Javier Sánchez Carrión: “los conocimientos tienen sentido en la medida que se ajustan a supuestos que le dan pertinencia”

Catedrático español considera que en las Universidades está desconectada “la teoría y la técnica”
Javier Sánchez Carrión: “los conocimientos tienen sentido en la medida que se ajustan a supuestos que le dan pertinencia”

Catedrático español considera que en las Universidades está desconectada “la teoría y la técnica”

EL PUEBLO la pasada semana mantuvo una entrevista con el profesor Javier Sánchez Carrión, catedrático de la Universidad11 4 12 047 Complutense de Madrid (España), que por espacio de un mes estuvo en la Regional Norte de la Universidad de la República. El abordaje de la gestión universitaria, la investigación, los métodos de conocimiento y en concreto la producción de conocimiento médico formaron parte del extracto que hoy publicamos. También compartimos su visión de la Regional Norte y de Salto como ciudad universitaria.

MOTIVOS ACADÉMICOS

Si bien no es la primera vez que el docente español está en Salto, siempre lo hace por motivos académicos. En esta oportunidad ha venido a “dar varios seminarios a profesores de diferentes especialidades y ha hecho tutorías con gente que está haciendo tesis de maestrías. En la medida que podías les asesoraba y es una tarea que me ha resultado muy grata, y espero que útil para los destinatarios”.  También ha participado de un ciclo de conferencias sobre temas de salud, durante 3 viernes, y otras conferencias, entre las que se destaca la referida a los modelos de conocimiento.

MÉTODOS DE

INVESTIGACIÓN SOCIAL

El catedrático de Sociología desde siempre “me he dedicado a los métodos de investigación. A principio hacía un abordaje de temas cualitativos, pero luego me dediqué de lleno a la parte cuantitativa de la investigación: las encuestas y ese tipo de cosas. Y eso es lo que enseño”.

Hace unos años que empezó a “derivar un poco sobre temas de reflexión sobre lo que hacía, que tiene un componente más filosófico, y en los últimos años me han interesado temas de salud”.

Por eso así “como los seminarios y tutorías son sobre temas de metodología, las conferencias eran de temas de salud”.

Gestión de la universidad

Una rama que no ha desarrollado en su venida a Salto y que le hubiera gustado tratar es el referido a la gestión de la Universidad. Sánchez durante muchos años ha estado como inspector jefe de los Servicios de la Universidad Complutense. “Ese tema me ha otorgado una visión particular. En la Complutense se controla la parte académica del desempeño docente, hay un vicerrectorado y una oficina de calidad, que entrevista a alumnos para que evalúen a los profesores”. Pero en lo concerniente a la tarea que como inspector tenía Sánchez “lo que hacía era tratar de ver que los servicios funcionaban, más en el aspecto formal, tanto la parte docente como la de administración y servicios”.

¿Cómo evalúa la gestión que se da en las Universidades?

“Yo creo que probablemente habría que ir a cuerpos externos. Los propios interesados, a veces, pierden de perspectiva el más allá de su propio trabajo, que es un servicio público que trabaja para otras instituciones. Es un tema delicado sobre el que no me atrevería a pronunciarme tajantemente. Observo que a veces a los propios interesados les falta esa capacidad de trascender a lo que ellos están haciendo y entender que forman parte de una organización, que responde a sus intereses. Entiendo que se debe hacer un mayor ajuste”.

COGOBIERNO

Le ha llamado la atención que en Uruguay los egresados formen parte de los órganos de dirección en el ámbito universitario. “Creo también que los alumnos acá tienen más protagonismo. De lo que yo conozco en otras universidades no tienen ningún protagonismo los estudiantes. O al menos no en la dirección. Son escuchados a través de las encuestas que se les hace o cosas similares pero no formalmente en la dirección”.

¿Qué significa el iceberg como paradigma del conocimiento?

“Lo que intento transmitir es que cada vez más la parte técnica del conocimiento se independiza, y se olvida que todos los conocimientos tienen sentido en la medida que se ajustan a unos supuestos que son los que le dan su pertinencia. Y por eso es el modelo del Iceberg, porque en él hay una parte visible, que son los conocimientos técnicos (la práctica del oficio), pero tiene también una parte oculta, que es más grande todavía que la parte visible, que son los supuestos que justifican que se utilicen esas técnicas. Lo que ocurre es que normalmente esas dos partes están separadas. Hay unos que reflexionan sobre la parte oculta, los supuestos, los fundamentos (los filósofos, epistemólogos), y por otro lado hay otros que practican las técnicas sin más, sin darse cuenta que esas técnicas si no es porque se asumen ciertos supuestos carecen de justificación. Y eso es un error: todas las técnicas, aunque parezcan muy brillantes, solo tienen sentido si responden a unos supuestos”.

