“La mejor forma de ayudar a la gente es administrando bien los dineros de los uruguayos, con honestidad, transparencia y capacidad”

Entrevista a Edgardo Novick

Edgardo Novick, volvió a Salto ya como candidato presidencial y con partido propio, el Partido de la Gente (PG). En esta entrevista con EL PUEBLO da su punto de vista de aquello que se necesita cambiar para que los uruguayos vivan mejor.

- Usted estuvo por primera vez en Salto en octubre de 2015, ha pasado mucha agua bajo el puente desde entonces, ¿ya logró pararse en la escena política del país como candidato presidencial? ¿Cómo evalúa este tiempo transcurrido?

– A pocos meses de la elección departamental de Montevideo me llamó un grupo de jóvenes de Salto.

Perfil de Edgardo Novick Casado, tiene 4 hijos. Es del signo de Escorpio.  De chiquito quería ser comerciante.  Es hincha de Peñarol. ¿Una asignatura pendiente? No tengo.  ¿Una comida? Canelones de mi madre y asado hecho por mí.  ¿Un libro? La vida es mi libro de cabecera, todos los días la leo.  ¿Una película? “El dormilón” de Woody Allen.  ¿Un hobby? Ir a ver basquetbol.  ¿Qué le gusta de la gente? Cuando es agradecida. ¿Qué no le gusta de la gente? La falsa humildad.

Perfil de Edgardo Novick
Casado, tiene 4 hijos. Es del signo de Escorpio.
De chiquito quería ser comerciante.
Es hincha de Peñarol.
¿Una asignatura pendiente? No tengo.
¿Una comida? Canelones de mi madre y asado hecho por mí.
¿Un libro? La vida es mi libro de cabecera, todos los días la leo.
¿Una película? “El dormilón” de Woody Allen.
¿Un hobby? Ir a ver basquetbol.
¿Qué le gusta de la gente? Cuando es agradecida. ¿Qué no le gusta de la gente? La falsa humildad.

Hicieron una reunión que fue muchísima gente, por eso digo que Salto dio el puntapié inicial donde la gente decía, “hay que hacer un partido nuevo, queremos votar algo nuevo, estamos cansados de la izquierda, de la derecha, estamos cansados de la ideología”, se viene un gobierno de gestión.
Y después avanzamos. Primero apostamos a la Concertación, o sea, una coalición como el Frente Amplio donde estuviéramos todos los partidos políticos de oposición, pero al resto de los líderes políticos, blancos y colorados, no les pareció buena la idea, y así la gente empezó a decir durante el 2016, “y bueno, hagamos un partido nuevo”.
El PG se fundó hace 10 meses, ya tenemos varias agrupaciones nacionales, tenemos agrupaciones departamentales y más de una en los 19 departamentos del país, tenemos grupos de mujeres en muchos departamentos, jóvenes que se están reuniendo y comunicando por las redes sociales en todos lados, tenemos 24 equipos de trabajo en las áreas más importantes del país haciendo nuestras propuestas y lineamientos sobre el país.
Todo eso, lo hicimos en solo 10 meses. Es lo que decimos siempre, este es el ritmo que yo le quiero poner al partido, este es el ritmo que yo le quiero poner al país, hay que cambiarle el ritmo. El mundo cambia rápido y los uruguayos estamos lentos, hay que innovar, hay que progresar, hay que abrirse al mundo, y eso es lo que nosotros estamos proponiendo a los uruguayos.

- Cuando usted apareció, con claras raíces coloradas, podía llegar a pensarse que ahí estaría su base electoral. Sin embargo, hemos visto en Salto, hasta el momento, 3 grupos de ediles y dirigentes ex frenteamplistas trabajando en el PG, ¿cuál es la orientación ideológica que propone que atrae a gente tan distinta?

