La disyuntiva entre los cambios al ejercicio de la profesión y la permanencia de los valores éticos y las convicciones

“El escribano,  debe dar la fe pública y la búsqueda de consensos y acuerdos en sociedades conflictivas, su presencia es imprescindible porque el escribano da  libertad, seguridad y equidad. Ese privilegio de dar fe pública lleva al escribano a tener muy fuertes sus valores éticos y convicciones, los cuales deben estar muy presentes en esta profesión más que en cualquier otra”.
Esc. Roberto Zunini.

“El escribano,  debe dar la fe pública y la búsqueda de consensos y acuerdos en sociedades conflictivas, su presencia es imprescindible porque el escribano da  libertad, seguridad y equidad. Ese privilegio de dar fe pública lleva al escribano a tener muy fuertes sus valores éticos y convicciones, los cuales deben estar muy presentes en esta profesión más que en cualquier otra”.

Esc. Roberto Zunini.

Roberto Edison Zunini Cesio, nació el 30 de noviembre de 1947 en Salto, sus padres, María Teresa “Titina” Cesio y Edison “Coco” Zunini, sembraron en Roberto y su hermana Alice la vocación de servicio a la comunidad. “Mis padres tuvieron una actividad muy vinculada al medio, por eso en mi infancia siempre aprendí lo que es la solidaridad y que uno además de vivir su propia vida debe saber que forma parte de una sociedad con la cual tiene deberes sociales. Servir significa participar en los distintos ámbitos de la vida en la cual uno se vincula.” dijo Roberto.

Se crió en la zona del centro, concurrió a la escuela Nº1 y al liceo Nº1 IPOLL, de esa época aún conserva varios amigos, como Mario Monetti.

De su juventud Roberto relató lo siguiente “yo me formé en los años 60, un momento de muchos cambios y transformaciones, pero era casi una necesidad participar de la vida de las instituciones, la AEOLL (Asociación Estudiantil Osimani y Llerena) tenía una muy fuerte tradición de participación  y yo desde primer año de liceo formé parte de esa asociación. La AEOLL, permitía a los muchachos tener una vida activa de vinculación y conocimiento del medio. Durante varios años fui integrante de la Directiva, incluso participé en un mensuario llamado Adelante  que la Asociación distribuía gratuitamente entre los estudiantes, de esa época recuerdo a Héctor Borrelli, con quien transité muchos años más”.

A los 14 años formó parte de la Redacción de diario EL PUEBLO, donde comenzó participando en la parte deportiva y al poco tiempo pasó a colaborar en la página de cultura, redactando comentarios de cine junto a Rodolfo Invernizzi Arena.

En esta actividad permaneció desde los 14 hasta los 18 años, fecha en que se trasladó a estudiar a Montevideo y desde allí mantuvo durante algún tiempo una especie de corresponsalía junto a Ariel Díaz y Héctor Borrelli, mediante un informe diario denominado “Detrás de las noticias”.

El director del diario en esa época era Enrique Cesio, su tío, con quien Roberto siempre mantuvo una relación muy particular, reconociéndolo como una de las personas que más influyó y marcó su vida.

Ingresó en la Universidad en el año 1966, y allí aparece su vinculación a la vida gremial, en el año 67 ya formaba parte de la militancia de la vida universitaria, siendo electo Secretario General del Centro de Estudiantes de Notariado con 21 años.

Su vocación de servicio lo llevó a participar en política, incorporándose en el año 1970 al Movimiento Nacional de Rocha, liderado por Carlos Julio Pereira, otra de las figuras emblemáticas que marcaron notoriamente su trayectoria.

AÑOS DE MUCHA ACTIVIDAD Y COMPROMISO

Roberto se casó en el año 1981 con Matilde Martínez, de cuya unión nacieron sus dos hijas Monserrat y Macarena. Al año siguiente se produce su regreso a Salto, cuando se recibe como Escribano, el día 2 de abril de 1982, “fecha en que los argentinos invaden las Malvinas”, recordó.