IGNORAR LO QUE

HACE EL OTRO

En las Universidades normalmente “hay cursos de Filosofía de la Ciencia, de Epistemología, de Ciencia Política, tipo de teorías, pero también hay cursos de técnicas dictados por profesores diferentes. Y lo que suele suceder es que los profesores de técnica la conocen muy bien, pero no reflexionan sobre los supuestos y utilizan su técnica como si fuera algo diferente. Y los que conocen los supuestos, al mismo tiempo no conocen la técnica. Por eso salvo algunos mínimos conocimientos compartidos, ignoran uno lo que hace el otro. Uno reflexiona sobre los supuestos y la lógica de la investigación, pero no investiga, y el que investiga no reflexiona sobre su lógica.

TRABAJO DESCONECTADO

Eso se traduce en que a los alumnos se les enseña como se accede al conocimiento y por otro lado se les da clase de tecnología (como hacer encuestas, test, prácticas médicas, etc). Se trabaja de manera desconectada. Y como hoy en día lo que prima es el conocimiento técnico, pues esto parece que tiene autonomía y circula como un iceberg que tiene autonomía y carece de una base que le sustente”. Entonces es lo mismo que “un marino ignorase el iceberg se lo chocaría y se haría daño, igual pasa en la realidad si se contempla al iceberg como separado, cuando es un todo”.

Premio por investigar

Expresa el profesor que en todas las Universidades lo que se premia “es la investigación. Se reconoce lo que uno publica. En España hay un sistema de reconocimiento que se llama “sexenios”, por el que durante 6 años si has investigado te lo premian. Además es lo que más luce, y por eso probablemente los docentes se inclinan más hacia la investigación que hacia la docencia. Si no hay una presión fuerte ocurre que uno se inclina a desarrollar aquello que le resulta más gratificante. Dar clases no trasciende, pero investigar sí: hay publicaciones, hay más recursos.

¿Está la medicina académica en venta?

En el marco del ciclo de conferencia sobre “Medicina, Ciencia y Sociedad” Sánchez ha concluido que “la eficacia del modelo de salud oficial está sobredimensionada y hay una progresiva medicalización de la vida”. Ha dicho también que “si bien la medicalización es funcional al orden social resulta insostenible por el gasto sanitario que lleva implícito”. Consultado sobre el estado actual de la situación entiende el docente español “que el gasto en salud está como la gente lo pide”.

CONFLUENCIA DE INTERESES

Expresa que “hay una confluencia de intereses legítimos entre los grandes laboratorios, la industria farmacéutica, la industria de los aparatos quirúrgicos, la profesión médica (que tiene un estatus importante). Y es muy difícil defenderse de una presión cuando ésta es muy grande”. Citando un artículo del “The New England Journal of Medicine” (revista por excelencia de los médicos) que refiere a la situación norteamericana se pregunta “¿Está la medicina académica en venta? ¿Hasta qué punto los intereses del complejo médico tienen captada las instituciones más punteras? Porque no todo el mundo produce conocimiento médico. Lo producen unos poquitos y los demás los transmiten. Y ese conocimiento está muy influenciado”.

REFLEXIÓN

Reflexionó también al decirnos que “se suelen medicalizar temas como la hiperactividad, la disfunción eréctil, entre otros, que afectan a la familia y otros actores, y que insumen ciertas reflexiones sociales y políticas. Y muchas veces es más fácil dar una píldora, que deja todo como está y no trastoca el orden, que reflexionar sobre el tipo de vida que tenemos”.

¿Cómo percibe a la Regional Norte actualmente?
“Si bien hay que estar en las clases para ver los alumnos, y yo no los he visto, y vivir más el alma, pero lo que observa uno son más los aspectos externos, en estos ha cambiado radicalmente. Cuando yo vine la última vez no tenía ni sillas. Me acuerdo que no había ordenadores. Hoy en día la Regional es una Universidad homologada al resto de las Universidades. Habrá algunas que tengan más recursos y otras que tengan menos, pero no es la situación que se tenía al principio. La Regional antes era un edificio y ahora ha cambiado.
NUTRIRSE CON CONOCIMIENTO EXTERNO
“Cada institución tiene su conocimiento, pero hay mucho más conocimiento afuera y en algunas casos mucho más elaborado. Siempre es bueno ponerse en contacto con otras instituciones. Quedaría muy pobre si una institución no se nutre de los conocimientos de otras instituciones, profesores. Y en el tema de la investigación es bueno contar con doctores. Es muy bueno acercar gente y que los de adentro lo aprovechen”.
Y a la ciudad de Salto ¿la considera una ciudad universitaria?
“La impresión que tengo a vuelo de pájaro es que debería de estar más presente la Universidad en la ciudad. Aquí yo no noto que sea una ciudad universitaria. Debería de haber más acercamiento tanto de la Universidad para acercarse a la sociedad salteña y quizá la sociedad salteña debería de aprovechar más este recurso que tiene. Aquí cuando vas por la calle es una ciudad. Está la ciudad por un lado y por otro la Universidad”.