– En nuestra candidatura a la intendencia de Montevideo dijimos, “no venimos a cambiar tu ideología, venimos a cambiar Montevideo”. Para el país es lo mismo, no venimos a cambiar la ideología de nadie, venimos a cambiar el país.
El mundo cambió, basta de izquierda extrema y de derecha extrema, que han dividido a los uruguayos. Todos tenemos parientes y amigos de izquierda, de derecha, se han peleado siempre, y no es por ahí el camino.
La gente en el mundo ya está cambiando, la gente quiere administradores, gente que gestione bien, porque la mejor forma de ayudar a la gente, es administrando bien los dineros de los uruguayos, con honestidad, con transparencia, con capacidad. Ahí es donde decimos, si ser de izquierda es ayudar a los más débiles, distribuir mejor la riqueza, dar enseñanza a los jóvenes y a los niños en los barrios más humildes, entonces somos de izquierda.
Ahora, si dar una batalla firme contra la delincuencia y terminar con el narcotráfico que está arruinando familias enteras es ser de derecha, bueno, somos de derecha.
Acá hay que hacer las cosas bien, es la forma que tenemos de mejorar al país. Hay que administrar al país como cualquiera administra su empresa o a su familia. Un ama de casa sabe cuánto dinero le entra y no puede gastar más de ese dinero, porque si no se va a endeudar.
Y si ahorra algún pesito, va a poder ayudar a su familia. En el país tenemos que poner gente capacitada y gente honesta.

- Eso en caso que haya trabajo, porque según usted, en Salto tendríamos un índice de desempleo del 30%. El Pit Cnt local ha llegado a reconocer un desempleo del 20%…

– Hoy las cifras oficiales en Salto indican que el desempleo es del 20%, pero nosotros creemos que andan más cerca del 30%. Hoy se está reviendo en el mundo la forma de cómo se mide la falta de trabajo. Le explico. Me encontré en Salto con mujeres mayores de 40 a 45 años que me dicen, “cerró la fábrica donde trabajaba, cerró el comercio, y ya nadie busca o pide trabajo para mujeres mayores de 40 años.
¿Cómo voy a educar a mis hijos? ¿Cómo le voy a dar de comer? Entonces, yo ya dejé de buscar trabajo”.
Esa mujer, no es una desocupada para el sistema, no figura porque no pide trabajo y el que no pide trabajo no es un desocupado por estar afuera del sistema.
Los jóvenes que ya saben que no van a encontrar, tampoco piden o buscan trabajo, más del 20 a 25% de los jóvenes están sin trabajar. Esos tampoco son desocupados para el sistema.
Ayer estuve en varios barrios hablando con gente, y les preguntaba, “vos, ¿de qué trabajás?”, “no, yo no tengo trabajo”, “pero, ¿hacés algo? ¿De qué vivís?”, “y hago alguna changuita, voy a llevar a un amigo, voy a una obra, le arreglo la casa a una señora, le corto el pasto”, y muchos que se la rebuscan igual, esa gente no es desocupada para el sistema.
Si uno hice una changuita en los últimos 30 días, no figura como desocupado. Calculo que es un 10% que está en esa situación, sumado al 20% oficial, hoy Salto, que es uno de los mejores departamentos del Uruguay, que tiene buenas tierras, que tiene muchos trabajos, como el hortícola, el ganadero, es un departamento de turismo con termas, ¿30% de desocupación? Es mucho.

- En caso que sea electo presidente en 2019, ¿con qué país piensa que se encontrará?

