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Hoy, con la presencia de: D.S.N.A Recluida en I.N.R. por rapiña especialmente agravada

El 22 de mayo de 2013, D.N, llega a I.N.R. Cárcel de mujeres por primera vez.
Anteriormente conformaba una familia de nueve hermanos, junto a sus papás, falleciendo su mamá cuando era ella aún una niña.
No alcanzó a que su papá se hiciera cargo de todos y tratara de luchar por cada uno de ellos para brindarle lo mejor, porque D. había tomado la decisión de lanzarse a la calle, sin medir las consecuencias.
Fue madurando con hábitos que se hicieron costumbres, hasta que logra conformar su propia familia.
Hoy tiene 29 años, se encuentra recluída al igual que su esposo y cuenta con cuatro hijos. D.S.N.A, Recluída en I.N.R [1]
La menor de un año y medio está con ella.
Nuestro diálogo comenzó de esta manera:
“Yo soy salteña pero cuando era bebé nos fuimos para Montevideo y allí estuve hasta los 12 años.
Luego volvimos para Salto.
Mi infancia fue linda, tuve una vida bien con mis padres que trabajaban y mis hermanos.
Hasta que pasado el tiempo perdí a mi madre cuando tenía 13 años, porque tenía cáncer y me quedé con papá.
¿Tiene más hermanos?
Sí, somos nueve hermanos.
Y concurríamos a la escuela y en cuanto fallece mamá, al haber quedado solos con papá, dejé la escuela.
¿En qué etapa abandona la primaria?
Había pasado a 6º.
Porque me empezó a gustar la idea de agarrar la calle. Poder salir. Me escapaba a veces. Aunque papá no me dejaba, pero me escapaba igual.
Me iba a matinée y a los bailes.
Yo tenía ahí hermanos menores y mayores que yo.
¿Piensa que se le hacía difícil el manejo de todo a su papá?
Claro, luchó siempre, hasta lo último, a pesar de todo.
Siempre estuvo ahí con nosotros después que mamá falleció.
¿Cómo fue su adolescencia?
Tuve un novio al principio, pero luego andaba prácticamente en la calle.
¿Tuvo hijos?
Tengo cuatro hijos.
Al primero de ellos lo tuve con 16 años y hoy tiene 13 ya. Yo tengo actualmente 29 años.
Se llevan de diferencia entre ellos, tres años.
El mayor tiene 13, el otro le sigue con 10, el otro con 7 años y la nena tiene un año y medio y se encuentra conmigo acá.
¿Cuánto hace que se encuentra recluida?
Tres años y medio.
¿Cuál fue el motivo de su reclusión?
Muchas cosas malas pasé.
Después que mi mamá falleció, que yo agarré la calle, la “joda”, conocí a mi marido, me junté con él. Nos fuimos a Buenos Aires, cuando mi hijo menor tenía dos años, nos volvimos, quedé embarazada de nuevo.
Mi vida había vuelto a ser normal.
Con una familia con dos hijos.
Hasta que un día mi marido sale en moto y en un accidente falleció.
Iba sin casco y golpeó la cabeza. Tenía 26 años.
¿Cómo fue luchar sola con los niños?
Volví a la “joda”.
Yo había andado mucho en la calle ya.
Me quedé ahí, con un hijo de cuatro años y otro de ocho.
Se me hizo re difícil todo.
Y fueron muchas cosas seguidas que me pasaron.
Entonces, salía de nuevo para la calle a tomar bebidas alcohólicas. Para tratar de olvidarme todo lo que me pasaba.
Los chiquitos quedaban con mi padre. Porque papá a pesar de todo, cuidaba a mis hermanos que eran chicos y a mis hijos también.
Yo ya no quedaba en mi casa. Estuve unos días allí y me sentía mal, por la ausencia de mi marido. Todo me recordaba a él.
Me fui a la casa de mi padre y dejaba los gurises con él y salía.
Me iba a la calle. Seguía la joda y asi pasé tiempo, mucho tiempo.
Comencé a drogarme, consumiendo de todo.
Tuve muchos problemas, hasta que un día la abuela paterna de mis gurises, los agarró para criar, ya que papá no podía cuidar de ellos, porque tenía que trabajar.
