Las prioridades del rubro ovino son básicamente el apoyo a pequeños productores y la mejora del entorno competitivo

La producción ovina, el viernes 1º de junio en nuestra ciudad, en el Teatro Larrañaga,  analizó y promocionó sus fortalezas en genética, alimentación, manejo de perros de trabajo y el testimonio de ovejeros de varias razas.
Expusieron, también, sobre los mercados de la lana y la carne ovina, marcando algunas incertidumbres que generan la crisis europea y la política monetaria de Brasil.
Dentro del ciclo “Agro en Foco 2012”, que fue organizado por Blasina y Asociados, el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y El Observador, con el apoyo del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), el movimiento CREA, la sede Litoral Norte de la Universidad Católica y la Intendencia de Salto.
El presidente del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), Joaquín Martinicorena, defendió el Plan Estratégico Nacional del rubro ovino y agregó que las prioridades siguen siendo los programas de difusión del negocio, la expansión de la producción de corderos, el apoyo a los pequeños y medianos productores, y la mejora del entorno competitivo. También dijo, que hay en el mundo una revalorización de la lana. Dato de la última reunión de la Federación Lanera Internacional en Nueva York.
El panorama de mercados para la carne y la lana estuvo a cargo de Eduardo Blasina. Andrés Ganzabal, técnico del INIA, desarrolló las herramientas existentes para la producción de carne ovina. Concluyendo que el desafío siempre pasa por la genética, de la que hay buenos ejemplos de distintas razas, y la alimentación.
Lucía Piaggio, la técnica del SUL, disertó sobre la alimentación de los ovinos, enfocada en especial al engorde de corderos, una práctica que se ha extendido y que se ha convertido en el mejor negocio del rubro y, para muchos, en el más rentable de la ganadería uruguaya. Remarcó que incluir concentrados en las dietas de los ovinos minimiza la competencia forrajera y es clave para planificar la producción de carne ovina. Sostuvo que la suplementación es importante en momentos de sobrevivencia de los animales por efecto de las sequías, para el mantenimiento de la carga en invierno y en procesos reproductivos, así como se busca una alimentación diferencial del cordero al pie de la madre, en la recría de corderos y finalmente en el engorde o invernada. La cantidad y la calidad de la ración son los factores que influyen en el resultado final.
Luego, la ex presidenta de la Sociedad de Criadores de Texel del Uruguay, Jaqueline Booth, dio su testimonio sobre el uso del perro Border Collie y Kelpie en el trabajo con ovinos. Completaron el panorama los testimonios de prominentes productores ovinos sobre estrategias empresariales.
Por distintos caminos, coincidieron en la importancia de buscar la mejor genética y alimentación para la producción de carne y lana.

La producción ovina, el viernes 1º de junio en nuestra ciudad, en el Teatro Larrañaga,  analizó y promocionó sus fortalezas en genética, alimentación, manejo de perros de trabajo y el testimonio de ovejeros de varias razas.

Expusieron, también, sobre los mercados de la lana y la carne ovina, marcando algunas incertidumbres que generan la crisis europea y la política monetaria de Brasil.

Dentro del ciclo “Agro en Foco 2012”, que fue organizado por Blasina y Asociados, el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y El Observador, con el apoyo del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), el movimiento CREA, la sede Litoral Norte de la Universidad Católica y la Intendencia de Salto.

El presidente del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), Joaquín Martinicorena, defendió el Plan Estratégico Nacional del rubro ovino y agregó que las prioridades siguen siendo los programas de difusión del negocio, la expansión de la producción de corderos, el apoyo a los pequeños y medianos productores, y la mejora del entorno competitivo. También dijo, que hay en el mundo una revalorización de la lana. Dato de la última reunión de la Federación Lanera Internacional en Nueva York.

El panorama de mercados para la carne y la lana estuvo a cargo de Eduardo Blasina. Andrés Ganzabal, técnico del INIA, desarrolló las herramientas existentes para la producción de carne ovina. Concluyendo que el desafío siempre pasa por la genética, de la que hay buenos ejemplos de distintas razas, y la alimentación.

Lucía Piaggio, la técnica del SUL, disertó sobre la alimentación de los ovinos, enfocada en especial al engorde de corderos, una práctica que se ha extendido y que se ha convertido en el mejor negocio del rubro y, para muchos, en el más rentable de la ganadería uruguaya. Remarcó que incluir concentrados en las dietas de los ovinos minimiza la competencia forrajera y es clave para planificar la producción de carne ovina. Sostuvo que la suplementación es importante en momentos de sobrevivencia de los animales por efecto de las sequías, para el mantenimiento de la carga en invierno y en procesos reproductivos, así como se busca una alimentación diferencial del cordero al pie de la madre, en la recría de corderos y finalmente en el engorde o invernada. La cantidad y la calidad de la ración son los factores que influyen en el resultado final.

Luego, la ex presidenta de la Sociedad de Criadores de Texel del Uruguay, Jaqueline Booth, dio su testimonio sobre el uso del perro Border Collie y Kelpie en el trabajo con ovinos. Completaron el panorama los testimonios de prominentes productores ovinos sobre estrategias empresariales.

Por distintos caminos, coincidieron en la importancia de buscar la mejor genética y alimentación para la producción de carne y lana.