– Lo venimos diciendo hace tiempo, Mujica nos dejó el peor país de la historia, la peor educación de la historia del Uruguay, país donde nos jactábamos de tener una buena educación y hoy tenemos de las peores de Latinoamérica.
Los chicos terminan la escuela con dificultades para leer y escribir, en los hogares más humildes la mitad no termina 3º año de liceo, y 9 de cada 10 jóvenes no terminan Secundaria.
O sea, una educación espantosa.
Seguridad, cada vez hay más rapiñas, más hurtos, asesinatos donde aparecen chicos incendiados adentro de un auto, descuartizados o que hay sicarios donde los jóvenes se mandan asesinar. Cada vez hay más violencia doméstica hacia mujeres, hacia niños e inclusive hacia hombres, que muchos de ellos no denuncian.
Empresas públicas fundidas, todo eso se inició con el gobierno de Mujica, y lamentablemente la gente votó a Vázquez para que cambie y hoy sigue mandando Mujica, y más ahora con la salida de Sendic, donde la señora Topolansky es la vicepresidenta y el MPP tiene un senador más y un diputado más, por lo que me pregunto, ¿dónde está hoy el poder? ¿Está en Suárez y Reyes o está en la chacra de Mujica y de la señora Topolansky?
Ese es el Uruguay con el que nos encontramos, el que yo digo que hay que reformular de manera urgente, hay que darle trabajo a la gente, no hay nadie que esté pensando dónde van a trabajar los niños y los jóvenes cuando ingresen al mercado laboral. Hoy Salto tiene un 30% de desempleo, ¿alguien está pensando cómo revertir eso? ¿Alguien está pensando cómo hacer para que haya trabajo en Salto y en esta parte del país?
El gobierno de Montevideo está de espalda a lo que pasa en el interior y sobre todo en el norte del país, y no alcanza con una reunión de ministros. Ponen un carpita, doy la charla, salgo de la carpa, me subo al auto y me voy. No, hay que hablar con la gente, hay que conocer los problemas de la gente, que es dura. Hay 200 mil jubilados que ganan alrededor de $10 mil y muchos de ellos tiene a una o dos personas a su cargo, no les da para comer, ¿alguien se está preocupando por toda esa gente? El gobierno de izquierda dijo que iba a preocuparse por los pobres y cada vez hay más asentamientos. Mire, hablo y me compenetro porque lo he vivido, lo he sentido…

- ¿Y cómo se cambia eso?

– La primera cosa que uno aprende estando con la gente –porque como siempre digo, hay problemas que son de todo el país, hay problemas que son de cada pueblo y hasta de cada barrio-, porque hay que escucharla, porque a veces tienen la idea de cómo se arreglan las cosas.
Pero acá en Salto, hay que administrar mejor los dineros de la intendencia para poder hacer las cosas que hay que hacer en la ciudad. Muchos trabajadores pagan muchos impuestos y dónde está todo ese dinero si ni siquiera arreglan las calles, tenemos las calles llenas de pozos, y hay accidentes todos los días por el tema de los pozos. Hay muchos barrios sin iluminación, ¿dónde está el trabajo ejecutivo?
¿Sabe cuál es nuestra ideología? Nuestra ideología es el trabajo.
¿Y sabe cómo hay que comenzar a cambiar el Uruguay? La primera cosa, hay que hacer acuerdos internacionales con todos los países del mundo que se pueda, y no importa que sean de izquierda o de derecha, sea Estados Unidos o China, Japón, Francia, Rusia, no importa, yo le voy a vender el trabajo de los uruguayos.
Hay que cambiar la educación de los jóvenes de forma urgente, hay que prepararlos para el trabajo y para el futuro. Casi el 57% de los jóvenes no están capacitados para ingresar al mercado laboral, ¿qué hay qué hacer? Primero, enseñarle inglés, los chicos de 15 años tienen que saber inglés perfecto, no puede ser solo para los que pueden pagar los colegios privados bilingües. La gente humilde tiene que saber inglés y desde chico. Tienen que saber computación, programación, que aparte a ellos les gusta. Sabiendo inglés perfecto y programación, cualquier joven de 15 o de 16 años está preparado para trabajar en el mundo desde Salto, desde su casa. Hay que implementar el teletrabajo.
Tercero, hay que poner gente capacitada y honesta en las empresas públicas, no importa si son de izquierda o de derecha.
Hay que terminar con la corrupción, y la forma de terminar con la corrupción es la transparencia.
Si yo tengo un cargo público, y voy a comprar un cuaderno por licitación o compra directa, debo subirlo a la web, hay que ser transparente. Si no tenemos nada que ocultar, ¿por qué no lo vamos a subir a la web?
Y cuarto, bajar los impuestos. Los trabajadores, los pequeños comerciantes y productores, están asfixiados con tantos impuestos, con el IRPF que cada vez les saca más dinero.
Y por otro lado, los asalariados no llegan a fin de mes porque no les alcanza el dinero, vivimos en un país caro donde la luz, el agua, el teléfono son caros, tenemos el combustible 50% más caro, ¿se puede competir así? Hay que bajar ya los impuestos.







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