Y yo andaba en la calle. Me había perdido, andaba como sin pensar en nada, no volvía por días…
Seguí y seguía en la calle y hasta ahora, están con ella. Están re bien.
¿La vienen a ver?
Sí, yo además tengo salida transitoria y los veo siempre.
Mi suegra me viene a buscar.
Esto acá me cambió un montón.
Yo parece que tuve que venir a parar acá para darme cuenta.
Aunque estoy pagando algo que no hice. Porque no lo hice yo.
¿Por qué motivo llega a I.N.R?
Estoy acá por una rapiña, supuestamente en una tienda del centro, por calle Brasil, que yo nunca la hice.
¿Cómo le dicen que lo justifican al hecho?
No sé. Porque yo hace años que estoy acá, pagando algo que no hice.
Un día, después que pasé todo lo que te conté, estaba yo trabajando por la vivienda, que tengo en el Barrio Caballero, que era por ayuda mutua.
Estaba embarazada trabajando ahí y llega la Policía a buscarme: “venga que usted tiene que acompañarnos”, me dijeron.
Fui y comienzan a interrogarme, a ver lo que había hecho.
Claro, al yo andar en la calle, con malos hábitos y demás, los policías me conocían, pero nunca había estado presa.
Me preguntan: ¿Qué rapiñaste?
-¿Cómo qué rapiñé? Yo no rapiñé nada.
-Dale, hablá porque estás filmada.
En ese momento, veo a otro policía que venía a hablar con el que estaba conmigo y escucho que le dice: ¿Y?, ¿ya confesó?
-“Yo no voy a confesar nada, no me voy a hacer cargo de algo que yo no hice”, les dije.
Y lo digo hasta el día de hoy.
Pienso que ¿De qué me sirve estar sosteniendo una cosa que no hice, si ya estoy para irme? ¡No lo hice!
Me llevaron de un brazo a una habitación, la llevan a la denunciante. Yo no la podía ver a ella, pero ella sí a mi.
Pensar que yo la puedo tener hoy frente a mi que no sé quién es la señora denunciante.
¿Pero al menos sabe a qué comercio se referían en cuanto a la rapiña?
No, no sé nada, lo único que sé que es un comercio en calle Brasil, pero no sé dónde es.
Me para el policía luego de salir del lugar y dice: “sí, sí, fue ella”. Yo no sé si fue la señora que dijo que sí, que era yo.
¿No pudo oírla a la señora, aunque no la viera?
No. Yo no escuché nada. No vi ninguna declaración de ella. Nunca la vi y si la veo no la conozco.
Estoy segura de que fue la Policía que le dijo a la señora que era yo.
Porque pienso: ¿Tan parecida a mí, tendría que haber sido la muchacha para que la señora me culpara?
Yo lloraba horriblemente. A mí me re jodieron la vida.
Bueno, capaz que esto por un lado me hizo bien porque yo andaba en la calle e iba a terminar quien sabe cómo. Tomando y con las drogas.
Pero en parte no. Estar tres años, hasta ahora, pagando una cosa que yo no hice.
¡Pasando muchas cosas malas también!
Cuando yo llego al I.N.R. pasados los días, mis compañeras me decían que yo tenía que pedir un careo con la señora, para ver si realmente ella me reconocía y yo también. Porque de lo contrario, me iba a “comer” acá adentro un buen tiempo. Y yo por boba, no lo hice.
Ignorando totalmente que me iba a “comer” cinco años de mi vida acá adentro.
¿Se sentía apoyada por su familia?
No tenía a nadie.
Acá estoy pagando algo que yo no hice porque no tenía a nadie que se moviera por mí.
¿Usted había consumido anteriormente al arresto?
No, no. Estaba trabajando en la vivienda.
Yo en ese momento estaba embarazada de mi nena, la que yo perdí.
¿Cuánto tiempo le resta para estar aquí dentro?
En total, llevo cuatro años y tres meses.
Porque estuve un año con arresto domiciliario.
¿Por qué sucede este arresto domiciliario?
Yo estaba embarazada cuando me arrestan.
