La Justicia indagará a 11 policías por muerte de joven en Piriápolis

Un joven de 24 años murió al ser baleado por agentes en un confuso episodio ocurrido en la madrugada de ayer domingo en el balneario fernandino.

El juez Penal de Turno de Maldonado, Gabriel Ohanian, resolvió mantener la detención y la incomunicación de los cinco policías implicados en el incidente que terminó con la muerte de Michel Sebastián Mariño Olivera, de 24 años, ocurrido en Piriápolis en las primeras horas del domingo.

Si bien los policías que permanecen en calidad e indagados son cinco, el juez ordenó la conducción a la sede judicial, este lunes, de los 11 funcionarios que estaban prestando funciones en la seccional del balneario durante los incidentes.

El magistrado también ordenó a Policía Técnica la realización de pericias balísticas a las armas usadas por los efectivos que participaron en los confusos incidentes.

La autopsia del cadáver del joven venía siendo realizada ayer domingo por parte del médico forense Silvio Barbieri, en medio de versiones encontradas respecto a la cantidad de impactos de bala que presentaba el cuerpo, a las circunstancias en que fue baleado y a cuántos policías le produjeron las heridas.

Esas dudas serán las que intentarán despejar el juez Ohanian y el fiscal Carlos Reyes, que se constituyeron en el lugar poco después de los incidentes y realizaron las primeras investigaciones de lo ocurrido, hasta la hora 7 de esta mañana.

Según el testimonio recabado a los efectivos, todo ocurrió luego que en la seccional de Piriápolis se recibiera la denuncia que el joven conducía una camioneta a bordo de la cual realizaba “picadas” a muy alta velocidad en plena rambla de los Argentinos.

Manifestaron que un móvil intentó detenerlo y que el joven desacató la orden desatándose entonces una persecución que recién acabó cuando otro patrullero logró interceptar la camioneta en las inmediaciones del camping de AEBU.

Siempre según la versión de los efectivos, el joven había tratado de embestir a uno de ellos y fue entonces cuando se produjeron los disparos que acabaron con la vida de Mariño Olivera.

Según el comunicado oficial de la Jefatura de Policía de Maldonado, los incidentes ocurrieron “en circunstancias en que la camioneta Matrícula B 208.043 se desplazaba a alta velocidad por la Rambla de los Argentinos de la ciudad de Piriápolis”.

El comunicado señala que el conductor evitó ser interceptado por personal policial apostado en uno de los móviles de la seccional de Piriápolis, “generándose una persecución que derivó en que uno de los efectivos, al descender del móvil policial para identificar al conductor, manifiesta sentirse rozado por el rodado de mención; en dicha instancia se suma a la persecución otro móvil policial.

En el transcurso, uno de los policías efectúa disparos contra la parte trasera de la camioneta impactando en la cabina donde el conductor recibe cuatro disparos que le provocan el fallecimiento al joven”, señala.

Según supo Observa, el magistrado no pudo anoche recabar el testimonio de otras personas ajenas a los incidentes ya que la muerte se produjo en una zona descampada. El juez aguardaba el resultado de la autopsia, que le despejarán algunas de las dudas que aún mantiene sobre lo ocurrido.