Una vez en Salto se dedicó de pleno al ejercicio de su profesión y continuó con su actividad política militando por elzuniniMovimiento Nacional de Rocha, lo que le permitió ser electo Edil Departamental, durante el período 1989-1994, siendo durante un año vice presidente de la Junta Departamental, además de continuar muy comprometido con diferentes instituciones del medio.

Por ese entonces su participación fue muy activa en diferentes actividades. Fue dirigente de la Liga Salteña de Básquetbol, fundó el Cine Club Salto junto a un grupo de personas destacadas como Fernando Constela, Jorge Castro, Juan Carlos Ferreira, Juan Carlos Abarno. “Durante los año 1984 y 1991, pasábamos películas todos los miércoles, a la gente le gustaba mucho ir a ver cine, fue un lindo proyecto” recordó.

Su experiencia en la docencia la inició en el año 1985, en la cátedra Historia de las Ideas, permaneciendo como encargado de dicha cátedra desde el año 1990 hasta la fecha.

Fue nombrado Asistente Académico en el año 1987 por el Escribano Eugenio Caffaro y Presidente de la Asamblea del Claustro en varios períodos.

Desde junio 2006 a agosto de 2007 fue Director de la Regional Norte tras la asunción de Dora Bagdasarián como Decana de la Facultad de Derecho.

“Fue una época muy activa, hoy miro para atrás y no sé cómo hice para cumplir con tantos roles a la vez”, comentó Roberto.

SU LEGADO EN LA ASOCIACIÓN DE ESCRIBANOS

En el año 1998 ingresó a la Asociación de Escribanos “como un directivo más” y en el año 2005 es electo Presidente de dicha asociación bajo una lista única, siendo reelecto en el año 2008 y en el año 2010.

El pasado viernes 29 de noviembre en el Acto Académico en conmemoración del Día del Escribano, tras un emotivo discurso, Roberto se despidió de la directiva de la Asociación de Escribanos, luego de tantos años de dedicación.

A modo de balance comentó  algunos logros alcanzados durante el tiempo en que permaneció en la directiva “se ha hecho una reestructura de la sede, se creó una biblioteca, se firmó un convenio con MVOTMA y MEVIR para escriturar sus títulos de propiedad logrando que muchos jóvenes notarios tengan un incentivo importante al comienzo de su ejercicio, llegamos a 112 convenios con instituciones y comercios, además de haber realizado un gran número de charlas y conferencias, dándole una actividad muy fuerte a la Asociación con una impronta marcada dentro de la sociedad”.

Entre los datos que brindó a EL PUEBLO, comentó que actualmente la Asociación cuenta con 182 escribanos  activos y 31 pasivos asociados, mientras que en la Regional Norte se reciben entre 7 y 9 escribanos por año.

En su faceta como escritor editó un libro denominado “Populismo Perón, Peronismo, Poder”, y actualmente esta trabajando en un proyecto sobre Carlos Quijano, refiriéndose al respecto “es una etapa de la vida en las cual uno puede dedicarse a rastrear, buscar y ejercer el pensamiento crítico, en una función creadora”.

LOS CAMBIOS ACTUALES

DE LA PROFESIÓN

Respecto a los cambios ocurridos en el ejercicio de su profesión comentó “mi padre y mi tío eran escribanos y de alguna manera esa formación influyó en la elección de mi profesión.

El ejercicio de la profesión de escribano ha cambiado mucho, el escribano antes era consejero y mediador y desde hace un tiempo es una especie de detective que tiene que controlar BPS, Contribución Inmobiliaria, Primaria, etc, incluso debió ir especializándose en los aspectos impositivos porque el estado le ha ido transfiriendo  esa responsabilidad como garante solidario de dicha recaudación de manera honoraria”

Finalmente y a modo de reflexión dijo que tras tantos años de dedicación y compromiso, “lo importante es sentarse, mirarse al espejo y encontrar los mismos valores que uno tenía hace mucho tiempo atrás, esa es una gran satisfacción porque es uno de los pocos legados que uno deja a la familia, los amigos y las instituciones a las cuales uno ha servido durante años”.