La vida, el fútbol, la familia, los afectos Este Diego de la sagrada gambeta

La vida, el fútbol, la familia, los afectos Este Diego de la  sagrada gambeta

Desde los tres años juego al fútbol. Soy de los tantos que se inició en los campeonatos del CRES. Creo que ya entonces jugaba adelante. Mi primer Director Técnico fue “Mortadela” Gómez. Sol de América fue el comienzo para mi, hasta que ya teniendo 15 años, los primeros partidos en Ceibal, incluso fui parte de la selección Sub 15. Ahora, hace dos años que estoy en Salto Nuevo. Ahí están los amigos que fui haciendo y la barra que no falta. En Primera debuté el año pasado, frente a Ceibal, en la cancha de Saladero. No tengo problemas en confesarlo, respecto a los nervios que tenía. Después llegaría un partido contra Gladiador. En general no ligo tantas patadas, pero no me olvido de Volpi, el de Gladiador. Me dio más de un cascozo en la cabeza. Después me saludó…”.
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Nació el 29 de diciembre de 1996. DIEGO GARCIA con rumbo a los 17 años.
Es el descaro para jugar. Para exponer el válido repertorio del que se atreve.
Una vez y otra vez.
Al fin de cuentas…tenía que ser jugador de fútbol!. Una cuestión de herencia.
El padre, Richard, jugó en Dublin Central, La Luz de Montevideo, Chaná, River Plate, Salto Nuevo, Ceibal, Universitario, Con Los Mismos Colores de Bella Unión y ahora se registró en Arsenal…”pero voy a esperar los primeros calores para integrarme” (risas).
Joselo, es el tío. Igualmente el despunte en Dublin Central, selecciones salteñas y el traspaso a Nacional de Montevideo. Fueron 20 años… los años de Joselo lejos del solar “naranjero”, en tanto va afianzando el nuevo horizonte. El nuevo querer…jugando.
En tanto, Richard Daniel (15 años), es hijo de Joselo y Ana. El mejicano de la familia. Descubrió la vida en el estado de Hidalgo, allá en Pachuca. “El año que viene quiero empezar a jugar al fútbol en Dublin Central. No, no…me gusta Salto. México, no. Aquí me siento bien”. Al fin de cuentas, Diego… tenía que salir jugador de fútbol.
CON LA GAMBETA BIEN EN EL ALMA
Frente a Progreso, en la noche del 4 a 1, las luces encendidas de Diego. La técnica al servicio de la proyección ofensiva. La fantasía en cada gambeta. Por eso en EL PUEBLO, admitiendo que “me voy agarrando más confianza. Cuando recibo, trato de encarar siempre y tratar de recibir sin marcas, para que todo esté más despejado. Tenemos la ilusión de no descender. De jugarnos hasta el final del campeonato para ver si los puntos nos dan. Por lo menos empatar frente a Universitario, pero nunca perder. Si…si…frente a Progreso creo que fue el mejor partido de nosotros en el año. Porque ganamos sin dudas, pero sobre todo por el nivel del equipo y por los cuatro goles, no?”.
Diego es el menor de tres hermanos. Fiorella tiene 19 y Victoria 21. Con Richard y Analía desde esa condición de padres, el amparo cálidamente afectuoso. Como para comprobarlo en la tarde del jueves en EL PUEBLO, con ellos entren nosotros. Desde la vida y el fútbol.
-ELEAZAR JOSÉ SILVA-