La crisis del referato salteño

Quiénes están, ¿qué aptitud sostienen y cómo llegaron a ser lo que son?

El informe de cada uno de los veedores, sacudió la interna del Colegio de Jueces de la Liga Salteña de Fútbol. A tal punto que el lunes a la noche, el presidente Néstor Martínez Vital acudió al Consejo Superior. Lanzó al ruedo la actual situación. Habló de «preocupación, porque los jueces le están errando y muchos de ellos no saben dónde están parados».
A la luz de lo expuesto, el presidente del Colegio expuso la necesidad de «por lo menos una vez al mes», realizar instancias de análisis, evaluación, etc, con quienes son parte de la plantilla de jueces. No es la primera vez que Néstor Martínez Vital expone este renglón de la realidad, «porque habrán partidos especiales para los equipos que están arriba y abajo, en medio de una situación como esta».
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¿CÓMO LLEGARON A SER JUECES?
El presidente del Colegio marcó a fuego la influencia del Colegio Técnico de OFI con sus designaciones de fin de semana. Domingos en que la Liga incluye en su calendario seis jueces menos, porque son convocados para dirigir en los Campeonatos del Interior de Clubes.
Se solicitará a OFI que dosifique las nominaciones. Una terna para el sábado y otra el domingo. Caso contrario, todo se desestabiliza y compromete. De todas maneras si seis jueces se alejan un fin de semana, cabe preguntarse respecto a los más de 25 que permanecen en nuestro medio: ¿no son aptos? ¿no alcanzan niveles de respuesta? O dicho más tajante: ¿es un tema de capacidad que no sostienen? Y si fuese así: ¿cómo llegaron a ser aprobados para alcanzar la condición de árbitros de fútbol?
LOS LUNES DE LA EVALUACIÓN
El exárbitro de fútbol y actual delegado de Salto Nuevo, Deolindo Miquelarena, elevó la pelota sobre la barrera, para desembocar en una interrogante puntual: «¿La presencia del Instructor con los jueces, sólo una vez al mes?» Prolongó asimismo la duda: «entonces, si cometió un error en el partido que pasó y no hay quien lo corrige, lo vuelve a cometer en el siguiente».
Años atrás (sobre todo en la década de los 80 y 90), solía verse a todos los jueces comparecer el lunes al local de AEBU (frente a Liga Salteña de Fútbol) y participar ellos de una reunión con los miembros de los Colegios de entonces. Se pasaba revista en cada caso a lo sucedido, 24 horas atrás y la presencia se tornaba obligatoria. Con el tiempo esa misión desde el Colegio se fue resignando, hasta quedar mansa y resignada al costado de la historia.
De lo que no parecen haber dudas: el arbitraje salteño se viene en picada. Sin margen para la duda: ¿hay qué hablar de crisis y punto?