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“Las gremiales de árbitros en Salto no tienen el menor concepto de solidaridad”

“Si ustedes incluyen en mi nombre, soy boleta. No me designan más. Por lo tanto, si aceptan transcribir lo que digo pero sin aparecer yo, entonces digo lo que pienso”.
Y árbitro que integra una de las dos gremiales que funcionan en Salto, compartió rato largo en EL PUEBLO. Es de los frontales, pero reconoce que”el horno no está para bollos, porque no siempre el Colegio de Jueces ve con buenos ojos que algunos de nosotros salgamos a la prensa. Yo quiero seguir arbitrando, ¿se entiende, no? No quiero que me cuelguen. No tengo tanto que hablar del Colegio, pero si de actitudes que nos marcan,comointegrantes que somos de un gremio. Para integrar un gremio se necesita un determinado compromiso y en algunos casos, mucho más que eso”
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El árbitro se tomó su tiempo en la redacción del diario. Recordó los alejamientos de Ruben Ferreira y Rolando López entre otros, más la notoria ausencia en las últimas semanas de Fernando López. Después, amplió el abanico reflexivo, “porque el gran tema es que las gremiales de árbitros en Salto, no tienen el menor concepto de solidaridad. Prima el factor individual y lo que le pasa al otro no cuenta. Salvo honrosas excepciones cada uno tira para su chacrita y entonces el sentido de asociación se pierde. Cuando un compañero es sancionado o postergado, nadie levanta un dedo por él.
Lo de Ruben Ferreira es bien concreto, porque en este caso el fútbol salteño perdió un árbitro de nivel y parece que a nadie le importó. Rolando, se tuvo que ir a Young a arbitrar. Pero además, en algún momento y diría por dos años consecutivos, los clubes vetaron a Carlos Barcos y nadie supo porqué. Ninguna de las dos asociaciones se hizo eco de lo que pasó con Barcos”.
“HAY QUE ESTAR CERCA
DE LOS PODERES”
Casi que sin interrogantes de los cronistas de EL PUEBLO. No hubo mayor necesidad.
El monólogo corrió por cuenta del árbitro…”porque el hecho es que el Colegio se queja y los clubes también, por la escasez de funcionarios y que algunos partidos del Consejo Único Juvenil no completan la terna. ¿Y cómo?… por un lado se sancionan a jueces, se alejan otros, se le corta las manos a quienes pretenden volver a la Liga como en el caso de Carlos Barcos y después se habla sobre el número insuficiente de jueces? Yo pregunto si esto no es una contradicción.
Cuando se ha pretendido montar una Escuela de Jueces, ha fracasado por el mínimo número de aspirantes. Esos aspirantes saben bien con lo que se van a topar y saben también que los que están cerca de determinados poderes en la Liga, tendrán beneficios directos y el que patea los tarros, seguro que estará imposibilitado de seguir. Solo digo que las gremiales y sobre todo las directivas, tendrán que cambiar el enfoque, para que alguna solidaridad surja y no esto que hoy se vive, haciendo del arribismo y el mal compañerismo una cuestión permanente”.