La Organización Mundial de Sanidad Animal apoyó por escrito iniciativa de Uruguay sobre el compartimento ovino

La Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) comunicó por escrito a la Dirección General de Servicios Ganaderos que el compartimento ovino instrumentado por Uruguay cumple con todos los requisitos establecidos en el código sanitario, según informó ayer El País.
El informe indica que mientras el compartimento ovino avanza y la faena del primer lote de animales está prevista para fines de septiembre o principio de octubre, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) avaló por escrito que la iniciativa de Uruguay cumple con todos los requisitos establecidos en el código sanitario, brindando así un gran respaldo técnico y científico.
Se trata del primer compartimento ovino en el mundo y esta herramienta está avalada por el código de la OIE, cuyas normas sanitarias rigen el comercio de animales y son refrendadas por la Organización Mundial de Comercio (OMC).
AVAL ESCRITO ES UN
RESPALDO TÉCNICO
Según confirmó a El País el director de los Servicios Ganaderos, Francisco Muzio, la nota firmada por Bernard Vallat, director de la OIE, establece que en la auditoría aplicada al compartimento ovino uruguayo que hizo semanas atrás el presidente de la Comisión de Código, Alex Thiermann, se comprobó que la iniciativa fue «diseñada, ejecutada y auditada de acuerdo con las normas técnicas establecidas por el código sanitario de la Organización Mundial de Sanidad Animal».
Para Uruguay, el aval por escrito es un valor agregado importante, porque representa un fuerte respaldo técnico al momento de negociar con los mercados en los que hay interés de colocar carne ovina con hueso.
Muzio confirmó que la Dirección General de Servicios Ganaderos ya envió la nota de la OIE a los servicios sanitarios de los países con los que se comenzará a negociar el ingreso de carne ovina con hueso procedente de animales del compartimento.
En principio se apuntaría a México y Estados Unidos, países donde ya está ingresando carne ovina desosada y madurada con mucho éxito. También está en la mira Canadá, no tanto por el potencial comercial que pueda tener el mercado, sino por la importancia de abrirlo al momento de negociar con otros destinos. No se ha descartado en ningún momento a la Unión Europea, otro nicho de alto valor de importancia para la industria uruguaya.
El compartimento brindará las máximas garantías científicas de que la carne ovina con hueso no es vector de transmisión de la fiebre aftosa. Hasta ahora, los ovinos ofician de centinela, ya que hace décadas que no se vacunan contra aftosa y los que van al compartimento no estuvieron en contactos con los vacunos.
ESPERANZA DE
NUEVOS MERCADOS
En este caso, los animales que son encerrados en el compartimento, provienen de predios estrictamente inspeccionados y con amplias garantías sanitarias, son identificados individualmente, lo que permite contar con su trazabilidad electrónica y encima, son sometidos a varios sangrados, tanto al ingreso como posteriormente, para demostrar que no son portadores de fiebre aftosa.
El compartimento está ubicado en un sector del predio del Campo Experimental «Dr. Alberto Gallinal», perteneciente al Secretariado Uruguayo de la Lana, institución que ha prestado un fuerte apoyo al MGAP, en el marco de una cooperación técnica entre privados y públicos que es envidiada por varios países. Hay una fuerte esperanza de abrir nuevos mercados con esta iniciativa histórica.

La Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) comunicó por escrito a la Dirección General de Servicios Ganaderos que el compartimento ovino instrumentado por Uruguay cumple con todos los requisitos establecidos en el código sanitario, según informó ayer El País.

El informe indica que mientras el compartimento ovino avanza y la faena del primer lote de animales está prevista para fines deovinos septiembre o principio de octubre, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) avaló por escrito que la iniciativa de Uruguay cumple con todos los requisitos establecidos en el código sanitario, brindando así un gran respaldo técnico y científico.

Se trata del primer compartimento ovino en el mundo y esta herramienta está avalada por el código de la OIE, cuyas normas sanitarias rigen el comercio de animales y son refrendadas por la Organización Mundial de Comercio (OMC).

AVAL ESCRITO ES UN RESPALDO TÉCNICO

Según confirmó a El País el director de los Servicios Ganaderos, Francisco Muzio, la nota firmada por Bernard Vallat, director de la OIE, establece que en la auditoría aplicada al compartimento ovino uruguayo que hizo semanas atrás el presidente de la Comisión de Código, Alex Thiermann, se comprobó que la iniciativa fue «diseñada, ejecutada y auditada de acuerdo con las normas técnicas establecidas por el código sanitario de la Organización Mundial de Sanidad Animal».

Para Uruguay, el aval por escrito es un valor agregado importante, porque representa un fuerte respaldo técnico al momento de negociar con los mercados en los que hay interés de colocar carne ovina con hueso.

Muzio confirmó que la Dirección General de Servicios Ganaderos ya envió la nota de la OIE a los servicios sanitarios de los países con los que se comenzará a negociar el ingreso de carne ovina con hueso procedente de animales del compartimento.

En principio se apuntaría a México y Estados Unidos, países donde ya está ingresando carne ovina desosada y madurada con mucho éxito. También está en la mira Canadá, no tanto por el potencial comercial que pueda tener el mercado, sino por la importancia de abrirlo al momento de negociar con otros destinos. No se ha descartado en ningún momento a la Unión Europea, otro nicho de alto valor de importancia para la industria uruguaya.

El compartimento brindará las máximas garantías científicas de que la carne ovina con hueso no es vector de transmisión de la fiebre aftosa. Hasta ahora, los ovinos ofician de centinela, ya que hace décadas que no se vacunan contra aftosa y los que van al compartimento no estuvieron en contactos con los vacunos.

ESPERANZA DE NUEVOS MERCADOS

En este caso, los animales que son encerrados en el compartimento, provienen de predios estrictamente inspeccionados y con amplias garantías sanitarias, son identificados individualmente, lo que permite contar con su trazabilidad electrónica y encima, son sometidos a varios sangrados, tanto al ingreso como posteriormente, para demostrar que no son portadores de fiebre aftosa.

El compartimento está ubicado en un sector del predio del Campo Experimental «Dr. Alberto Gallinal», perteneciente al Secretariado Uruguayo de la Lana, institución que ha prestado un fuerte apoyo al MGAP, en el marco de una cooperación técnica entre privados y públicos que es envidiada por varios países. Hay una fuerte esperanza de abrir nuevos mercados con esta iniciativa histórica.