La Liga Salteña de la información recortada

Ya la semana pasada, comenzaron a vislumbrarse las primeras señales, respecto a que el lunes en el Consejo Superior, podría variarse el día de los partidos de la segunda fecha de los play off. Por eso, lo del lunes en materia de propuesta desde Gladiador y con el aval de la mayoría, no impactó tanto el hecho que se modificara el esquema. Esa misma mayoría que determinó no jugar el miércoles y jueves y sí, el domingo.
Antes de cada sesión del Consejo Superior (a los efectos informativos del lector), es que los delegados y neutrales a puertas cerradas y sin asistencia de los medios de prensa, marcan la cancha de sus intereses y se arriba a la sesión ordinaria con todo el pescado más o menos vendido. Los medios de prensa acceden a la información CONSUMADA y tampoco desde los delegados y neutrales en variadas ocasiones, exponen el PORQUÉ.
Tras ello, las broncas se acumulan en quienes pueden verse perjudicados y la prensa sin poder ahondar, porque ya en el Consejo no se plasman las razones. Avanzan en la escena una información fraccionada, recortada, a media luz.
Y por sobre todo, resuelta siempre.
De última, la duda: se cambió para el domingo, ¿por un tema esencialmente deportivo o económico? ¿Nacional está asistido desde su razón, en la medida que se alteraron las reglas del juego y se rompió lo pactado? De todas maneras, la pretensión de alterar el día, se concretó con el amparo reglamentario. Nacional apunta a que «con las cartas sobre la mesa se varió».
Tampoco en el Consejo hubo evaluación relativa a la venta de entradas (1.643). ¿Contempló o no se contempló lo pretendido? Un delegado por ejemplo, sostuvo su sorpresa, “porque habría que haber vendido un piso de 2.000 entradas. Hay que tener en cuenta que es una instancia que abre o cierra la puerta de ingreso a la liguilla”. De lo que no hay dudas es que jugando en domingo, el número en la venta siempre es capaz de generar superioridad sobre los miércoles y jueves.
En tanto, la información recortada en los casos como los apuntados, es un perfecto gol en contra. El tiroteo de broncas posterior se transformará en cuestión puntual y las razones se arrinconaron entre cuatro paredes vuelta penumbras. El recorte también es un inapelable violador del sentido común. A las pruebas hay que remitirse. Y sin recovecos posibles. Directo nomás.
-ELEAZAR JOSÉ Silva-