Larraín: El cine chileno se ha ganado su hueco «sin pedir permiso ni perdón»

Alicia G.Arribas. San Sebastián, 16 sep (EFE).- Acaba de cumplir 40 años, pero Pablo Larraín ya es todo un referente del cine chileno; su película «Neruda», que estrena mañana en el Zinemaldia, representará a su país en los Óscar, como antes lo hicieron «No» y «El club». Cine con personalidad y esfuerzo, afirma a Efe, que no le debe nada a nadie.
«Nadie hace favores en esto, nadie impulsa el cine chileno porque somos simpáticos. Nos hemos ganado el hueco filmando, no pidiendo permiso ni perdón, ni ayuda, sino filmando, con películas que tienen potencia, interesantes, y con gente que trabaja calladita esperando que sean las películas las que hablen».
El santiaguino visita San Sebastián por tercera vez aunque sus películas han estado en el festival cinco años consecutivos, no por venir a buscar «cariñitos en la espalda», dice en una entrevista con Efe, sino porque aquí «uno siente que se detiene por el cine y siente que todo lo que pasa por aquí es buen cine».
Larraín, que se dio a conocer como director con «Tony Manero» (2008), no ha parado de trabajar desde entonces y en los dos últimos años ha compaginado incluso el rodaje de tres películas: «El club», «Neruda» y «Jackie».
Esta última, por encargo, sobre un momento concreto de la vida de la exprimera dama de EE.UU., Jacqueline Kennedy, protagonizada por Natalie Portman, que fue muy aplaudida en el Festival de Venecia y que se llevó el premio al mejor guión.
«Hacer tantas películas a la vez es como estar en una estación de trenes: tomas uno en una dirección y vas para allá; te cambias y te vas en otra.
El peligro está en que se mezclen las cosas, pero las películas que he hecho son muy distintas entre sí, tengo un cierto pavor a repetirme», confiesa.