La Justicia embargó el campo El Entrevero en José Ignacio comprado con el “dinero K” por lavado

El grupo de Lázaro Báez lo había comprado en 2011 por US$ 14 millones

El empresario argentino Lázaro Báez y su contador, Daniel Pérez Gadín, montaron junto a otros socios una «estructura delictiva» para lavar dinero. Sobre esa certeza, el juez argentino Sebastián Casanello los procesó con prisión y embargó sus bienes. Este fallo tuvo su repercusión en Uruguay, donde el grupo liderado por Báez compró el campo El Entrevero en 2011 por US$ 14 millones. A pedido de la fiscal María de los Ángeles Camiño, la jueza Adriana de los Santos embargó este lunes el campo, informaron fuentes vinculadas al caso a El Observador. Se trata de uno de los embargos más cuantiosos de la historia del país.
El campo El Entrevero, de 152 hectáreas, está ubicado en una de las regiones más preciadas del este, sobre la ruta 10 entre José Ignacio y Punta del Este. El negocio nació en el verano del 2011 y fue planificado por Maximiliano Goff Dávila y Leonardo Fariña, el valijero de la organización liderada por Báez que relató el negocio al periodista Jorge Lanata en una cámara oculta.
«La famosa compra del lote de Uruguay, si vos vas al registro el titular es Pérez Gadín. Son tan enfermos que hacen eso (…) En José Ignacio, ahí sobre la ruta. (…) Son tan ignorantes que lo pusieron a título personal del tipo y lo podés chequear en cualquier registro público», dijo Fariña a Lanata.
A partir de ese dato, El Observador publicó en mayo de 2013 documentos de la Dirección General de Registros que confirmaban que Jumey, una sociedad presidida por Pérez Gadín, el contador de Báez, había comprado el campo el 1º de agosto de 2011.
En un mail fechado el 9 de marzo de 2011 y divulgado por el diario argentino Perfil, Fariña explica que «esta transferencia es para el jefe», en alusión a un giro de dinero de Báez para el pago del campo. La jueza ordenó el embargo este lunes en base a las noticias de la prensa argentina de los procesamientos, porque aún no ha recibido la respuesta formal del juez argentino.
Si bien la operación se concretó en los papeles por US$ 14 millones, fuentes del sector inmobiliario informaron a El Observador que ese terreno tiene hoy un valor de mercado cercano a los US$ 9 millones.
US$ 30 millones
en cuatro meses
La escritura firmada por el escribano Adolfo Pittaluga Shaw, a la que también accedió El Observador, establece que la venta se concretó en US$ 14 millones.
Por el monto de la operación, el embargo dispuesto por la jueza De Los Santos es uno de los más cuantioso de la historia del país.