La relación entre Argentina y el dinero, un «trauma» con siglos de historia

Javier Caamaño. Buenos Aires, 25 dic (EFE).- La frecuencia de crisis, inflación y devaluaciones ha dejado entre los argentinos una desconfianza en su moneda proporcional a la avidez por los codiciados dólares, un «trauma» en el que el periodista Silvio Santamarina ha ahondado hasta sus orígenes, que se remontan varios siglos.
«Historia de la guita: la cultura del dinero en la Argentina» repasa los momentos más tortuosos de una relación que ha marcado al país y que, en una entrevista con Efe, su autor define como «culposa y pecaminosa» y como un «tabú» con el que ahora quiere romper.
El libro, recién publicado por la editorial Planeta, se centra en el siglo XIX, y no es apto para patriotas acérrimos: en el recorrido que parte desde el Virreinato del Río de la Plata se desmitifican con sarcasmo, al pasar la lupa por sus bolsillos, varios de los héroes nacionales y de los grandes hechos que contribuyeron a crear el país.
La primera obra de Santamarina, editor ejecutivo de la revista Noticias, no pretende ser un ensayo o un tratado de historia económica, sino más bien una recopilación de las idas y venidas de un país que nunca terminó de llevarse bien con el dinero.
La plata que extraían los españoles de las minas andinas no solo dio nombre a Argentina («Argentum», el nombre del metal precioso en latín), también supuso el primero de los problemas monetarios por la abundancia de las falsificaciones que comenzaron a circular por el territorio de la colonia, lo que generó quebraderos de cabeza para las autoridades y un gran recelo entre los rioplatenses.
Pero al mismo tiempo, en aquella época el peso español fue tomado como modelo, con su contenido en plata y su diseño, por el recién nacido Estados Unidos para crear el dólar, una paridad que solo se volvió a repetir, y de manera efímera, en los 90, cuando los argentinos «creyeron que habían logrado un sueño» que pocos saben que llegó a tener, a la inversa, el envidiado vecino norteamericano.
Más tarde llegaron las invasiones inglesas y la independencia, dos episodios que tuvieron más que ver con los intereses económicos de las grandes familias de Buenos Aires y sus luchas entre monopolistas y partidarios del libre comercio de lo que cuentan los libros escolares.
Los primeros años de la nación argentina pusieron a prueba a sus gobernantes, entre ellos a José de San Martín, el padre de la patria que se reveló como un «ajustador feroz», al bajar a la mitad su sueldo y el de los funcionarios, un recorte que más tarde rebajó a un tercio, aunque solo para él mismo, por las necesidades de su familia.
EFE