La cultura de la prepotencia

Es cuestión para tener en cuenta y en aras del conocimiento de los aficionados al fútbol. Desde la Liga Salteña se otorgan 36 entradas por club para que desde estos, se las destine a futbolistas juveniles. Se remarcan que a los efectos del ingreso, DEBEN exhibir la Cédula de Identidad vigente. El hecho es que no todos los juveniles contemplan esa disposición, por lo que en portería suele generarse más de una situación enojosa, bien próxima a la violencia misma. Desde el gerente de la Liga, la acentuación de esta señal: la prepotencia que acude y los porteros expuestos a la incertidumbre. Ocurre que está en juego su propia integridad física. En la temporada pasada, esta manifestación de intolerancia ganó más de un espacio de apunte y reflexión en la Liga. Ahora de última, un portero de probada capacidad, le anunció a José Luis Sabarrós: «si esto sigue así, no sigo más. No estoy para que me agredan o vivir un momento que no quisiera». En el 2016 en el Parque Dickinson, el propio gerente ordenó el levantamiento de la portería y boletería, por el acecho de alcoholizados metidos a hinchas.