La historia sellada

Ferro Carril 2 – Real Hervido 0

Era una historia pendiente. Pero Ferro Carril selló la historia.
Era una historia compleja, porque después de todo, OFI pretendió llenar de piedras el zapato, pero este Ferro dejó en claro que mirando abajo, también puede surgir y resurgir aparecer, reflotar, no resignarse. Hacer volar el sueño. No acostarse en ningún diván para que algún sicológico le ayude a entender a esa OFI de la descomedida pretensión-guillotina. Ferro sabía que tenía que valerse en función de sus propios argumentos.
Por eso localizó el 2 a 0, al cabo inapelable.
Por eso la historia fue definitivamente sellada con el 2 a 0, cuando de última Vera habilitó en contragolpe a Gabriel De Souza. Con el arquero encima, De Souza a Vera y el último toque, prólogo del grito final. Arco desierto. Manual de la razón y la decisión. El 2 a 0.
Y AL FIN DE CUENTAS…
….qué mejor despegue en la recta final, cuando Facundo Granja peinó esa pelota tras el envío en corner de Carlos Vera, para cantar el 1 a 0?. Porque eso fue lo que Ferro necesitaba. Paz en la mente y algo de serenidad en el espíritu. Una manera de equilibrarse más, de plantear incluso, otra actitud táctica, menos expuesto. Porque enfrente tenía la rusticidad misma de Real Hervido expuesto a la duda defensiva y con las limitantes de mitad de cancha para arriba. Porque después de todo, ¿qué fue Real Hervido sino un puñado de voluntades, pero sin mayor sentido de la precisión atacante. Concluyó mandando centros. A la que te criaste! Pero claro: ¿desde cuándo un 1 a 0 es diferencia aplastante?. No lo es. Por eso a Ferro no le faltó suspenso. ¡Al hincha tampoco!.
ESO DE VERA, ESO…
En la tarde en que Carlos Vera volvió. Desde la pausa a la aceleración, puntualmente todo. Por eso, la clave de ese final. Después de un primer tiempo, en que Ferro fue solo un remate de Diego Sánchez para la búsqueda de los tres palos rivales. Y poco más. Porque fue en definitiva, la expresión del que vaciló en la partida y entonces la llegada, al margen de la potencia-decisión. Patritti se tiró uno metros para ser uno más en la progresión y Ferro terminó vacío de contenido a la hora de ser protagonista en ataque.
A Ferro le costó localizar sociedades y aunque Diego Sánchez fue el más apto para regularse en la creación, la ausencia de redes tendidas en ataque fueron notorias.
Después, desde Vera, Ferro vio la luz al gradual encuentro de un mayor sentido de unidad, sobre todo en los primeros 25’ de la recta complementaria. En 26’ y 33’ dos chances por Vera, hasta que en el segundo minuto adicionado, el artiguense gritó a los cuatro vientos, la rebeldía de un desahogo especial. Cuántas sensaciones en Vera, cuando esa pelota se fue al gol?. Cuántas?.
EL DERECHO
CONQUISTADO
Cuatro en el fondo, cuatro en el medio, dos puntas huérfanos, solitarios. Eso fue Real Hervido, que claramente, vino tras el negocio del empate. Por eso, cuando Granja decidió en el primero, a Real Hervido se le mezclaron los naipes. ¿Qué hacer y cómo hacer? ¿Esa segunda opción no figuraba en los planes fraybentinos?. Es que le costó demasiado.
Fue, pero sin ideas. Aún así, hay que admitir que complicó, que tensionó ese final, lo dramatizó hasta ese turno final.
Cuando el contragolpe partió desde izquierda y casi mitad de cancha. De Vera a De Souza y  De Souza a Vera. El tiro de la mágica conclusión. El 2 a 0.
La tarde del derecho conquistado. Entre los cuatro mejores del Interior. Seguramente que a la Organización del Fútbol del Interior no le cae en gracia que un equipo salteño se filtre en la zona de semifinales. Ninguna gracia. La estructura burocrática de OFI no ha podido. Va resollando por la herida abierta.
Esa herida sangra.
Seguramente que a esta altura OFI no sabe qué hacer.
Ferro Carril, sí.
Esa es la diferencia, la aplastante diferencia.

Era una historia pendiente. Pero Ferro Carril selló la historia.

Era una historia compleja, porque después de todo, OFI pretendió llenar de piedras el zapato, pero este Ferro dejó en claro que mirando abajo, también puede surgir y resurgir aparecer, reflotar, no resignarse. Hacer volar el sueño. No acostarse en ningún diván para que algún sicológico le ayude a entender a esa OFI de la descomedida pretensión-guillotina. Ferro sabía que tenía que valerse en función de sus propios argumentos.

Por eso localizó el 2 a 0, al cabo inapelable.