Para darla a luz a la nena, me tuvieron que llevar al Pereira Rossell, porque ella venía con una cardiopatía congénita y tenía que quedarme allá.
Desde el momento en que llego me cuidaba la Policía de Montevideo, teniéndome engrilletada del pie (esposada a la cama).
La tuve a la bebé, estuvo dos días en CTI y luego me dieron el alta.
Me vine para acá con toda su historia médica y mi abogado consiguió un arresto domiciliario por la enfermedad de mi hija.
O sea que estuve un año, afuera de la cárcel, allí conocí a un muchacho que empezó a ayudarme porque vio que yo estaba mal y con la nena y mi otro hijo.
Comenzó una linda relación, nos fuimos a vivir juntos, él comenzó a trabajar y a pesar de que los gurises no eran de él, me apoyaba en todo.
Hasta que al año y un mes, mi hija falleció. Sabíamos que no iba a vivir mucho con su problema, el médico ya nos había puesto al tanto de toda la situación.
¿Cuándo se termina ese período de arresto domiciliario?
Esperan un mes y me van a buscar. Me reintegraron por la misma causa.
¿Cómo fue el ingreso nuevamente?
Después que entró parecía una calavera.
Estaba tan mal porque hacía un mes que había perdido a mi hija.
¿Estaba en ese momento consumiendo?
No, después que vine por primera vez para acá ya no.
Pero estaba muy mal. No tenía a mi nena y comencé a tomar pastillas para dormir.
Pasé mal, muy mal.
Hasta que de a poco me fui recuperando.
Me ayudaron pila, acá.
¿Qué pasó con su pareja?
Él quería a la nena como suya.
O sea que lo afectó mucho, mucho, el fallecimiento de ella.
Comenzó a agarrar la calle, a consumir, hasta que vino a parar acá también.
Y él es una persona que también de chico estuvo en el Hogar, medio parecido a lo que fue mi vida.
Y con el tiempo, nos casamos acá adentro y quedé nuevamente embarazada. Es una nena que hoy tiene un año y medio.
Ahora está en el CAIF.
¿Cómo fue llegar por primera véz al I.N.R.?
¡Horrible!
No tenía ninguna idea de cómo iba a ser, aparte, estaba en shock.
Estaba embarazada y con mi hijo, entonces no entraba en razón de que porqué venía.
Pero venía muy mal. De mi hijo, cuando yo me fui a internar para tener la nena que falleció, se hizo cargo mi hermano y está hasta ahora allí.
Y los otros dos están con la abuela paterna como al principio.
¿Cómo fue llegar por segunda vez?
Fue mucho más duro reintegrarme sin mi nena.
No paraba de llorar.
Cuando me van a buscar yo estaba parada en la puerta de mi casa.
Llega la Policía y me dicen: “tenés una citación de la 4ª, ¿vamos?”.
Yo ya sabía que podían ir en cualquier momento a buscarme, porque ya no tenía a la nena, pero nunca pensé que iba a ser tan temprano.
Pensé que me iban a dejar en mi casa un tiempito para que yo me recuperara un poco. Y no llegó al mes.
Fue re duro, porque estando en la 4ª escucho que dicen: “ta, lo de ella ya está, pasala nomás”.
Y yo lloraba, lloraba y lloraba.
Estaba re sensible, parecía una criatura.
¿Qué encontró en I.N.R.?
Mucho compañerismo, a pesar de todo.
Porque había bastante chiquilinas que yo conocía de afuera.
Ya había una que siempre estuvo conmigo, que era muy compañera y la llevaron para Montevideo.
Igual, tenía más compañerismo con algunas que con otras, como suele pasar.
¿Cómo se siente hoy?
Hoy me siento re bien y con muchas ganas de salir, estar con mis hijos. Recuperar todo este tiempo que perdí de no estar con ellos.
Quiero estar y disfrutarlos todo el tiempo que sea.
Saber que ya me estoy por ir… pienso que será ahora, en diciembre.
¿De cuánto tiempo es la pena asignada?
De cinco años y seis meses.
Cinco años y seis meses, pagando algo que yo no hice.
Solo espero, que si hay un Dios allá arriba, algún día… ¡Yo no pierdo las esperanzas de que se descubra!
