Las altas temperaturas y sus complicaciones

El clima puede llegar a influir mucho sobre el organismo de cada uno, ya que tanto la temperatura como la humedad ambiental, influyen de forma muy notable en nuestro ánimo.

Dr. José Parentini

Dr. José Parentini

No es lo mismo afrontar un día soleado y luminoso que una jornada gris y lluviosa.
La radiación ultravioleta inhibe la producción natural de melatonina, una hormona producida que desencadena el sueño.
Los rayos del sol, nos brindan la serotonina, una de las hormonas necesarias para el bienestar, y si no contamos con ella, podemos llegar a tener depresiones serias. Para quienes sufren de migrañas, puede afectarle fuertemente, ya que se calcula que hasta un sesenta por ciento de las mismas pueden estar desencadenadas por los cambios de presión. El calor dilata venas y capilares, mientras que el frío las contrae, y esa alternancia puede desencadenar jaquecas en las personas propensas a ellas.
Demasiado calor
El calor es agradable, pero por más bueno que resulte, cuando se toma en grandes cantidades, deja de serlo y lo mismo sucede con las temperaturas. Cuando transitamos una ola de calor, podemos ver que se extiende el mal humor y los consiguientes conflictos. La razón es que el área de control de temperaturas del cerebro está muy cercana al de las emociones.
El clima ejerce en los seres humanos, tanto por sus efectos terapéuticos como por sus posibles perjuicios para la salud factores variables, como la presión atmosférica, la temperatura, la humedad, las precipitaciones o los vientos, que tanto repercuten en nuestro bienestar.
Presión atmosférica. Se trata de una constante que afecta en sus variaciones de forma evidente al cuerpo, sobre todo al aparato cardiovascular y al sistema nervioso central. La tensión arterial se puede ver afectada de forma notable. Las personas hipertensas son sensibles a las variaciones.
Temperatura. Este es un factor climático fundamental y sus variaciones extremas (frío o calor intensos) producen importantes y a veces, graves trastornos de salud. El ser humano de por sí, mantiene una temperatura constante entre 36,5-37ºC. Esto lo hace a través de diferentes mecanismos metabólicos, vasculares y cutáneos, que funcionan para almacenar o perder calor según la temperatura ambiente. El frío intenso provoca una vasoconstricción periférica intensa con aumento del metabolismo basal y producción de calor. El calor produce vasodilatación periférica, sudoración abundante, pérdida de agua y electrólitos a través de la piel. En situaciones muy extremas se puede dar el llamado golpe de calor, que causa hipertermia, deshidratación, dolor de cabeza y afectación del sistema nervioso central.
Del tema, continuamos dialogando con el Dr. José Parentini:
“Las altas temperaturas, pueden traer consecuencias en la gente adulta y también en los niños. Pero en realidad, cuando se dan temperatura extremas, afecta a todos”, nos dice el profesional.
Sobre todo pasa por el uso de aires acondicionados, haciendo que las altas temperaturas contrasten con las bajas. Si bien se ve mucho las hipotensiones arteriales, los desvanecimientos por el calor, el uso de estos artefactos, es un fenómeno que está produciendo muchas afecciones respiratorias que no se veían en verano. Antiguamente las neumonías, las bronquitis, faringitis y problemas respiratorios se veían solo en invierno. Con el uso de aires acondicionados, influye muchísimo. Hay un cambio en el ambiente, que se vuelve frío. La persona se levanta por la mañana moviéndose en un aire frío e inmediatamente pasa al calor, al apagar el artefacto.
¿Un bebé debe tener la misma temperatura que un adulto?
No significa que el bebé no pueda estar en el ambiente. El cuidado consiste en destemplar el ambiente en forma lenta. Si uno piensa salir con ese niño afuera de la habitación o la casa, luego de un tiempo determinado en una habitación con aire acondicionado, sería bueno apagar el aire, abrir la habitación, dejando que el aire circule para que el cambio no sea tan brusco. Si el niño se encuentra abrigadito adentro, quitarle algo de ropa para sacarlo fuera. Que ese cambio de ambiente, no sea tan brusco, dándole tiempo a adaptarse al cambio de temperatura. Este consejo, aunque en lo cotidiano no le demos importancia, no solo va dirigido a los niños, es para todos.
¿Qué provoca el calor en la presión arterial?
