¿La “C” está enseñando un camino?

En el caso de la “A”, las recaudaciones apenas contemplan. De todas maneras, cada jornada parece distante en la venta de 2.000 entradas que para los dirigentes, sería lo ideal.
La Divisional “B” en tanto, con la piel herida de tantos cascotazos en lo que va transcurriendo de la temporada. Pierde y pierde. La manía de perder.
A su vez, de unos años a esta parte, más allá de su modestia, la menor de las divisionales de la Liga Salteña de Fútbol no solo que no resigna dinero, sino que al cabo de la temporada, los clubes redundan en un superávit.
Concretamente: en la “C” no se paga para jugar.
No se plantea ese desencanto.
Aunque su torneo es estrecho en fechas, 9 en la primera rueda y 5 en la segunda, una cuestión esencial para tener en cuenta: EL SENTIDO COOPERATIVISTA QUE ANIMA A LOS DIRIGENTES DE LOS 10 CLUBES. Se suman como porteros y boleteros a la hora de los partidos y en la semana, la obligación de vender entradas entre sus hinchas o simpatizantes.
Cabe preguntarse si la Divisional “C” NO LE ESTÁ ENSEÑANDO UN CAMINO AL FÚTBOL. Una senda con validez incluída.
En la “C” no surgen mantos de quejas, de broncas o aflicciones colectivas. Dieron con la tecla de la solución.
No se preocuparon: se ocuparon.
Son ellos, desde ellos. Unitariamente, sabiendo cual es el guión de la historia.
No se apartan de ese guión. Lo defienden a ultranza.
Levantan la cabeza y hacen soplar a los cuatro vientos, el grito elogiable, propio e ineludible de la mismísima dignidad.
-ELEAZAR JOSÉ SILVA-