Nada es imposible. ¡Y se puede!
Que se descubra quién fue realmente y allí sí, trataré de hacer algo por todo este tiempo que me tuvieron acá.
¿Qué haría en caso que se compruebe lo que dice?
Le hago una demanda al Estado, por todo este tiempo que me tuvo acá. Al Estado o a quien sea, que tenga que hacérselo.
A la señora que dijo que fui yo, sabiendo que yo no era.
¡Usted se siente muy segura de que usted no lo hizo!
¡Pero claro que estoy segura!
Y lo dije, desde el primer día que me agarra la Policía y lo voy a decir hasta el último que esté acá.
Siempre lo voy a decir, porque yo-no-fui.
Lo de la prueba que tienen, cuando yo salga voy a movilizarme y quiero encontrar la manera de empezar a preguntar y poder pedirle a “ellos”, cuáles fueron las pruebas, ahora que yo estoy bien.
Si es que se puede saber.
Por ejemplo, a mi me dijeron: te tenemos filmada. Y nunca me mostraron nada.
Yo voy a mover todo eso. Hablaré con un abogado o pediré para hablar con la misma jueza.
¿Qué rapiñó según ellos?
Según ellos, fue plata. Supuestamente amenacé a la señora con un cuchillo y le pedía plata.
La cortaron a la señora además con ese cuchillo.
Hoy en día estoy bien y voy a hacer justicia.
Creo mucho en Dios y yo se que en algún momento va a salir a la luz y se va a descubrir.
Por algo será que Dios me trajo para acá adentro.
Hay días que me acuesto y pienso: ¿Cómo pudo esta mujer decir que era yo, si no era? ¿Cómo pudo?
O bien la Policía, le dijo a la señora: “mírela bien, mirá que ella es tal o tal cosa” y la mujer estaría en dudas y…
Porque la Policía es así.
Y ella a través del vidrio, me veía a mi, pero yo a ella no.
¿Cómo ve su futuro fuera de I.N.R.?
Acerca de la droga gracias a Dios ya no me llama la atención. Ni siquiera una botella de cerveza.
Estoy rehabilitada.
Por ese lado me hizo bien llegar acá.
Me ayudaron mucho. La parte de Operadores del I.N.R. fueron muy buenos conmigo.
Me ayudaban pila las operadoras mujeres, cuando veían que yo estaba mal y parecía que recaía.
Pero me veo bien para cuando me vaya.
Estoy cobrando un peculio (parte de un dinero por tareas realizadas dentro de la Unidad Penitenciaria). La mitad, ya lo está retirando la persona encargada de mis hijos, ya que es para ellos y el restante lo retiraré yo cuando salga en libertad.
Son algo de $1.800 por mes y hace ya un tiempo que lo cobro, pero por lo menos no me voy con las manos vacías.
¿Cómo es la vida acá con su hija?
Mi hija es un milagro de Dios.
Fue lo más lindo que me pasó. Después que perdí a mi otra nena yo le pedía a Dios una hija mujer.
Trabajo en la cocina haciendo la cena para los niños y en la fajina de la limpieza del jardín haciendo ocho horas en total. Además estudio, estoy en 3º de liceo.
Pero comparto todo con mi hija, que en este momento está en el CAIF que tenemos acá.
Y lo que me sacó adelante además, fue la Iglesia.
Acá viene la Iglesia, Nacidos para vencer. El primer día que fui me hizo muy bien, lloré bastante y como que me desahogué.
Me levantó bastante.
Y tengo actividades también que es lo que me va a ayudar a salir antes. Un año menos.
O sea que me falta un mes y medio creo y ya me estoy yendo.
¿Desea enviarle un mensaje a la sociedad?
Como mensaje debo decirles que dejen “eso”, que no les va a servir de nada.
Hoy en día los veo cuando salgo en mis salidas transitorias los lunes y viernes y los veo mal, muy mal.
Cuando los miro pienso: “y pensar que yo andaba asi”. ¡Y uno no se da cuenta!
Y yo que hace años, que no consumo los veo y es horrible.
Lo único que tengo para decirles es que la dejen. Porque es horrible la droga.
Porque la pasta base o los trae para acá o para el cementerio, directamente”.