“La gran alternativa al Frente Amplio, aunque parezca raro o fuerte, es el Partido Colorado”

Entrevista a Fernando Amado

El diputado Fernando Amado lidera su sector, “Batllistas Orejanos”, por el que fue proclamado precandidato a la Presidencia de la República, y que tiene la titánica tarea de aportar al resurgimiento del Batllismo y del Partido Colorado (PC) en el país. Con él, EL PUEBLO repasó algunos temas de actualidad.

- Vivimos tiempos complicados en materia de seguridad, donde en Salto se suceden los robos y en otra parte del país, el secuestro y asesinato de dos niños que conmueven a nuestra sociedad, la que se ha radicalizado y en algunos casos pide que endurezcan las penas, desde cadena perpetua a pena de muerte. ¿Qué opina?
– Quedé bastante impactado al llegar a Salto por la sensación que me vienen comentando y que además han pasado

Diputado Fernando Amado

Diputado Fernando Amado

cosas en las últimas horas. Impactado porque uno recorre el país y depende del departamento al que voy, son las prioridades y sensibilidades de la población. Para poner un ejemplo, en Treinta y Tres el tema de la inseguridad no está en el podio de los problemas. Ahí el problema es el trabajo, la ausencia de perspectivas de desarrollo, la ausencia de perspectivas de formación para la gente joven y que la gente joven sienta en Treinta y Tres la oportunidad de crecimiento profesional, laboral, personal.

La verdad es que estas horas que llevo en Salto me ido empapando y sentido eso que usted dice. No es nuevo el tema a nivel nacional. No olvidemos que ha sido uno de los temas vedettes de las campañas políticas, en la última campaña fue un tema prioritario. Había quedado un poco rezagado porque empiezan a haber otro tipo de problemas, como el del desempleo o el de la pérdida de trabajo en determinados lugares del país. A nivel macroeconómico los números no están mal, pero después cuando bajás a la realidad hay una desconexión con la realidad que muestran los números. Por ejemplo, en Colonia, Paysandú, y en Salto también pasa, evidentemente hay un problema creciente de pérdidas de puestos de trabajo, sobre todo en emprendimientos productivos que terminan siendo los que permiten darle vida a determinadas localidades, y una vez cerrado ese emprendimiento las localidades pasan a tener una situación muy compleja porque no tiene trabajo genuino.
Usted me decía que la gente está pidiendo un montón de cosas, a ver, lo que ha pasado es horrible, no resiste análisis, nadie que tenga la mínima sensibilidad, nadie que se sienta humanista no puede tener otra cosa que un sentimiento de frustración, de impotencia, de tristeza, de rabia. Ahora, no me gustaría caer, y no lo voy a hacer, en utilizar determinadas tragedias que lamentablemente tenemos, para caer en pedir al grito de la tribuna cosas en las que yo filosóficamente estoy en contra, o sea, estoy en contra de la pena de muerte como batllista. También estoy en contra de lo que leí en un tuit, pidiendo que soltasen a estas personas para que la sociedad haga lo que tenga que hacer con ellos. Es como la involución de lo que es una sociedad organizada, que debe hacer justicia, que debe intentar los máximos esfuerzos para que estas cosas no sucedan, que tiene que haber mucho más represión, en el mejor sentido porque para eso está el Estado, no solo está para prevenir, también está para reprimir el delito. Pero una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa.

- Usted mencionó que los números macroeconómicos del país están bien, que los problemas aparecen cuando vamos al bolsillo de la gente. Por ejemplo, el Instituto Cuesta Duarte acaba de reconocer que en Salto hay un 20% de desempleo, llegando a triplicar la media nacional. Si los números macro están bien para el gobierno pero la gente pasa mal, algo no está funcionando.
– Claro. Yo le mencionaba que en la macroeconomía uno ve números que son prolijos, tampoco son muy auspiciosos hoy, porque en otro momento había una expectativa positiva, pero mantienen la estabilidad y un cierto equilibrio. Ahora, cuando uno baja a la “realidad real”, llamémosle así, se encuentra con una cantidad de dificultades que nos obligan a los actores políticos a tratar de salir de la lógica del enfrentamiento retórico sin sentido para empezar a ensayar nuevos proyectos de sociedad, porque las recetas prefabricadas que teníamos unos y otros han fallado, aquellas recetas que fueron hijas o herederas de la Guerra Fría, y que traían las soluciones para todos los problemas pero que hoy no funcionan y por ende tenemos un enorme desafío.
Uno de los reflejos humanos que tenemos los políticos es tener susto ante la ausencia de certezas de qué camino o paradigma hay que seguir para mejorar a nuestra sociedad. Hay crisis de recetas. Lo positivo de esto es justamente el susto que tenemos los políticos porque nos va a obligar a sacarnos el balde y dejar los fundamentalismos de lado, tratando de promediar las hipótesis sentándonos interlocutores de distintos partidos, ya no para entrar en la retórica de la década de los 90, de Pascasio Báez, de la Guerra Fría, de la Toma de Pando y de la crisis de 2002, sino para ver cómo proyectamos para adelante, con autocrítica y sabiendo que ninguno tiene la varita mágica ni la receta perfecta. Esto ayuda a evolucionar en lo que se viene, donde espero que el relacionamiento político sea distinto, en clave de diálogo, de complementación y de poder ver lo bueno que propone el otro para incluirlo.

