado, me había realizado como profesional, también en lo material, y nunca me lo había planteado. Luego de casarme, y ya con 42 años, viendo que no quedaba embarazada, recurrí a Cerhín, y tras una consulta y los estudios correspondientes de por medio, hice el tratamiento en tan sólo 18 días, único tratamiento al que me sometí, y me embaracé. Fue en el año 2012; me realizaron la transferencia de los embriones (tres), y me dijeron que tenía que hacer reposo, cosa muy difícil en mí por la propia actividad. Luego de tomar consciencia, el 26 de diciembre me hicieron la primera ecografía en Montevideo, a las seis semanas, y el 27 hice un acv isquémico, que era el segundo que sufría, y quedé con todo el lado izquierdo paralizado, prácticamente no veía. En Montevideo me sometí a todo tipo de exámenes, volví a Salto, con mucha fuerza de voluntad, pensando siempre en querer ser una madre para mi hijo, y al regresar a Montevideo a realizarme otros estudios, entré caminando, lo cual fue todo un logro.

¿La fuerza para superar dicha circunstancia tan complicada, fue su hijo, entonces?
Recuerdo estar internada en el Sanatorio Americano, intentando llegar a plantearle a mi bebé que, si no me quería acompañar y ver en esas condiciones, que yo lo iba a entender; quizás suena ridículo y cursi lo que estoy contando, pero fue lo que sentí y se me pasó por la cabeza ante aquella situación. Haciendo catarsis pensaba: qué tipo de madre iba a poder ser en esas condiciones, no podía casi caminar, ni ver; entonces, hoy en día vivo por él; quien me conoce me verá siempre de su mano, porque ya que no me quiso dejar a mí, decidiendo quedarse, trato de estar bien por él. Ambos superamos ese difícil momento.

Por su propia experiencia, ¿aprueba la existencia de la Fertilización in vitro?
Me parece muy bien, estoy de acuerdo y felicito al Estado por haber visto que era un tema del que debía de ocuparse. Y me gustaría dejar un mensaje alentador al respecto, si bien creo que hay temas complementarios que también deberían ser abordados, como por ejemplo el tema de la adopción, lo cual en Uruguay es una batalla titánica; porque si bien hay que apostar al nacimiento, no podemos olvidarnos de todos los niños que esperan acceder a un hogar, siendo los más perjudicados por el paso del tiempo.

¿La familia es un pilar importante en su vida?
Mis padres han sido fundamentales en mi vida. Mi padre, aunque ya no está, me enseñó el concepto del valor del trabajo; mi madre, además de ser la única persona que me puede retar (risas), es quien siempre está, es un apoyo insustituible, importantísimo, es lo positivo.
En cuanto a Pablo (Perna), quien además de ser mi esposo, es también abogado, lo admiro mucho.
Es un apoyo fundamental tanto en lo personal como en lo profesional; es una persona que siempre me incentiva a seguir adelante en todo lo que me propongo y jamás me desalienta. Y mi hijo, bueno, ya lo expresé, vivo por él.

¿Le quedan deudas pendientes?
Tener más hijos, lo que no descarto a pesar de mi edad.
En las demás áreas, creo que no.







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