La gente se ha dado cuenta que hay un desconocimiento muy grande de lo que es la función municipal”

El profesor Jorge Cabral Vinci fue hasta esta semana el secretario general del Partido Colorado, debiendo conducir al mismo en una campaña electoral larga, dura y en las aguas turbulentas de una gestión con problemas financieros. En esta entrevista nos cuenta cómo fue su experiencia, qué futuro ve en una posible concertación tanto departamental como nacional y su análisis de lo que son los primeros meses de gobierno de Andrés Lima.
- En estos días terminó su gestión como Secretario General del Partido Colorado de Salto, ¿qué balance realiza?
– Como balance, para mí, quedaron algunas cosas por hacer pero creo que es un balance sumamente positivo. Desde el momento que la Convención, que es la autoridad máxima del partido, me designó como Secretario General, había una CabralVinci2009serie de problemitas, principalmente de no entendimiento entre los grupos del partido, así que me dediqué con alma y vida a tratar de unir, a tratar que el partido volviese al cauce sus aguas. Creo que el punto de inflexión más grande fue cuando celebramos los 175 años del partido en el Teatro Larrañaga. En ese momento se resolvió que las figuras que iban a hablar en ese acto no serían las figuras principales de los grupos del partido sino que sería el doctor Ariel Villar, connotado colorado y batllista, y una representante de la parte femenina y otro de los jóvenes del partido. Fue un acto muy emotivo que nos dio bríos nuevos para poder seguir sacando adelante al partido.
En esos momentos estábamos con un Comité Ejecutivo donde por distintos motivos, los dos compañeros de la Lista 1 se retiraron junto con sus suplentes, pero empecé a hacer gestiones para que estuvieran presentes. Es decir, no quienes habían renunciado pero sí que hubiera gente de la Lista 1 para que estuviera permanentemente sabiendo qué era lo que se hablaba y qué pensábamos que era lo que se podía hacer, incluso siempre tuve la consulta permanente al escribano Malaquina y a Germán Coutinho.
Pudimos llegar finalmente con un partido unido, por diversos motivos no pudimos llegar al triunfo nuevamente. El partido se encuentra hoy, que como toda familia, siempre entre los hermanos algunas veces tenemos que discutir, pero mantenemos una unidad y una línea que es la que hoy estamos mostrando.
- ¿Cómo logró conducir a su partido en las aguas turbulentas de una campaña electoral muy dura y con una intendencia en crisis financiera?
– Es verdad. Pudimos lograr que el partido no se separase, pudiendo mantener la unidad. Etapa que terminó el otro día cuando se hizo la elección de segundo grado donde se eligió a un nuevo Comité Ejecutivo y quienes iban a ser las nuevas autoridades que en los siguientes cinco años estarán dirigiendo al partido.
- ¿Qué es más fácil o más complicado, trabajar en un partido político cuando es gobierno o cuando es oposición?
– Toda la vida fue lo mismo, cuando se es gobierno el partido es fagocitado porque el gobierno empieza a sacar las figuras más importantes, y lógicamente que a eso el partido lo siente fuerte, porque toda esa gente que podía aportar su experiencia política, ya no está. Entonces hay que luchar con otros compañeros, que incluso algunos hacían sus primeras armas en la política. Pero evidentemente que el Comité Ejecutivo funcionó a full, muy atento siempre a cuando la oposición quería denostar al gobierno municipal con mentiras, nosotros inmediatamente salíamos a aclarar con comunicados que nunca fueron contestados, o sea que estábamos con la verdad.
- Salto vivió una experiencia inédita en el gobierno anterior, me refiero a lo que fue definido como el gobierno multipartidario. Esto, ¿fortaleció o terminó debilitando al Partido Colorado?
– Al principio hubo sorpresa, pero la gente que entró a la Intendencia y que era de los partidos de oposición logró tener un consenso en el desarrollo del gobierno municipal. Así que en un principio, donde verdaderamente no estamos acostumbrados porque siempre fueron gobiernos donde ganaba el Partido Colorado y gobernaba el Partido Colorado, si ganaba el Partido Nacional gobernaba el Partido Nacional. Entonces, era algo nuevo que sorprendió, a mucha gente no le agradó, pero después con el transcurrir del tiempo las cosas se acomodaron, pero el partido siguió funcionando siempre.
- Hace unos días estuvo en nuestra ciudad el diputado colorado Guillermo Facello, promoviendo la Concertación y la posible candidatura presidencial de Edgardo Novick. Para usted, ¿está llegando el momento que los partidos tradicionales se unan en una Concertación Nacional?
– La experiencia que se vivió en Montevideo nos dio la pauta que la Concertación puede ser algo importante para los partidos históricos en Uruguay. Si bien en Montevideo la Concertación no tuvo un principio feliz, porque quien había estado por el Partido Nacional recorriendo Montevideo permanentemente a través de los años, luego no fue candidato…
- ¿Usted se refiere a Jorge Gandini?