- Como expresión de deseo está bien, pero ese mismo fundamentalismo que denuncia está dentro de su partido, que por votar el artículo 15 de la Rendición de Cuentas hubo dirigentes que pidieron sanciones, incluso hasta su expulsión…
– Si. No voy a aflojar ni un “tranco de pollo”, voy a seguir y seguir y a insistir, así me dé contra la pared en cuanto a que es necesario recorrer el camino del diálogo, hay que salir de ese dogmatismo ideológico y fundamentalista que no nos permite avanzar que genera la política del empate, del trancazo. Gobernamos los partidos tradicionales en su momento de espaldas al FA, de espalda a una mitad menor del país no llevándole ni un punto ni una coma de lo que proponían, y capaz que había cosas buenas para incluir, más allá que era legítimo gobernar solos. Y después cuando viene el FA, en vez de tener una actitud de adultez y decir, “miren muchachos, no era así. Ahora ganamos nosotros y lo que vamos a hacer es gobernar para todos los uruguayos”, lo que hicieron fue pagar con la misma moneda.

Por eso voy a insistir, hay que quebrar la polarización. De hecho, la propuesta de nuestro sector es liderar al partido para que el PC sea un protagonista en quebrar esa polarización. Que dentro de mi partido hay radicales como los que usted señaló, sí, evidentemente. Además el PC está en una situación en la cual gran parte de lo que quedó tiene un particular conservadurismo y visión reaccionaria. Ahora, también hay de los otros, y si vamos al tema personal, siempre va a haber en los sectores gente que se radicaliza, se va de mambo y pierde la línea. Pedir la expulsión o la sanción por diferencias políticas es absolutamente descabellado. Si hubiera temas éticos o morales, bueno, uno puede entender que un correligionario tiene que ser juzgado. En la Comisión de Ética se trató este tema y hubo dos fallos, pero ambos estuvieron totalmente de acuerdo en que no era un tema de ética, que era un tema político. Entonces no hubo sanción.

- Según todas las encuestas, el FA sigue siendo opción de gobierno, ¿cuál sería la estrategia para convencer a los uruguayos que hay que cambiar?
– La gran alternativa al FA, aunque parezca raro o fuerte, es el PC. Quizás el PC tiene que pasar por un período de recuperación político- ideológica para estar en condiciones de dar esa batalla. La realidad para mí es esa porque en Uruguay, gracias al Batllismo, las mayorías populares son las que deciden los gobiernos, y mucho más después que se instaló la reforma del 96 y que el presidente sale electo con el 50% más uno de los votos. Antes con la Ley de Lemas, ¿por qué ganó Lacalle Herrera en 1989? Porque en realidad con un 30 y poco por ciento llegabas a ser presidente en Uruguay. Desde que hay un 50% para llegar a la Presidencia de la República, precisás lograr el apoyo de las mayorías populares, que suelen optar por proyectos que tienen una matriz popular, y eso es lo que le cuesta al Partido Nacional (PN) y que le va a seguir costando. Mucho más si además dentro del PN es liderado por el sector más conservador, por el Herrerismo o por sectores que son una presentación renovada del siglo 21 del Herrerismo.

Entonces, estoy convencido que el PN tiene un piso fuerte y un techo bajo, por lo que no va a votar mucho menos del 30% y va a ser muy difícil que logre superar la vara que exige hoy la competencia para llegar a la Presidencia de la República, que es el 50%. Entonces, la única chance de alternancia en el poder, la única chance que el FA sea desplazado del poder, estoy convencido que es que el PC logre volver a pararse en la cancha con un proyecto progresista y desarrollista. El proyecto del FA comienza a mostrar -más allá que sigue teniendo un apoyo popular importante- signos de agotamiento en las ideas, en la agenda, en la contradicciones que se presentan, en los comportamientos éticos, en la casi imposible práctica del recambio generacional, estamos asistiendo en estas últimas semanas a lo que es el contubernio Mujica – Astori para ver si siguen mandando los octogenarios del FA y para ver si cortan a Daniel Martínez, que es la renovación (entre comillas) porque, a ver, me podrán decir de Daniel Martínez muchas cosas, pero no que es renovación, el hombre tiene 60 años, es abuelo. Está bien, baja 20 años el promedio de edad, pero que me lo vendan como que es lo que precisa Uruguay, como a un tipo macanudo, como un buen intendente, que le busquen la forma, pero no me digan que es renovación.
Las encuestas también reflejan que el partido de los indecisos crece a costilla de los ciudadanos que venían votando al FA. Entonces, hay una parte de esa población que ya tomó una decisión, que no era fácil, y que es que está dispuesta a no seguir votando al FA, pero no le sirve ninguna de las alternativas que hasta ahora existen en la oposición. Así que el desafío para la oposición es lograr generar una opción que logre sintonizar con esa sensibilidad, que para mí se trata de una sensibilidad batllista, porque en términos generales es gente que se terminó yendo del PC en su momento en estampida al FA porque sentía que esa sensibilidad batllista estaba mejor representada por el FA y porque el PC se había vuelto conservador, y que hoy está orejana.

Perfil de Fernando Amado

Casado. Es del signo de Virgo, aunque no cree en el horóscopo, tiene dos hermanas (Inés y Sofía). De chiquito quería ser militar, es licenciado en Ciencias Políticas. Es hincha de Nacional.

No tiene tiempo para hobbys.
El asado de tira en su comida preferida.
La sinceridad es lo que más le gusta de la gente, mientras que lo que menos le gusta de las personas es la hipocresía.







El tiempo

Ediciones anteriores

septiembre 2018
L M X J V S D
« ago    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

  • Otras Noticias...