Lo que hace el calor es bajarla. Produce una disminución en la cifra de TA, que en aquellos pacientes que son hipertensos y medicados, baja demasiado la presión. Ya sea por el bajón natural que hace por el calor, se suma a eso la acción del medicamento. Por ello es que vemos los cuadros de lipotimia. Que es una disminución de la presión, con una sensación de desmayo, incluso a veces ya pasa a ser un síncope cuando pierde el conocimiento. Lo que se ve más, es el vahído, de que se siente mal y generalmente cuando la persona se encuentra muy expuesta al sol o al cambio de temperatura del que hablamos. Puede ser estar mucho rato en una oficina pública y sale para afuera y es típico que baje la presión y por allí, las caídas que tienen sus consecuencias. El organismo tiene mecanismos para evitar eso. Ya sea la vasoconstricción: que es cuando se contraen los vasos, para evitar el bajón de presión. Porque al contraerse éstos, aumenta la sangre hacia el corazón y eso favorece a que a presión se mantenga en un nivel determinado. Está también el aumento en la frecuencia cardíaca, siendo mecanismos propios del organismo, para mantener un equilibrio.
¿Qué ocurre en las personas mayores?
En ellos, el mecanismo es mucho más lento. Y al ser más lentos, la reacción no es lo suficientemente rápida para evitar el bajón de presión y por eso ocurren estos episodios.
Puede la persona tener un problema con el corazón, que no responde bien, porque puede estar dilatado y la va a perjudicar más. En una persona adulta joven, estos mecanismos para evitar el bajón de presión son mucho más rápidos y efectivos, no pasando a más de un simple sofoco.
¿Cómo se puede prevenir éste tipo de situaciones?
Tratando de no exponerse a las altas temperaturas, la ingesta de líquido es lo más importante.
Es una época en que el cuerpo pierde mucho líquido, transpirando y hay que tratar de reponer ese líquido para que el organismo se vea más fortificado. Tratemos de que sea el líquido universal, que es el agua, pero en esta época, se puede recurrir al consumo del jugo de frutas, el mate, que está siempre muy arraigado a lo nuestro, siempre que no esté muy caliente y sin nada de comer.
¿En cuanto a una dieta?
Siempre debemos recurrir a una dieta balanceada. Carnes, roja y blanca, verduras, líquido, frutas, ya que en el verano, generalmente los granos no se consumen, porque no nos apetecen.
Recurrimos más a las ensaladas frescas y con más líquido.
¿Qué es aconsejable para una persona que siente que le baja la presión?
Generalmente lo que indicamos cuando eso sucede, es que tiene que tratar de acostarse o sentarse para evitar la caída al piso. No olvidemos que en una persona mayor, puede caer y fracturarse, golpear la cabeza u otras complicaciones. Debe acostarse y levantar los pies, porque de esa forma, se equilibra el líquido del cuerpo y eso hace que llegue más sangre al corazón y de esa forma, puede contrarrestar este bajón de presión. Al subir los pies, estamos aumentando más líquido a ese corazón. Subiendo simplemente los pies, cada miembro inferior aporta doscientos mililitros al torrente sanguíneo. O sea que entre los dos, estamos agregando casi medio litro de sangre al corazón, y eso hace que se recupere.
¿Cuáles son las recomendaciones en cuanto a ejercicios?
Si una persona es deportista y está acostumbrada, que lo siga haciendo normalmente, lo mismo que la otra que no lo es, en la misma medida. Lo que no se recomienda es que lo haga a las 14 hs, donde cuenta con 45º de temperatura, pero si en otro horario y en un lugar fresco.
Y la persona que se inspira con el verano y comienza a hacer ejercicios, tiene que comenzar en forma lenta.No se puede esforzar de entrada mucho, porque el cuerpo se tiene que adaptar a ese nuevo esfuerzo que no lo venía haciendo.
Alimentación:
Importante en cuanto a los bajones de presión es el estar mucho tiempo sin comer. Ocurren luego de las hipotensiones, también en las hipoglicemias en los pacientes diabéticos, no solo en verano, sino en invierno, pero se lo ve en aumento, en esta época del año. Es importante que la persona se alimente, aumentando la frecuencia de las comidas, disminuyendo la cantidad.
Hay gente que almuerza a las doce del mediodía y recién va a comer a las diez de la noche pasando un período de ocho horas sin comer, exponiéndose al cambio de temperatura, entonces allí aparecen los bajones de presión o de glicemia.
Por lo menos comer una fruta cada cuatro horas o un jugo de frutas.
Es bien importante”.
Mary Olivera







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