«Jugar por el hecho de jugar no creo resulte válido y por eso no acepté dirigir a Peñarol»

«Cuando en EL PUEBLO apareció lo relativo a la Dirección Técnica de Peñarol, se que mucha gente interpretó que yo había aceptado la propuesta. O que se descontaba que asumía esa responsabilidad. Y realmente no es así. La situación es otra».
Desde el Esc. LUIS ALBERTO AVELLANAL, en este caso la puntualización no falta, en la medida que la Comisión Directiva de Peñarol está abocada a resolver el mando técnico, para una temporada que será especial. Sobre todo porque el 6 de marzo, los aurinegros llegarán a los 100 años de vida y en función de ello, el acceso es automático a la Copa Nacional de Clubes. No es una obligación, claro está, desde el momento que se trata de una invitación que emana desde el organismo rector. En ediciones pasadas, el apunte respecto a la alternativa que surgía en torno al «Pato» Avellanal. Desde el área directriz que lidera Orestes Rolfo, la mira se apuntó a quien por ejemplo, condujo por última vez Campeón Salteño a Salto Uruguay en el 2000.
EL DERECHO A DECIR
Lo real es que el Esc. Avellanal, fue dejando las cosas en claro. Una manera de bajarle el pulgar a las especulaciones-versiones-posibilidades, que naturalmente en casos como estos son capaces de manejarse. «No acepté el ofrecimiento, porque se lo que es participar e un torneo de campeones. Lo viví con Salto Uruguay. Si no se tiene un determinado poderío y una posibilidad económica que sustente, todo se torna demasiado cuesta arriba. Es poco menos que imposible».
En su momento, determinadas opciones se manejaron a nivel de Peñarol, respecto a la posible incorporación de algunos jugadores que fortalecieran la plantilla. Pero tras el período de pases en la Liga Salteña de Fútbol, los rescates en cuanto a dos nombres: Sebastián León y el golero Diego Sebastián Arzaguet, con pasados en Ferro Carril, River Plate y Lazareto.
«NO FUE LO QUE
YO ESPERABA»
Con el «Pato», para pronunciarse, es una manera de entender la situación. «Contesté negativamente, porque justamente el período de pases a favor de Peñarol, no fue lo que yo esperaba y a pesar del afecto y del sentimiento que tengo por una de las dos instituciones, en este caso Peñarol, así simplemente digo que no. Jugar por el hecho de jugar no creo que resulte válido. Reconozco que traer cinco o seis jugadores tiene su costo.
No lo ignoro. Pero cuando no se puede me parece correcto no gastar lo que no se tiene. El hecho es que una vez que se incorporan jugadores, de una u otra manera hay que mantenerlos todo el año y si no eran de Salto, están a tiempo de integrar futbolistas de otros departamentos. Entonces, hay que hablar de estadía, de alimentación. Al fin de cuentas, se trata de un presupuesto que no ignoro, respecto a que Peñarol no está en condiciones de afrontarlo».
ELEAZAR JOSÉ SILVA

«Cuando en EL PUEBLO apareció lo relativo a la Dirección Técnica de Peñarol, se que mucha gente interpretó que yo había aceptado la propuesta. O que se descontaba que asumía esa responsabilidad. Y realmente no es así. La situación es otra».

Desde el Esc. LUIS ALBERTO AVELLANAL, en este caso la puntualización no falta, en la medida que la Comisión Directiva de Peñarol está abocada a resolver el mando técnico, para una temporada que será especial. Sobre todo porque el 6 de marzo, los aurinegros llegarán a los 100 años de vida y en función de ello, el acceso es automático a la Copa Nacional de Clubes. No es una obligación, claro está, desde el momento que se trata de una invitación que emana desde el organismo rector. En ediciones pasadas, el apunte respecto a la alternativa que surgía en torno al «Pato» Avellanal. Desde el área directriz que lidera Orestes Rolfo, la mira se apuntó a quien por ejemplo, condujo por última vez Campeón Salteño a Salto Uruguay en el 2000.

EL DERECHO A DECIR

Lo real es que el Esc. Avellanal, fue dejando las cosas en claro. Una manera de bajarle el pulgar a las especulaciones-versiones-posibilidades, que naturalmente en casos como estos son capaces de manejarse. «No acepté el ofrecimiento, porque se lo que es participar e un torneo de campeones. Lo viví con Salto Uruguay. Si no se tiene un determinado poderío y una posibilidad económica que sustente, todo se torna demasiado cuesta arriba. Es poco menos que imposible».

En su momento, determinadas opciones se manejaron a nivel de Peñarol, respecto a la posible incorporación de algunos jugadores que fortalecieran la plantilla. Pero tras el período de pases en la Liga Salteña de Fútbol, los rescates en cuanto a dos nombres: Sebastián León y el golero Diego Sebastián Arzaguet, con pasados en Ferro Carril, River Plate y Lazareto.

«NO FUE LO QUE   YO ESPERABA»

Con el «Pato», para pronunciarse, es una manera de entender la situación. «Contesté negativamente, porque justamente el período de pases a favor de Peñarol, no fue lo que yo esperaba y a pesar del afecto y del sentimiento que tengo por una de las dos instituciones, en este caso Peñarol, así simplemente digo que no. Jugar por el hecho de jugar no creo que resulte válido. Reconozco que traer cinco o seis jugadores tiene su costo.

No lo ignoro. Pero cuando no se puede me parece correcto no gastar lo que no se tiene. El hecho es que una vez que se incorporan jugadores, de una u otra manera hay que mantenerlos todo el año y si no eran de Salto, están a tiempo de integrar futbolistas de otros departamentos. Entonces, hay que hablar de estadía, de alimentación. Al fin de cuentas, se trata de un presupuesto que no ignoro, respecto a que Peñarol no está en condiciones de afrontarlo».

«La realidad me dice otra cosa»

En la década pasada, el Esc. Luis Alberto Avellanal asumió la Dirección Técnica de Peñarol.

Un año, con sentido de búsqueda y ambición de un protagonismo, que finalmente alcanzó. A tal punto que el equipo bordeó el acceso a la liguilla.

Un año en que de mitad de cancha para arriba, lució la doble influencia de  Marcelo Mezza y Alejandro «Boquita» Panelli.

Al paso de las temporadas, el descenso de los aurinegros en cuanto a resonancia, a tal punto, que por primera vez en la historia bajó de la «B» a la «C».

Dos años en la menor de las divisionales. Un estancamiento sin más trámite, que en este año pretende ir rectificando. Justamente, en el año del centenario. Mientras la misión técnica, se viste de incertidumbre.

El Esc. Avellanal, no escatima el enfoque y se prolongará en la reflexión en voz alta.

«Si la idea de Peñarol es jugar con lo que tiene y dispuestos a afrontar la realidad deportiva, la Comisión Directiva tiene facultades para hacerlo, pero con Avellanal en esos términos o bajo esa condición, simplemente no cuenten. Me duele decirlo por el sentimiento que tengo por Peñarol de Salto, pero la realidad me dice otra cosa».

ELEAZAR JOSÉ SILVA