La costilla fisurada del «Chipo» Menoni

En la temporada pasada se fue a River Plate por un año. Antes de pegar la vuelta a Nacional, abrió diálogo con Ramón Romero. El DT tan solo le aseguró que iría a ser uno más del plantel.
Sebastián Menoni entonces, volvía a su casa de Nacional.
Durante el año, no le faltaron lesiones y una de ellas, implicó la tregua de varias semanas. El sábado a la noche, en la secuencia definitiva, para que surgiese el nuevo Campeón Salteño, el «Chipo» fue un guerrero de excepción. En todo momento y en cualquier lugar. Donde fuese necesario para el equipo, ahí estaba. Ahí estuvo.
Recuperador de pelotas, dinámica de anticipo, pero sin dejar de ser meticuloso en la entrega. Asegurando que le llegue al receptor libre. La misión cumplida.
Unas horas después de la final, el volante confesaba a EL PUEBLO, el dolor «porque me fisuré una costilla».
El hecho no bloqueó la reflexión,»teniendo en cuenta que fuimos el equipo más parejo de todos y que hayamos sido campeones, es la justicia bien entendida».
El «Chipo» retornó a Nacional. Y como quería: para ser campeón.