Las consultas más frecuentes son por reacciones alérgicas y trastornos pigmentarios

En nuestra ciudad vienen sucediéndose jornadas muy calurosas, con temperaturas que rondan los 35 grados centígrados y sensaciones térmicas superiores, lo que llevó a EL PUEBLO a consultar al Dr. César Suárez, especialista en el área dermatológica, quien informó sobre las consultas más frecuentes y realizó algunas recomendaciones.
Suárez aseguró que en lo que va de la temporada no se han realizado muchas consultas que tengan que ver específicamente con problemas referidos a la exposición solar, sino más que nada ha recibido consultas por reacciones alérgicas o trastornos pigmentarios, que comprenden alteraciones de color en la piel, lo que realza algunas manchas que la persona pueda tener o genera otras nuevas.
La baja consulta por quemaduras solares según el especialista, puede deberse a las intensas campañas publicitarias llevadas a cabo por el Ministerio de Salud Pública, solicitando a la población que tome conciencia de la importancia del cuidado de la piel en el verano, tomando las precauciones correspondientes.
Una buena
protección
Para alcanzar una buena protección, se recomienda usar protectores solares que superen el factor 30, ya que al ser un filtro permite igualmente el paso de determinadas radiaciones, protegen poco y sobre todo en Salto donde tenemos radiaciones solares muy intensas; lo que sumado a un común descuido de parte de la población en su aplicación, sobre todo en lo que tiene que ver a la cantidad de horas previas de su uso antes de tomar contacto con el sol, así como el hecho de que generalmente se lo coloque en la cara olvidando otras áreas del cuerpo que también están expuestas a los rayos ultravioletas, los especialistas en general suelen indicar protectores solares que superen el factor 30.
Recomendaciones
El Dr. César Suárez hizo hincapié en resaltar principalmente el correcto uso del protector solar, el cual debe colocarse media hora antes a la exposición del sol, y volver a aplicarlo 2 o 3 veces al día, dependiendo del horario en que se esté expuesto, tomando como referencia la altura de la sombra de nuestro cuerpo respecto a nosotros mismos, por ejemplo: si la altura de la sombra es menor a la altura de nuestro cuerpo debe aplicarse el protector con una frecuencia de cada 2 horas, si la sombra es igual a nuestro cuerpo cada 3 horas y si es mayor cada 4 horas.
Asimismo, el especialista resaltó que no hay mejor protección que la ropa, destacando la conveniencia de usar ropa clara porque es más fresca, pero a su vez la ropa oscura es la que más protege, más que nada pensando en los trabajadores que deben estar cubiertos del sol sobre todo con protectores ultravioletas A y B, así como usar sombrero.