Justicia no encontró nexo entre declaraciones de los detenidos con muerte de Charly Ferreira y los liberó

Finalmente fueron dejados en libertad todas las personas que estaban detenidas en relación a la muerte del joven Charly Ferreira, quien falleció en un confuso episodio que aún hoy, cinco años y medio después, se intenta aclarar. Tras prestar declaraciones ante el juzgado penal de 4º Turno de Salto, una mujer que declaró haber presenciado la muerte del joven junto a otras personas a las que sindicó como las que la acompañaban en ese momento, brindó un testimonio que dejó dudas a la justicia y por esa razón, la magistrado actuante decidió dejarlos a todos en libertad.

Consultado por EL PUEBLO, el padre del joven, que ayer se encontraba en las puertas del juzgado penal, manifestaba su sorpresa e incertidumbre por la situación, a la vez que le “parecía extraño” que luego del paso de los años, una mujer se presentara ante la policía para dar una versión que “no conduce a nada, porque acá (en el juzgado) dijo que seguramente mi hijo ya estaba muerto cuando ellos lo chocaron con el auto”.
Las declaraciones fueron adjuntadas al expediente que tiene cientos de páginas con investigaciones, datos e informes, desde el año 2007, y ahora serán analizadas tanto por el fiscal actuante como por la jueza Francisca Suárez, que buscará un nexo causal entre las declaraciones de estas personas y el hecho que se investiga.
AÑOS DESPUÉS
Quizás uno de los más escépticos de todos en que los acontecimientos de las últimas horas dieran resultado, fue Juan Barreto, el padre de Charly Ferreira, quien sigue sosteniendo que a su hijo “lo mataron de un golpe en la cabeza”. Afirma que “tiene testigos de que la noche que su hijo falleció fue llevado desde el local bailable de Tropezón hasta un callejón donde él pedía que no lo mataran. Y así apareció, con un golpe en la cabeza”, asegura.
“Porque si lo hubiera pisado un auto, él tendría una lesión mayor, un estallido en el cráneo y no un aplastamiento como me dijeron. Él tiene una sola lesión en la cabeza, yo lo vi, después de hacer un montón de gestiones para que la policía me permitiera verlo, porque me mintieron y me dijeron que había tenido un accidente y que estaba en el Hospital. Si hubiera tenido un accidente me habrían llevado con el cuerpo de él de inmediato, pero no fue eso lo que pasó. La policía estaba con miedo, porque no hicieron bien las cosas”, manifestó.
Barreto, que ayer de tarde dialogaba con un abogado en la puerta del juzgado, al cual concurre casi todas las semanas desde que ocurrió el hecho en abril del 2007, dijo a EL PUEBLO que “yo voy a ir hasta las últimas consecuencias con esto, porque sé que a mi hijo lo mataron, y si le pasó lo que dicen, que lo pisó un auto en la ruta, la culpa sigue siendo de la policía, porque lo detuvieron y no lo llevaron a la Seccional Sexta donde tenía que haber ido, ni tampoco me lo llevaron a casa, lo dejaron tirado en la calle”.
Consultado sobre la confesión de una mujer que dijo haber participado del accidente ocurrido el 22 de abril del 2007, en el kilómetro 12 de la ruta 31, junto a otras cuatro personas cuando iban en un automóvil, que supuestamente atropelló y mató a Ferreira lo que derivó en la detención de otras personas, entre ellos un productor de la zona, quien conduciría el automóvil Chevrolet Chevette, Barreto sospecha que “quizás fue la policía la que con esto intenta desviar la atención sobre lo que pasó esa noche, pero ellos son responsables, al menos en parte, de la muerte de mi hijo”.
IDAS Y VENIDAS
El padre del joven fallecido se ha movilizado intensamente para lograr elementos que le permitan aclarar el hecho. Entre ellos logró que la entonces jueza penal de 4º Turno de Salto, Marcela Vargas, se haya interesado en el tema y el 7 de agosto del 2009, haya ordenado la reconstrucción del hecho.
Posteriormente se procedió a la exhumación del cuerpo a los efectos de realizar nuevas pericias forenses en Montevideo, dado que las autoridades judiciales seguían manteniendo dudas sobre la forma en que se había producido la muerte de Charly Ferreira.
La exhumación se hizo bajo medidas reservadas y los restos fueron llevados al Instituto Técnico Forense, en Montevideo y aunque no trascendió, según pudo saber EL PUEBLO por fuentes de la investigación, en ese momento la justicia habría obtenido más elementos para la investigación del asunto.
Pero el pasado miércoles, una mujer se presentó ante la Seccional Cuarta de Policía para confesar que conocía la manera en que había fallecido Charly Ferreira. Según la información que recabó EL PUEBLO, ésta habría admitido que “ya no soportaba más el cargo de conciencia” que mantenía, debido a que era una de las ocupantes del automóvil que habría atropellado y dado muerte a Ferreira en la madrugada del 22 de abril del 2007.
Tras esto, hubo varias detenciones y los mismos fueron remitidos ante el juez, quien ayer les tomó declaraciones a todos y tras no contar con elementos que permitan unir sus declaraciones con una actuación directa en la muerte del joven, los dejó en libertad.
