Índice de confianza del consumidor presentó caída acumulada de 12,4% en los últimos dos meses según informe de la UCU

Principales indicadores:
– predisposición a comprar bienes durables bajó 16,4%
– capacidad de ahorro cayó 7,1%
Programa de Opinión Pública y Confianza Económica (POPCE) del Departamento de Economía de la Universidad Católica dio a conocer un informe en el cual da cuenta la evolución y análisis de los resultados sobre el índice de confianza del consumidor (ICC) en Uruguay además de otros indicadores de confianza económica. Dicho informe contempla el mes de abril de este año y comparativos con meses y años anteriores.
El informe deja de manifiesto que en el mes de abril el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) presentó una nueva caída (-6,1%) respecto al mes anterior, con lo que en dos meses acumuló una caída de 12,4%.
Nuevamente, la caída se observa en los tres subíndices que lo componen, y al igual que en marzo, aunque en mayor magnitud, la mayor contracción se registra en la “predisposición a la compra de bienes durables” (-16,4%), subíndice que muestra el menor valor desde enero de 2009.
Entre los “otros indicadores de confianza económica”, la mayor variación del mes respecto a marzo la presenta la “capacidad de ahorro” de los consumidores, cuyo indicador cae 7,1%.
Le siguieron en importancia de variación en el mes, la “preferencia por el país para depositar” los ahorros, que mejora (3,8%) pese a que vuelve a caer la “preferencia por la moneda nacional para ahorrar”, y las “expectativas de inflación de los consumidores” que revierten parcialmente el fuerte aumento del mes de marzo
CAE LA COMPRA DE ELECTRODOMÉSTICOS, AUTOMÓVILES Y VIVIENDA
En un marco en que cayeron nuevamente los tres subíndices, la segunda caída consecutiva de más de seis puntos porcentuales del ICC en este mes se debe a la fuerte caída de la predisposición a la compra de bienes durables, ya que los otros dos indicadores cayeron de manera más moderada que en marzo.
También se repite que caen tanto la predisposición para la compra de electrodomésticos como de Automóviles y viviendas, aunque este mes la caída fue marcadamente aún mayor para estos últimos (-23,0%).
Esto podría responder a que además del encarecimiento relativo de los bienes cuyos precios se denominan normalmente en dólares, en un marco de expectativas menos optimistas para la situación económica del país y personal, y en que los consumidores perciben que cae su capacidad de ahorro, cae relativamente más la predisposición para aquellos bienes que comprometen mayor esfuerzo financiero y horizonte temporal.
LA SITUACIÓN ECONÓMICA PERSONAL CAYÓ 3,5 %
En lo que respecta a la situación económica personal, la caída (-3,5%) básicamente responde a
la percepción de que empeoró la situación actual respecto a un año atrás. Nuevamente, esta percepción se asociaría con la menor capacidad de ahorro, esto es, el ingreso les alcanza para ahorrar a menos consumidores.
EXPECTIVAS POR LA INFLACIÓN
Los otros dos indicadores que más variaron en el mes son, el que mide la preferencia por el país para depositar sus ahorros y las expectativas de inflación. Ambos presentaron variaciones (3,8% y -3,6%, respectivamente) hacia un mayor optimismo.
Cabe señalar que sistemáticamente el lugar de preferencia para depositar los ahorros es un indicador bastante estable, con variaciones mensuales muy moderadas. Este comportamiento, en un marco en que en el mes continúa cayendo la preferencia para depositar en moneda nacional frente a la extranjera (-3,2%), permitiría inferir que más allá del cambio de expectativas hacia el futuro, se continuaría percibiendo a la economía uruguaya como una plaza segura -al menos relativamente-.
En cuanto a las expectativas de inflación, luego del salto de marzo (13,8%), en abril se moderó ligeramente (-3,6%). Posiblemente esta moderación responda a que los consumidores percibieron que, pese a que en abril el tipo de cambio con el dólar aumentó 4,2%, los precios efectivamente aumentaron a menor ritmo que el mes anterior (0,57% frente a 0,70%), e inclusive, la sección de precios de “alimentos y bebidas” aumentó por debajo del promedio (0,25% en la comparación mensual) e incluso la subdivisión “frutas” presentó una caída de precios a cuyas variaciones se mostrarían sensibles las expectativas de inflación de los consumidores.
LA REGIÓN
La caída de la confianza de los consumidores en Uruguay en los últimos meses presenta aspectos en común con las de los consumidores en Brasil y Chile. La caída del ICC en Uruguay, respondería al fin del ciclo electoral y a otros factores que básicamente reflejan un escenario de pérdida de dinamismo económico y sus efectos sobre las finanzas del país y familiares.
Estos mismos factores se podrían identificar en Brasil y Chile.
En Chile, se agrega el factor de caída de los niveles de popularidad de la presidente Bachelet, con lo cual los agentes se tornarían más pesimistas, dejando al indicador en niveles equiparables a los de la crisis de 2009 (con una caída de 2,2% en los últimos 12 meses a abril). También en un contexto de pérdida de dinamismo económico y de caída en la popularidad del gobierno, el ICC de Brasil se ubicó en mínimos que no se observaban desde mediados de 2008 (también registrando una caída en 12 meses a abril de 20,2%).
Por el contrario, en Argentina, donde el ICC en 2014 había registrado valores aún peores a los de la crisis de 2008-09, y que solo se habían alcanzado cuando la crisis económico-política de 2001-02, se observa una recuperación de la confianza posiblemente asociada a estar ingresando en campaña electoral, y a que surgen expectativas de cambio.
En síntesis, salvo en Argentina, en los otros dos países de la región la confianza se muestra a la baja, con importantes caídas en los últimos meses. Al igual que en Uruguay, se reflejarían tiempos políticos y una situación de la economía permeable al cambio de escenario internacional.