La “B” condena el no se puede

Ya unas semanas atrás el Dr Hugo Ariel Guerra, presidente de la divisional “B”, había sugerido la posibilidad: adelantar uno o dos partidos para viernes o sábado, a los efectos de descomprimir el fútbol del domingo y tentar “ganar clientela en día y horario que no es habitual para nosotros”. Por esa razón el próximo sábado en el círculo de ascenso, dos partidos que se adelantarán al domingo.
¿Qué pretende la “B”? Experimentar. Asumir una actitud innovadora en materia de fijación. Puede convenirse que el clima no es el mejor, desde el momento que despuntamos a la baja de temperatura en horas de la noche. Igualmente el partido de cierre pactado para la hora 21, parece excesivamente tarde para un sábado a la noche. ¿Por qué no a las 18 y 20?
Pero en fin… Más allá de este cuestionamiento que puede establecerse, la validez de la divisional “B” es una: la de atreverse. La “B” va siendo capaz de condenar el “no se puede”. A su manera, se juega a una tentativa distinta. Y ello no dejó de ser saludable.
Se relaciona a un estricto sentido de búsqueda: “intentar modificar, para ser mejores”.
Habrá que relojear el sábado que llegará y la doble jornada en el Dickinson. La “B” se propone una senda distinta. La realidad es la que hablará en su propio lenguaje.3