La última bala se trabó en la recámara

Y sí. No quedan dudas que esa última bala se trabó en la recámara. No salió del arma que Ferro aplicó a fuego en los últimos 15 minutos del primer tiempo, cuando fue subiendo la cuesta, después del mazazo del 0-3. Porque fue un mazazo. A los 11′ y 19′, dos definiciones espléndidas de Coqui Paz, porque es necesario adjudicarle el mérito que

Juan Alberto Iriarte en Ferro y Cristian Brazeiro en Pirata, mientras observan Damián Paz y Gabriel de Souza

Juan Alberto Iriarte en Ferro y Cristian Brazeiro en Pirata, mientras observan Damián Paz y Gabriel de Souza

sustentó el delantero. Es posible que se pueda argumentar alguna defección de Ferro en el mecanismo de defensa, ¿pero cómo no calibrar la justeza de esos remates a la cuenta de Paz, metiendo la pelota bien contra los palos? Incluso a la hora del tercer gol, cuando la escala de Marcos Castro se produjo por el lateral. Pisando el área grande, sacudió la derecha y la colocó lejos de Vaz. También el barro le jugó mala pasada al golero, pero en este caso también, certeza del que apeló a la sorpresa del tiro. Y la sorpresa de Ferro, por esos tres goles, en medio de su tibieza de contención en zona medida y la pelota mal manejada cuando dispuso de ella. Por eso, los 25′ de arranque, a la medida de tormento. Con Ferro sin hacer pie. Con Pirata, alcanzando la dimensión por dos razones claves: solidaridad siempre con o sin pelota, pero sobre todo, poder de eficacia ofensiva.
EL PECHO A LA ADVERSIDAD
¿Por qué Ferro recupera la esencia en los 15′ finales de ese primer tiempo? Porque corrigió males de construcción, y la partida fue haciéndose más confiable, menos vacilante. Asegurando en corto primero y alargando por la banda derecha del “Chango” Albano después. Pero además en Ferro, el recambio en la actitud. Por eso el descuento de Sergio Cruz, mandando el impacto frontal desde el área mayor y cuatro minutos después, la sanción de penal. Cuando dislocan a Cruz, cuando Carlos Vera decide con el remate hacia arriba buscando el ángulo y las manos de Jackson Pérez parecen llegar, pero al cabo se resignan en el final de la historia. El segundo de la franja, en medio del momento más rescatable, incluso por la tonificación espiritual que supuso el descuento primero y el segundo después. Después de todo, una manera de ponerle el pecho a la adversidad.
ESA BALA EN LA RECÁMARA
Al cabo, la sensación quedó flotando. Solo habría que aguardar el transcurso de la recta final, para certificar propiedades a la cuenta de Ferro. Por eso, en menos de un minuto Carlos Vera se mandó un golazo a su manera y desde el sello de su sabio talento, el alcance de la recompensa. Casi un canto de lógica. El artiguense le pegó bárbaro. La justa pegada para que la pelota levantara vuelo y se metiera contra el ángulo del palo derecho.
Por eso, ¿cómo entender lo que pasó después? ¿Por qué esa cuarta bala se quedó en la recámara del arma perfecta de los 15′ finales del primer tiempo? Y Ferro la archivó.
A tal punto que recién en el último minuto, por dos veces Fabricio Lairihoy desembocó en chances netas y como Jackson Pérez no es solo leyenda, sino vigencia también, el sentido de ubicación para el ahogo en cada caso.
Es que en el plano físico Ferro marcó distancia. Pirata fue guarida defensiva, a tal punto que recién en los 40′ la habilitación a Coqui Paz, que por poco no concluye en el cuarto grito fronterizo.
El empate no es una rama atravesada en el camino de Ferro, no implica un resultado que limite su futuro. Pero de algo no hay dudas: ese empate la redobla la exigencia sin maquillaje. Sabe a lo que está expuesto de aquí en más y la razón de futuro por dónde pasa.
Si experto es, como experto tendrá que responder… después de esa bala que se trabó en la recámara del infortunio mismo. ¿La bala de la bronca? Más o menos así. Definitivamente así.
-ELEAZAR JOSÉ SILVA-

DETALLES:

Campo de juego: Parque Ernesto Dickinson.
Partido válido por la segunda fecha. Serie “A”. Divisional “B”.
Árbitro central: Matías Schneider (BIEN)
Charles Barreto y Guillermo Gómez (Asistentes).
Terna de la Liga de Fútbol de Paysandú,
Público: 150 personas.
FERRO CARRIL (3)- Jonathan Vaz; Junior Rodríguez (Ezequiel Sánchez), Juan Coelho, Christian Cavani; Enzo Sebastián Albano (Sebastián Silveira), José María Di Nápoli, Juan Alberto Iriarte, Sergio Cruz; Carlos Alberto Vera; Gabriel de Souza (Jorgeluis Vera), Fabricio José Lairihoy. Director Técnico: Octavio Espalter-José María Di Nápoli.
PIRATA JRS. de Artigas (3)- Jackson Pérez; Marcos Castro, Enzo Pérez, Nery Alvez, Cristian Acosta; Leonardo Froid, Nery Damián Paz, Cristian Brazeiro, Hamilton Brazeiro; Coqui Paz, Maikol Tejeira (Sánchez).
GOLES: 11′ y 19′ Coqui Paz (P); 24′ Marcos Castro (P); 32′ Sergio Cruz (FC); 36′ de penal, Carlos Alberto Vera (FC). Segundo tiempo: 1′ Carlos Alberto Vera (F.C).
EXPULSADOS: 39′ del segundo tiempo, Christian Cavani (FC) y Jorge Castagnaro (Preparador Físico de Ferro Carril).
EL MEJOR DE LA CANCHA: Carlos Vera-Sergio Cruz.
EL MEJOR DE PIRATA JUNIORS: Jackson Pérez-Coqui Paz.