– Efectivamente. (Álvaro) Garcé había hecho una muy buena gestión, pero otra cosa era empezar de atrás haciendo campaña. También en el Partido Colorado al principio era (Ney) Castillo, que después se cansó de todos los enfrentamientos que había, se retiró y aparecen (Ricardo) Rachetti y Novick, que fueron los tres candidatos. Sin embargo, pese a todos esos problemas que hubo, la Concertación votó bien en Montevideo. No sé qué hubiera pasado si esto se organizaba como tendría que haberse organizado, con seriedad, olvidándose de las diferencias políticas, no sé cuál hubiera sido la suerte de la Concertación en Montevideo.
- Pero la Concertación, ¿podría llegar a ser el origen de la extinción de los partidos tradicionales? Le pregunto porque, por ejemplo, por primera vez en la historia de Montevideo el Partido Colorado no tendrá ediles.
– Esta es una experiencia que hay que manejar, que hay que seguir permanentemente explorando y conversando. Si hay una Concertación como verdaderamente tiene que ser, las raíces de los partidos no se pierden. Fíjese nomás lo que pasó acá en Salto sin haber Concertación. En las elecciones pasadas cuando el Partido Colorado ganó la elección con Coutinho, hubo una masa de votantes blancos que se inclinaron todos para el Partido Colorado. En Paysandú fue al revés, una masa muy grande de colorados que se volcaron a las urnas para votar a los candidatos blancos. En otros departamentos existieron ciertos acuerdos, sin llegar a ser una Concertación, eso sí me preocupa porque prácticamente en algunos lugares desapareció la oposición colorada en las Juntas Departamentales.
- Si Coutinho hubiera aceptado la propuesta de Rodrigo Goñi de generar en Salto una concertación, algo que fue rechazado por Coutinho o por el partido Colorado, ¿piensa que hubiese sido otra la historia?
– Creo que sí.
- A poco más de dos meses de haber asumido el gobierno departamental Andrés Lima, ¿cómo evalúa este comienzo de su gobierno?
– Siempre dije que había que esperar cuando los compañeros me planteaban la posibilidad de salir con comunicados. En ese momento dije que había que esperar noventa días para ver qué estaba pasando, y que luego de esos noventa días hacer una evaluación, y quienes tendrían que hacer esa evaluación eran los ediles del Partido Colorado en la Junta Departamental porque son los electos por el pueblo, y el partido dándoles el respaldo para que hiciesen esa evaluación.
De todas formas y por la conversación permanente con la gente, me hace ver que ya hay una decepción muy profunda porque se han tomado una cantidad de medidas que normalmente no se pueden tomar. Además de estar este tema de los echados que está conmoviendo a una masa grande de la población. gente que tiene familia, muchos enfermos, madres solteras, jefas de familia, con deudas en el Brou, en el Hipotecario, en las cooperativas. en fin, frente a esta situación política se desdibuja todo aquello de la agrupación humanista Armando Aguirre, porque el humanismo era todo para ellos, pero evidentemente eso pasó. La gente se ha dado cuenta, ve que hay un desconocimiento muy grande de lo que es la función municipal. fíjese lo que está pasando con los municipios. A los municipios con alcaldes colorados se les ha sacado todo el personal. el alcalde de Valentín tenía que salir con su camioneta a recolectar la basura junto con vecinos que daban una mano. Ahora pregunto, ¿se justifica sacar en el interior del departamento, donde hay necesidades, a una o dos personas porque pertenecen al Partido Colorado?
Son una cantidad de errores que muestran que el poco conocimiento y poca experiencia en la administración municipal lo han llevado a eso. Quienes deciden candidatearse para intendente de un departamento tienen que tener una visión, un panorama mucho más amplio. Pero claro, uno puede hablar así por una cuestión muy sencilla, porque uno vivió intendencias en Salto y que pese a ser muy niño, mi padre siempre me contó todo lo que estaba haciendo y luego con el paso de los años estudié toda la historia del municipio de Salto, como la Intendencia de don Armando Barbieri, o el trabajo de Don Ramón Vinci que yo estaba ahí y puedo contarle. El propio Malaquina. Esa gente marcó una impronta acá en Salto que cuando llegan estos gobiernos sin experiencia y sin un plan de gobierno ajustado, nos terminamos acordando de todos ellos.
- De todas formas recién comienza el gobierno de Lima, aún restan 58 meses de gobierno. ¿Cree que en ese tiempo el Partido Colorado puede volver a ser opción de gobierno para los salteños pese a cómo terminó?
– Creo que sí. Por un lado ya hay arrepentidos, a pesar de que recién empieza el gobierno. Hay mucha gente que se volcó hacia el lado de Lima, concretamente una persona, un colorado, me dijo que había visto una cosa nueva, que podría ir solucionando las cosas y entonces votó por Lima. “Nunca más en mi vida voy a votar por Lima”, me dijo el otro día.
Así que si el partido continúa unido, fuerte, si le dan las posibilidades a alguna gente joven para que se vaya preparando, que eso es lo principal en un partido político, creo que el Partido Colorado en Salto puede llegar a tener una muy buena votación y recuperar así la Intendencia de Salto. Hay que esperar, pero hay que trabajar mucho.