La integración no debe favorecer a los delincuentes

l Ministro Bonomi se molestó porque Argentina nos está “exportando” delincuentes hacia el Uruguay. Mal que le pese al Ministro no hay que perder de vista que lamentablemente estas personas son uruguayas y así como puede ser molesto que los regresen al país luego de cometer graves delitos fuera de frontera, también el país extranjero podría molestarse porque estos compatriotas van allá a delinquir.
Para nosotros es errado molestarse. Quizás lo que habría que pensar es en internacionalizar las sanciones a determinados delitos porque de lo que se trata es de que sea cuál sea el lugar donde se cometen estos delitos, sería muy importante que se los obligara a cumplir toda su condena, sea donde sea que hayan cometido el delito.
Es una de las falencias de la regionalización. No puede ser que el sistema signifique beneficio para quienes delinquen y de alguna manera perjuicios para quienes procuran desempeñar actividades lícitas y beneficiosas para si, para la nación y para la región. Es más, creemos que el trato que le dan algunos medios de comunicación masiva a determinados delincuentes a quienes los tratan casi como héroes, es lamentable.
Creemos que se confunden las cosas. Un delincuente es delincuente donde vaya y no se trata de estigmatizar, pero no puede ser que de alguna manera se le considere como un “personaje”, que tiene el “tupé” de afirmar que es “profesional” en el delito porque usó algún subterfugio para burlar la ley.
Tampoco negamos la posibilidad de rehabilitarse, pero siempre y cuando estos delincuentes admitan su error y muestren en los hechos una decidida voluntad de cambiar de vida.
Hay medios de comunicación que directa o indirectamente tratan a los autores de robos, estafas o delitos similares, prácticamente como “héroes” y los delitos cometidos como “hazañas”.
Si es este el marco o la aureola de la que revestiremos a estos delincuentes, no podemos esperar otra cosa que imitadores, que haya jóvenes y niños que prefieran delinquir antes que estudiar o trabajar.
Hay que ser muy claros en esto. Los delincuentes son gente que está fuera de la ley y por lo tanto mientras no demuestren lo contrario deben ser vistos así. No creemos en los “Robin Hood”, que robaban para darle al pueblo. No creemos en los justicieros que roban a otros delincuentes “de guante blanco”, porque estamos de simples ladrones que roban para engrosar sus bolsillos, sin agachar el lomo.
Creemos que una sociedad organizada y basada en principios justos y honestos, debe cimentarse sobre leyes también claras y justas que consideren a todas las personas por igual, con los mismos derechos y obligaciones.
Quienes no respeten estas leyes, vigentes en todas las sociedades debidamente organizadas, son enemigos del sistema político y jurídico y por lo tanto están fuera de la ley.
Esta máxima rige en todos los casos y cuando de alguna manera nos ponemos en la vereda de enfrente o apoyamos a quienes están en esta situación, es tamos carcomiendo las bases de toda la comunidad.
¡No lo olvidemos!