La aceptación de la derrota

El penal malogrado y la expulsión posterior de Martín Silva, se convirtieron en huellas determinantes y algo más. «Nos costó levantarnos, aunque el equipo no dejó de intentar», apuntaría más después, Jorge Noboa. El DT movió las piezas, en la medida que pudo. Ya en el primer tiempo había resignado la continuidad de Enzo Farinha por lesión. Otorgués por Carballo y la mejoría de Gladiador en alguna medida, aunque al equipo le faltó esta vez, la eficacia que alcanzó en la tercera rueda. Tras los 90′, la aceptación de la derrota. Ningún gesto destemplado e intolerante de sus jugadores. Hidalguía deportiva: así le dicen. No se podrá discutir el protagonismo de Gladiador durante TODO el desarrollo de la temporada, mientras su afición patentó la conmovedora generosidad de su adhesión a la causa.