Por eso la historia fue definitivamente sellada con el 2 a 0, cuando de última Vera habilitó en contragolpe a Gabriel De Souza. Con el arquero encima, De Souza a Vera y el último toque, prólogo del grito final. Arco desierto. Manual de la razón y la decisión. El 2 a 0.

Y AL FIN DE CUENTAS…

….qué mejor despegue en la recta final, cuando Facundo Granja peinó esa pelota tras el envío en corner de Carlos Vera, parapage cantar el 1 a 0?. Porque eso fue lo que Ferro necesitaba. Paz en la mente y algo de serenidad en el espíritu. Una manera de equilibrarse más, de plantear incluso, otra actitud táctica, menos expuesto. Porque enfrente tenía la rusticidad misma de Real Hervido expuesto a la duda defensiva y con las limitantes de mitad de cancha para arriba. Porque después de todo, ¿qué fue Real Hervido sino un puñado de voluntades, pero sin mayor sentido de la precisión atacante. Concluyó mandando centros. A la que te criaste! Pero claro: ¿desde cuándo un 1 a 0 es diferencia aplastante?. No lo es. Por eso a Ferro no le faltó suspenso. ¡Al hincha tampoco!.

ESO DE VERA, ESO…

En la tarde en que Carlos Vera volvió. Desde la pausa a la aceleración, puntualmente todo. Por eso, la clave de ese final. Después de un primer tiempo, en que Ferro fue solo un remate de Diego Sánchez para la búsqueda de los tres palos rivales. Y poco más. Porque fue en definitiva, la expresión del que vaciló en la partida y entonces la llegada, al margen de la potencia-decisión. Patritti se tiró uno metros para ser uno más en la progresión y Ferro terminó vacío de contenido a la hora de ser protagonista en ataque.

A Ferro le costó localizar sociedades y aunque Diego Sánchez fue el más apto para regularse en la creación, la ausencia de redes tendidas en ataque fueron notorias.

Después, desde Vera, Ferro vio la luz al gradual encuentro de un mayor sentido de unidad, sobre todo en los primeros 25’ de la recta complementaria. En 26’ y 33’ dos chances por Vera, hasta que en el segundo minuto adicionado, el artiguense gritó a los cuatro vientos, la rebeldía de un desahogo especial. Cuántas sensaciones en Vera, cuando esa pelota se fue al gol?. Cuántas?.

EL DERECHO CONQUISTADO

Cuatro en el fondo, cuatro en el medio, dos puntas huérfanos, solitarios. Eso fue Real Hervido, que claramente, vino tras el negocio del empate. Por eso, cuando Granja decidió en el primero, a Real Hervido se le mezclaron los naipes. ¿Qué hacer y cómo hacer? ¿Esa segunda opción no figuraba en los planes fraybentinos?. Es que le costó demasiado.

Fue, pero sin ideas. Aún así, hay que admitir que complicó, que tensionó ese final, lo dramatizó hasta ese turno final.

Cuando el contragolpe partió desde izquierda y casi mitad de cancha. De Vera a De Souza y  De Souza a Vera. El tiro de la mágica conclusión. El 2 a 0.

La tarde del derecho conquistado. Entre los cuatro mejores del Interior. Seguramente que a la Organización del Fútbol del Interior no le cae en gracia que un equipo salteño se filtre en la zona de semifinales. Ninguna gracia. La estructura burocrática de OFI no ha podido. Va resollando por la herida abierta.

Esa herida sangra.

Seguramente que a esta altura OFI no sabe qué hacer.

Ferro Carril, sí.

Esa es la diferencia, la aplastante diferencia.

Campo de juego: Parque Ernesto Dickinson. Partido de ida, cuartos de finales de la Copa Nacional de Clubes. Árbitro central: Luis Fábregat (Mal). Asistentes: Roberto Galizzi-Sebastián Alacour. Asistencia: 2.000 aficionados.

FERRO CARRIL (2)- Diego Sebastián Arzaguet; Franco Echagüe (Juan Rodrigo Robaina), Jorge Luis Alvez, Bruno Fiordelmondo, Juan Carlos Ribero; Diego Martín Sánchez, Luis Matías Trinidad, Sergio Cruz; Carlos Alberto Vera; Paolo Giancarlo Patritti (Diego Peralta), Facundo Granja (Gabriel De Souza).

Director Técnico: Ramón Walter Rivas.

REAL HERVIDO de Fray Bentos (0)- Cristian De Los Santos; Martín Balao, Gregory Banegas, Walter Da Rosa, Juan Manuel Gómez; Williams López, Sebastián Martínez (Vásquez), René Pérez (Cardozo), Sebastián Ruiz (Ernesto Laca); Oscar Ruiz, Ignacio Sneider.

GOLES: Segundo tiempo- 5’ Facundo Granja (F.C); 48’ Carlos Vera (F.C).

EL MEJOR DE LA CANCHA: Sánchez-Cruz-Vera

EL MEJOR DE REAL HERVIDO: Juan Manuel Gómez.