“Nosotros ya no sabemos qué hacer, pero vamos a seguir luchando. Sé que a mi hijo no lo recupero nunca más, pero por lo menos voy a seguir haciendo esto para que no le vuelva a suceder a nadie más, porque mi hijo murió por el abuso policial, y eso tenemos que terminarlo”, declaró a este diario, el padre del joven fallecido, Juan Barreto, que vive cerca del lugar del hecho junto a su esposa y a su otro hijo, con quien trabaja en la zona de chacras.
inalmente fueron dejados en libertad todas las personas que estaban detenidas en relación a la muerte del joven Charly Ferreira, quien falleció en un confuso episodio que aún hoy, cinco años y medio después, se intenta aclarar. Tras prestar declaraciones ante el juzgado penal de 4º Turno de Salto, una mujer que declaró haber presenciado la muerte del joven junto a otras personas a las que sindicó como las que la acompañaban en ese momento, brindó un testimonio que dejó dudas a la justicia y por esa razón, la magistrado actuante decidió dejarlos a todos en libertad.
Consultado por EL PUEBLO, el padre del joven, que ayer se encontraba en las puertas del juzgado penal, manifestaba su sorpresa e incertidumbre por la situación, a la vez que le “parecía extraño” que luego del paso de los años, una mujer se presentara ante la policía para dar una versión que “no conduce a nada, porque acá (en el juzgado) dijo que seguramente mi hijo ya estaba muerto cuando ellos lo chocaron con el auto”.
Las declaraciones fueron adjuntadas al expediente que tiene cientos de páginas con investigaciones, datos e informes, desde el año 2007, y ahora serán analizadas tanto por el fiscal actuante como por la jueza Francisca Suárez, que buscará un nexo causal entre las declaraciones de estas personas y el hecho que se investiga.
AÑOS DESPUÉS
Quizás uno de los más escépticos de todos en que los acontecimientos de las últimas horas dieran resultado, fue Juan Barreto, el padre de Charly Ferreira, quien sigue sosteniendo que a su hijo “lo mataron de un golpe en la cabeza”. Afirma que “tiene testigos de que la noche que su hijo falleció fue llevado desde el local bailable de Tropezón hasta un callejón donde él pedía que no lo mataran. Y así apareció, con un golpe en la cabeza”, asegura.
“Porque si lo hubiera pisado un auto, él tendría una lesión mayor, un estallido en el cráneo y no un aplastamiento como me dijeron. Él tiene una sola lesión en la cabeza, yo lo vi, después de hacer un montón de gestiones para que la policía me permitiera verlo, porque me mintieron y me dijeron que había tenido un accidente y que estaba en el Hospital. Si hubiera tenido un accidente me habrían llevado con el cuerpo de él de inmediato, pero no fue eso lo que pasó. La policía estaba con miedo, porque no hicieron bien las cosas”, manifestó.
Barreto, que ayer de tarde dialogaba con un abogado en la puerta del juzgado, al cual concurre casi todas las semanas desde que ocurrió el hecho en abril del 2007, dijo a EL PUEBLO que “yo voy a ir hasta las últimas consecuencias con esto, porque sé que a mi hijo lo mataron, y si le pasó lo que dicen, que lo pisó un auto en la ruta, la culpa sigue siendo de la policía, porque lo detuvieron y no lo llevaron a la Seccional Sexta donde tenía que haber ido, ni tampoco me lo llevaron a casa, lo dejaron tirado en la calle”.
Consultado sobre la confesión de una mujer que dijo haber participado del accidente ocurrido el 22 de abril del 2007, en el kilómetro 12 de la ruta 31, junto a otras cuatro personas cuando iban en un automóvil, que supuestamente atropelló y mató a Ferreira lo que derivó en la detención de otras personas, entre ellos un productor de la zona, quien conduciría el automóvil Chevrolet Chevette, Barreto sospecha que “quizás fue la policía la que con esto intenta desviar la atención sobre lo que pasó esa noche, pero ellos son responsables, al menos en parte, de la muerte de mi hijo”.
IDAS Y VENIDAS
El padre del joven fallecido se ha movilizado intensamente para lograr elementos que le permitan aclarar el hecho. Entre ellos logró que la entonces jueza penal de 4º Turno de Salto, Marcela Vargas, se haya interesado en el tema y el 7 de agosto del 2009, haya ordenado la reconstrucción del hecho.
Posteriormente se procedió a la exhumación del cuerpo a los efectos de realizar nuevas pericias forenses en Montevideo, dado que las autoridades judiciales seguían manteniendo dudas sobre la forma en que se había producido la muerte de Charly Ferreira.
La exhumación se hizo bajo medidas reservadas y los restos fueron llevados al Instituto Técnico Forense, en Montevideo y aunque no trascendió, según pudo saber EL PUEBLO por fuentes de la investigación, en ese momento la justicia habría obtenido más elementos para la investigación del asunto.
Pero el pasado miércoles, una mujer se presentó ante la Seccional Cuarta de Policía para confesar que conocía la manera en que había fallecido Charly Ferreira. Según la información que recabó EL PUEBLO, ésta habría admitido que “ya no soportaba más el cargo de conciencia” que mantenía, debido a que era una de las ocupantes del automóvil que habría atropellado y dado muerte a Ferreira en la madrugada del 22 de abril del 2007.
Tras esto, hubo varias detenciones y los mismos fueron remitidos ante el juez, quien ayer les tomó declaraciones a todos y tras no contar con elementos que permitan unir sus declaraciones con una actuación directa en la muerte del joven, los dejó en libertad.
“Nosotros ya no sabemos qué hacer, pero vamos a seguir luchando. Sé que a mi hijo no lo recupero nunca más, pero por lo menos voy a seguir haciendo esto para que no le vuelva a suceder a nadie más, porque mi hijo murió por el abuso policial, y eso tenemos que terminarlo”, declaró a este diario, el padre del joven fallecido, Juan Barreto, que vive cerca del lugar del hecho junto a su esposa y a su otro hijo, con quien trabaja en la zona de chacras.