La discusión frontal

Progreso-Cerro

La discusión
frontal

La discusión frontal

Sobre todo, porque se ven en la cancha. Por eso es discusión frontal. Los 11 puntos de Progreso y los 7 de Cerro. ¡Están obligados a vencer! Si ganase Progreso estira la diferencia sobre un rival directo en la zona del fondo.

Si gana Cerro, le mete presión al equipo de la banda. Los  números no mienten en el caso de Cerro: un trayecto más que limitado. De 30 puntos jugados, solo 7 rescatados.

Antes de concluir la primera rueda, debiera situarse alguna señal de mejoramiento. Afectado por la incertidumbre misma. Progreso fue parte de una reacción vital en los 20′ finales ante Gladiador. No distó tanto de rescatar un empate. Es insospechado lo que pueda pasar, por una cuestión básica: el principio de irregularidad que rige a los dos.

Universitario-Gladiador

El latir de un riesgo

De última Universitario, victoria primero y empate después. Gladiador en tanto, es parte de un embalaje concreto. A tal punto que solo un punto detrás de Ceibal en la zona de vanguardia. Aún con algunas ausencias (Domingo Volpi-Mattiauda-Otorgués) entre otros, batió a Progreso y abrocha la convicción de respuesta. Pero con Universitario, es el latir de un riesgo. Jugando el rojo en su cancha y sabiendo que puede comprometer a un equipo expuesto a la evolución.

Después de todo Gladiador, en eso anda y en eso está. De los partidos esenciales.

Tres puntos sobre la mesa que trascienden. Y hasta son capaces de hacer doler en la tabla. No hay favoritismo. Ni uno ni otro. Eso es claro.

Ceibal-Nacional

¡Abriendo puertas!

Es de los partidos imperdibles. Por el Ceibal de la punta y porque Nacional es de los equipos que descubre posición inmejorable. Es uno más en el combate de la punta. Abriendo la puerta a la chance de partidazo sin concesiones y abriendo la puerta a goles que tendrán que jalonar el trámite. Pereira-Laforcada-Galliazzi en Nacional. Pablo González-Masseroni en Ceibal. Al partido no le faltan cultores del gol.

Abriendo puertas para que si uno gana, es paso más para ratificar sentido del protagonismo. A Ceibal, Gladiador le pisa los talones. Por lo tanto, claramente obligado a vencer.

Si perdiese y gana Gladiador, entonces Gladiador se quedará con la punta en propiedad. Ceibal y Nacional saben que tiene que abrir la puerta. Ahora y ya.

El que duda por lo menos hoy, claramente expuesto al riesgo.

River Plate-Salto Nuevo

¿El empate es como maldición?

Los 7 empates de River Plate en lo que va transcurriendo la primera rueda del Campeonato Salteño en la “A”. Las restantes tres derrotas del equipo que orienta Eduardo Mazzarino. Su resignación en la tabla, pero lo niveló a Cerro en el puntaje. Pero necesita vencer.

Con Salto Nuevo, una verdad sobre la mesa: en la fecha que pasó produjo su victoria por primera vez en el torneo. Tiene que ser un tonificante real y justamente un rival directo en la zona del descenso. Habría que suponer que un empate es relativo negocio para uno y para otro. El ganar implica desahogo. Por lo menos, cuestión de renacida certeza. Influye que River Plate sea local?. A lo mejor sí. O a lo mejor no. Después de todo, Salto Nuevo no sale del barrio. Está en su barrio. En su salsa.

Saladero-Ferro Carril

Después de darse contra una pared

Al fin de cuentas, para Ferro Carril fue eso. Se dio contra la pared, cuando fue eliminado por Salto Uruguay en la Copa Nacional de Clubes. Ahora, transita por un tiempo de reacomodo anímico. Por sobre todo eso. Hay que suponer que la imposición frente a Cerro, es suma en esa dirección. Se le planta el Saladero de tantas dudas.

Pasó del “Cacho” Mendietta a Francisco Vallejos y el equipo permanece sin proponer por ejemplo, el fútbol utilitario y generoso de la temporada anterior. La condición de favorito a la cuenta de Ferro Carril.

Pero sin suponer que Saladero no pueda herirlo en alguna medida.

A partir de Paolo Patritti y de lo que suponen sus socios de ofensiva, un Ferro más expuesto al rescate de la imposición. Hasta tiene relación con la lógica misma.